Bombino: “En el desierto el tiempo no importa, en Europa sí”

Bombino: “En el desierto el tiempo no importa, en Europa sí”

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Bombino
Foto: Mads Maurstad

El músico de Níger lanza su cuarto disco, Deran, en medio de expectativas cada vez más crecientes. El tour que lo acompaña lo llevará a varios países, entre ellos España, donde aprovechó a grabar en exclusiva una sesión especial para SON Estrella Galicia y conversar antes de ella. Este jueves 4 de octubre se presenta en el Teatro Lara de Madrid, junto a la banda que conforman  el tuareg Illias Mohammed (guitarra, voz), el estadounidense Corey Wilhelm (batería, percusiones) y el mauritano (establecido en Bélgica), Youba Dia (bajo).

Juan Carlos Ballesta

 

El continente africano siempre ha sido una inagotable fuente de música, pero en un elevado porcentaje su difusión es escasa y no trasciende las fronteras de una región. No es descabellado afirmar que buena parte de la música popular que se hace en Occidente tiene su raíz en África. Ha sido un camino de ida y vuelta en el caso de géneros como el blues, el rock, el funk e incluso el reggae.

En años recientes se ha popularizado en Europa el llamado blues del desierto (desert blues). Probablemente el laureado disco Talking Timbuktu, que el guitarrista e investigador norteamericano Ry Cooder produjo en 1994 junto al maliense Ali Farka Touré, referente obligado de la música subsahariana, haya servido como trampolín. Luego otros inquietos músicos ingleses como Justin Adams, Robert Plant o Damon Albarn (Blur, Gorillaz), se adentraron en la música de países como Malí, Marruecos, Mauritania o Argelia, hasta que luego de mucho esfuerzo la banda Tinariwen irrumpió con un blues del desierto que combina guitarras eléctricas y bajo –no tan comunes en esos países- con djembes y voces mixtas.

Ha sido un camino arduo el de muchos músicos que debido a las luchas intestinas en sus países han tenido que moverse de uno a otro, en una especie de vida nómada. Uno de los nombres que reluce actualmente es el de Bombino, nombre derivado de la palabra italiana “bambino” (niño pequeño) que le puso el guitarrista tuareg y su profesor Haja Bebe cuando lo incluyó en su banda.

Goumar Almoctar nació en Tidene en 1980, un enclave tuareg cercano a Agadez, la ciudad más importante de la región central de Níger. Como miembro de la tribu de los Ifoghas –que se extiende por un amplio territorio entre Mali, Argelia y Níger- tuvo que huir con su padre y abuela debido a la rebelión de los tuareg. Aprendió a tocar guitarra entre Argelia y Libia, mientras veía videos de Jimi Hendrix junto a sus amigos y recorría el desierto de Trípoli tocando. En 1997, a los 17 años, regresó a Agadez para comenzar una vida como músico profesional y en unos años formó el Grupo Bombino, pero en 2007 explotó una nueva rebelión tuareg en Níger y el gobierno prohibió las guitarras porque las percibía como símbolo de rebeldía. Dos de sus músicos fueron ejecutados, forzando de nuevo su exilio, esta vez a Burkina Faso.

Bombino
Foto: Vittorio Catti
Bombino
Foto: Richard Dumas

La cíclica historia lo hizo regresar de nuevo a Agadez en 2010 tras el final del conflicto. A partir de ahí se produjo un punto de inflexión ya que el director de cine Ron Wyman escuchó uno de sus cassettes y junto al productor Chris Decato lo ayudaron a editar Agadez en 2011, que con rapidez llegó al tope de las listas de world music en iTunes. El interés creció y Dan Auberbach de The Black Keys le produjo el segundo álbum, Nomad, lanzado por el sello Nonesuch en 2013. De nuevo escaló hasta el tope de las listas de World Music, seguido por un tour por Estados Unidos que incluyó apariciones en el Newport Folk Festival e invitaciones para abrir conciertos de Robert Plant, Gogol Bordello y Amadou & Mariam.

En 2016, producido por David Longstreth de Dirty Projectors, se editó el tercer trabajo, Azel, que de nuevo logró excelentes críticas. Bombino, no ha parado ni renunciado a sus orígenes. Sigue cantando en su lengua tamasheq. Un nuevo álbum, Deran, grabado en los Estudios Hiba de Casablanca, Marruecos, lo coloca de nuevo en el mapa musical de este lado del mundo.

A España llega para presentarse en Son Estrella Galicia el 4 de octubre. Dos semanas antes estuvo grabando en exclusiva en El Observatorio de Madrid y ahí tuvimos la suerte de entablar una conversación reveladora. Recuerda (aunque no el nombre, y se excusa por eso) su colaboración en 2012 con Jaco Abel & Salao, en el marco del ciclo Connexions en Barcelona, y confiesa su afinidad con la guitarra española. “Es mi elemento favorito de la cultura española,  a veces siento que hay algunas melodías en mi música que vienen de España. Igual que la música tuareg la música de España contiene identidad, que es lo que nos define”.

Bombino
Foto: Juan Carlos Ballesta

Bombino es amable, agradecido. Habla en francés con un tono de voz tenue y una sonrisa en su rostro. La traductora amplifica.

¿Cómo ha sido tu aproximación a la música de Occidente y como ha influido tener como productores a dos estadounidenses?

Cuando me preguntan sobre el origen de la música siempre digo que el rock viene de África, así que no es tan lejana la relación. Claro que es distinto tocar rock y blues en el desierto ya que no molestas a nadie, tienes toda la libertad del mundo y todo el espacio.

Has sido algo nómada ya que tus circunstancias te han llevado a viajar y vivir en Níger, Libia y Argelia 

Sí, he viajado mucho con mi guitarra, cuando no había guerras, por toda la zona norte de Níger, el sur de Libia y Argelia. Es algo que se hace habitualmente, tocar en muchos sitios. Como muchos saben hubo un productor que me empezó a seguir en 2004 para grabarme y gracias a eso estoy ahora mismo aquí.

Para el momento en que te descubren ya había un grupo tuareg famoso: Tinariwen. ¿Qué tanto contribuyó eso a que luego te hicieras conocido en Europa?

Sí en los años 2000-2001 Tinariwen era ya bastante conocido y famoso. Musicalmente me ha ayudado muchísimo. Para mí son símbolos, son referentes, no hay palabras en francés para expresar lo importante que son ellos. Esa poesía y sonido de guitarra me han marcado y ayudado mucho a hacer conciertos por el mundo, además de tener confianza y paciencia. Cuando vives en el desierto con espacios tan amplios, creciendo con los camellos, es un gran reto enfrentarse a sitios tan distintos. El tiempo importa mucho en Europa, allá no.

¿Qué tan importante es ahora la guitarra en Níger?

Las guitarras no duran mucho en el desierto porque hace mucho calor de día y mucho frío de noche. Dos climas diferentes al mismo tiempo. El que tiene medios económicos puede cambiar de guitarra cada tres meses y el que no pues tiene que buscar los medios en el desierto para repararla. Incluso hay guitarras hechas con bidones o cualquier cosa. Muy poca gente tiene acceso a una guitarra, aunque hay una moda y todo el mundo está enamorado de la guitarra eléctrica, en especial las últimas generaciones. Raramente encontramos una guitarra acústica.

Hay un paralelismo con lo que pasó con el blues hace 70 años cuando pasaron del blues acústico a lo eléctrico.

La gente no conoce bien los amplificadores ni los efectos pero les gusta cómo suenan. A veces hay alguien que toca muy fuerte y como no molesta a nadie va experimentando. El bajo no es muy conocido, generalmente ese sonido se hace con el djembe.  A veces son las chicas quienes lo tocan.  En el desierto no hay nada que hacer, no existe trabajo, caminas horas y no consigues nada. Por eso hay experimentación en la música.

Durante años el Festival del Desierto de Timbuktu funcionó como una fantástica vitrina

Es así. Yo toqué en él en 2011, pero después de lo que pasó en Mali es complicado llevar a grupos y no se ha vuelto a hacer.  En Níger ahora no hay problemas y se puede viajar para allá y somos varios los que estamos girando, como Les Files de Illighadad.

¿Qué otros lugares te interesa explorar con tu música? Por ejemplo, Latinoamérica

Hay muy buenas carnes en Latinoamérica (risas). He hecho varias giras en Latinoamérica.  Nunca me habían recibido en ningún sitio como en Argentina y Chile. Fuimos a un festival en Chile y gracias a eso fuimos a Argentina al Festival Womad. Recientemente fuimos a China pero no fue mucha gente, aunque fue una buena experiencia. En Japón la gente es muy entregada como en Argentina. Eso motiva mucho.

¿Dónde  sientes que te han acogido mejor?

En Italia nos han recibido muy bien. La última vez en Argentina fue algo que no nos esperábamos. Fue la primera vez que recibo una respuesta tan cálida, tan fuerte.

¿Si tuvieras que escoger un álbum en tu carrera como punto de inflexión a cual le tienes más cariño?

Este  último, Deran, ha sido como un antes y un después. En África lo han nominado por primera vez a un premio. Muy importante esta nominación porque significa que finalmente nos valoran en casa.

Bombino
Grabando para SON Estrella Galicia en El Observatorio. Foto: Juan Carlos Ballesta
Bombino
Grabando para SON Estrella Galicia en El Observatorio. Foto: Juan Carlos Ballesta