Chris Cornell (1964-2017): una repentina y dolorosa partida

Chris Cornell (1964-2017): una repentina y dolorosa partida

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Chris Cornell

A los 52 años se ha ido repentinamente una de las voces más representativas del rock norteamericano. Era hasta ayer, un milagroso sobreviviente del movimiento grunge, que desde Seattle sacudió los cimientos del rock a comienzos de los años 90. Cornell, acababa de tocar con su emblemática banda Soundgarden en Detroit y fue hallado muerto en el baño del Gran Casino Hotel donde se hospedaba la misma noche del 17 de mayo. Tras las iniciales vacilaciones, se confirmó que se ahorcó. Se va un ícono insustituible.

Juan Carlos Ballesta

 

Chris Cornell fue una de las piedras angulares del llamado rock alternativo y con Soundgarden, una de las cuatro patas principales del grunge que completan Nirvana, Pearl Jam y Alice in Chain, cada una con su estilo particular. No es casual que toda la angustia reflejada en estos y otros grupos de Seattle haya cobrado la vida de tres de esos cantantes y de otros allegados. En el área de Washington los casos de suicidio por depresión, sobre todo entre estudiantes, ha sido un tema álgido desde los años 80.

Hace un par de años, Cornell se lamentaba en una entrevista a la Rolling Stone australiana de haber perdido a muchos de sus amigos cercanos. La lista y los motivos, impresionan: Andy Wood (vocalista de Mother Love Bone, muerto por sobredosis de heroína en 1990 a los 24 años. En homenaje se formó la banda Temple of the Dog); Layne Staley (vocalista de Alice in Chains, muerto en condiciones penosas a los 34 años por sobredosis de “speedball”, mezcla de heroína y cocaína en 2002); Jeff Buckley (el cantautor californiano, quien se ahogó a los 30 años de manera absurda en un río de Tennessee en 1997 cuando iba a grabar su segundo disco); Shannon Hoon (vocalista de la banda Blind Melon, muerto a los 28 años por sobredosis de cocaína en 1995 la misma noche de un concierto en Houston), Mike Starr (bajista original de Alice in Chains, muerto por sobredosis en 2011 a los 44 años) y Kurt Cobain (vocalista/guitarrista de Nirvana, muerto de un tiro de escopeta que se infringió en la cabeza a los 27 años).

Cornell recientemente había escapado de sus adicciones de drogas y alcohol y reformado Soundgarden. Públicamente había declarado que se sentía libre, por lo que nada llevaba a pensar que podría producirse un final tan trágico justo después de un concierto en Detroit y en medio de una gira que continuaba en Ohio.

Chris Cornell Press Image 3 – Credit Jeff Lipsky

El génesis

Cuando en 1984 el joven baterista de 20 años Christopher John Boyle Cornell, junto sus amigos Kim Thayil (guitarra) y Hiro Yamamoto (bajo) formaba la agrupación Soundgarden, pocos sospechaban que años después se convertiría en un ícono del rock, arquitecto del sonido grunge y una de sus voces más representativas que hizo de Seattle la capital del rock por unos pocos años. Chris prefirió el apellido de su madre, y con él triunfó. Su adolescencia no fue fácil y en ello no se diferencia mucho de otros músicos surgidos en la mayor ciudad del estado de Washington. Chris sufría de severa depresión y fue expulsado del colegio, permaneciendo encerrado en su casa casi siempre. El rock fue su salvación y a través de él pudo manejar su ansiedad formando una banda de versiones, The Shemps, a comienzos de los 80.

Soundgarden

Tras un año cantando desde la batería, el trío se convirtió en cuarteto con la entrada del baterista Scott Sundquist, una decisión que buscaba facilitar el rol de vocalista a Cornell, quien a partir de 1985 se guindaría además una guitarra. Las tres primeras canciones aparecieron en el compilado Deep Six del sello C/Z Records. Sin embargo, fue con la llegada del baterista Matt Cameron en 1986 que el grupo se asentó. El emblemático sello Sub Pop, responsable de impulsar el sonido crudo y callejero de Seattle, le dio cobijo a Soundgarden y publicó sus dos primeros EPs, Screaming Life (1987) y Fopp (1988). Hace de ello 30 años exactamente.

La banda coqueteó con varios sellos, su LP debut, Ultramega OK (1989), lo lanzó el sello SST. El gran punto de inflexión vino de inmediato al firmar con la importante discográfica A&M, tras lo cual su público cercano al punk se sintió decepcionado y traicionado. “Louder tan Love” fue el primer disco con la transnacional, y poco después se fue Yamamoto, sustituido brevemente por Jason Everman (ex Nirvana) y de forma definitiva por Ben Shepherd.

A partir de ahí todo fue en ascenso. Badmotorfinger (1991) fue el disco que necesitaban, con temazos como “Rusty Cage”, “Jesus Christ Pose” y “Outshined”. Para entonces, su estética tenía que ver más con el hard rock que con el grunge y su gira con Guns and Roses y Skid Row lo corroboró. No obstante, tal como confesó Cornell, la media hora que tocaban no les hizo ganar nuevo público.

Fue con Superunknown (1994) que Soundgarden escaló a un nivel superior, con temas como “Black Hole Sun” y “Spoonman”. Con Down on the Upside (1996), que arrojó los singles “Pretty Noose”, “Burden in My Hand” y “Blow Up the Outside World”, se alejaron aún más del grunge, mezclando de manera brillante lo eléctrico con lo acústico. Un año después anunciaron su disolución por desavenencias creativas.

Solista y Audioslave

Cornell se atrevió con Euphoria Morning, su primer disco solista en 1998, influido por la muerte de su amigo Jeff Buckley, a quien dedicó el tema “Wave Goodbye”. No tuvo mucho impacto. Cuando se disponía a emprender un segundo disco, la banda Rage Against the Machine se quedó sin su vocalista Zack de la Rocha. Los restantes tres integrantes Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wilk, convinieron juntarse con Cornell, tras la recomendación del productor Rick Rubin. Nacía Audioslave, cuyo homónimo debut en 2002 fue un éxito comercial.

Cornell atravesaba entonces problemas con el alcohol y varios conciertos fueron cancelados. El segundo disco, Out of Exile (2005) tuvo un impacto mayor, sin duda gracias a un sonido más cohesionado y variado. El 6 de mayo de aquel año, Audioslave se convirtió en la primera banda de rock norteamericana en presentarse en La Habana, Cuba, concierto al que asistieron 70.000 personas. El tercer álbum, Revelations (2006) llegó pronto, confirmando que Cornell había preferido dedicarse a las letras, más existencialistas, hedonistas y apolíticas que en Soundgarden, dejando la composición de la música al resto.

Al poco tiempo, Cornell anunció que dejaba Audioslave por “diferencias irreconciliables”, retomando su carrera solista que desde aquel año ha arrojado cuatro estupendos discos: Carry On (2007), Scream (2009), Songbook (2011) y Higher Truth (2015), con importante presencia de sonidos acústicos.

Sin despedida

En 2010, Cornell anunció el regreso de Soundgarden, que se cristalizó en el disco King Animal (2012), el primero en 16 años. Temple of The Dog se reunió en 2016 para ofrecer varios shows conmemorando el 25 aniversario de su único disco. Las posibilidades de un regreso de Audioslave habían quedado abiertas cuando luego de muchos años Cornell y Morello hablaron de nuevo y en enero de este año en un concierto anti-Trump se hizo el anuncio.

Todos los planes truncados. Cornell se fue sin avisar. Su suicidio no puede ser entendido sin comprender su naturaleza depresiva. Su legado es sólido, soberbio. El mundo del rock llora. Paz a su alma.