35 años de “A Kiss in a Dreamhouse”, pináculo dark de Siouxsie...

35 años de “A Kiss in a Dreamhouse”, pináculo dark de Siouxsie and The Banshees

433
Siouxsie

Siouxsie and The Banshees

A Kiss in a Dreamhouse

Polydor. 1982. Inglaterra

 

El quinto disco de la emblemática e influyente agrupación londinense liderada por la cantante Siouxsie Sioux (Susan Janet Ballion) representó un significativo avance en su subyugante sonido y un paso adelante en la búsqueda de una estética distintiva. Los dos álbumes anteriores, Kaleidoscope (1980) y Juju (1981), introdujeron de lleno a la banda en el ámbito más dark del post punk, convirtiéndose en uno de sus nombres más representativas. Pero fue en este álbum que la banda finalmente pudo experimentar en el estudio. El ingeniero de sonido Mike Hedges contribuyó a lograr un sonido envolvente en el que la voz de Siouxsie sonó como nunca, la batería de Budgie adquirió su característico estilo tribal, el bajo de Steve Severin ganó en densidad, mientras que la guitarra de John McGeoch se desdobló entre las sonoridades acústicas y la electricidad, con algunos colchones de teclados e incluso un recorder. Pero, lo más interesante fue la inclusión por primera vez de cuerdas, en dos temas: la enigmática “Obsession” y la poderosa “Slowdive”. Caroline Lavelle (cello), Anne Stephenson (violin) y Virginia Hewes (violin) fueron las responsables de agregar el toque orgánico.

Durante esa trilogía de discos que concluyó con éste A Kiss in a Dreamhouse, el guitarrista fue John McGeoch, quien venía de ser parte de Magazine, otra gran banda de ese período post punk. Sin embargo, sus problemas con drogas y alcohol, unido al deseo de incorporar más teclados y sonidos electrónicos, contrario a lo que buscaban Siousxie y Severin, influyó en su salida del grupo, siendo sustituido para el siguiente disco, Hyena (1984), por Robert Smith (The Cure), quien también se encargó de tocar en la inmediata gira que siguió a la edición del disco.

En este trabajo se encuentran todos los ingredientes que le dieron personalidad al sonido de Siouxsie and The Banshees con temas fabuloso como “Cascade”, que abre el disco de manera triunfal con el característico sonido opresivo y la expresiva voz de Siouxsie que tanto ha influenciado a lo largo de los años. En “Green Fingers” el bajo y la batería establecen una simbiosis tribal sobre la que se mueven la guitarra y la voz. Uno de los temas intensos es “She´s a Carnival”, auténtico tour de force en las presentaciones en vivo. “Circle” es de los más experimentales y al mismo tiempo de los que levantan mayor interés por su siniestra atmósfera comandada por la machacante batería y el repetitivo teclado. Cierra el lado A y en tiempos del disco de vinil dejaba inmediatas ganas de darle vuelta.

El lado B comienza con uno de los mejores temas compuesto por la banda en su larga historia. “Melt” posee un espíritu romántico y al mismo tiempo misterioso, con Siouxsie desdoblándose en varias capas vocales. Contrasta con “Painted Bird”, más agresivo, especialmente por la guitarra. Es uno de esos temas que inspiró a los primeros grupos del rock gótico y a grupos actuales como Savages. Otro cambio ocurre con la sensual “Cocoon” un tema jazzeado que podría ser parte de una película de cine negro. El cierre del disco es con “Slowdive”, con los violines punzantes y la pesada base rítmica.

El llamativo diseño de la carátula inspirado en Gustav Klimt fue responsabilidad de Rocking Russian, con fotos de Michael Kostiff.

En 1982 el dark rock estaba en un momento de especial importancia y este disco contribuyó de manera especial a una estética que 35 años después sigue cautivando.

Juan Carlos Ballesta