El contagioso ritmo de Luis Piña (Trasnocho Cultural, Caracas) (Ene 23, 2018)

El contagioso ritmo de Luis Piña (Trasnocho Cultural, Caracas) (Ene 23, 2018)

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Luis Piña

Luis Piña

Trasnocho Cultural, Caracas

(Enero 23, 2018)

 

La sultana de El Ávila se hace cada vez más paradójica. No importa si es bajo el sol o bajo la lluvia, Caracas es un enjambre de inesperados eventos que intenta sobrevivir con relativo éxito a las más inusitadas situaciones. Es más profunda, densa y contradictoria que cualquier relato de Gabo, el laureado escritor colombiano. En ese incongruente nido sobrevivimos todos, cada uno desde su trinchera, pero nadie puede negar que entre tanto agite, la música es el aliciente más idóneo para sortear el día a día. Y si esa música es hecha con honestidad y fluye desde el corazón, entonces los sinsabores del lado amargo se van disipando y pronto nos encontramos como tontos enamorados que ven y no ven, que marcan una rítmica melodía con el pié sin saber cómo se llegó allí.

Así es la música de Luis Piña, un joven caraqueño con una propuesta musical fresca, sin pretensiones, cautivadora y provocadora pa’ echá un pié, pensar en ese amor no expresado o cantar al amor eterno, el de la madre.

Tras una larga espera por lo ya expuesto, Luis Fernández, presentador de este concierto privado, hizo su aparición para contar un poco lo que estábamos por ver y escuchar. Las luces se hicieron cómplices de Ángel Milano (teclas), Daniel Freites (bongó), Giovanny Berroterán (batería), Juan Carlos De La Cruz (lead guitar), Miguel García (bajo eléctrico), Raúl Céspedes (segunda guitarra), Valentina Becerra (coros) y finalmente Luis Piña, para ofrecernos un repertorio de unos once temas esencialmente de su autoría.

24 siempre” abrió el set. Luis, ligeramente nervioso, común denominador de quien debuta para abrirse camino al competitivo mundo de la música, fue gradualmente entrando en confianza para hablarnos del amor, el desamor y otras vivencias, bajo un lenguaje diáfano que rápidamente conectó con una audiencia adulta joven. “A otra realidad” y  la sensual “Mientras acaricio” fueron revelando gradualmente una voz que comienza a madurar, más confiada y acompañada por músicos que, como Valentina Becerra, Ángel Milano, Juan Carlos De La Cruz y Daniel Freites, ya conocen de las agridulces lidias musicales caraqueñas, un valor agregado, sin dudas.

Luis continuó la noche con una versión de “Shape of you” del reconocido cantautor, productor y guitarrista británico pop Ed Sheeran. Tras el movido tema, el cantante venezolano trajo  a su primer invitado especial de la noche, Rafael Gómez (1.0), poeta, compositor y cantante, también veterano de la escena musical caraqueña, cuyas letras tienen en la crónica social su leitmotiv. En esta oportunidad, Rafael sorprendió con el original del francés Francis Cabrel, “Je l’aime a mourir”, más conocida  en su versión merengue que en 1986 popularizara Sergio Vargas y que en esta oportunidad Rafael nos la ofreció como balada. Hermosísima versión.

Un emotivo momento llegó con la canción “Madre”, dedicada a Marlene Rísquez, madre y manager de Luis, quien estrenó esta composición trayéndola a escena para cantarle. El tema fue además una sorpresa para su progenitora y una venia a ese amor incondicional y cómplice de esta buena velada. Luis continuó el concierto con otro invitado especial y promisoria voz, Pablo José, quien cantó “Vale la pena”. “Vale la pena despertar en la mañana y recorrer ese paisaje de tu espalda…cantaba Pablo para dar paso, una vez más, al debutante, quien en un momento se hizo del teclado para acompañar y retornaría con la composición “Ámame”, otro tema romántico que con “A escondidas”, “Vicio” y “Ya no”, nos llevaron al final del concierto.

Luis Piña Luis Piña Luis Piña Rafael Gomez En el primero, Luis nos cantó “tú mi sol, mi luna y mis estrellas, yo el que borra tus penas…” y que puede apreciarse en un excelente video en YouTube.  Este tema, junto a la versión de Rafael Gómez, el original de Pablo José y la versión de “Shape of you”, conformaron parte de los mejores momentos del concierto. El resto del repertorio estuvo por demás fluido y bien contrastado. Debo confesar que haciendo honor a lo que dije inicialmente sobre Caracas, tuve que “salir volao” como diría Rubén Blades.

En un punto medio, Luis presentó a los músicos quienes, como es costumbre, frasearon con sus instrumentos su presentación, destacando Valentina, Juan Carlos y Ángel. Luis también se hizo acompañar de la coreógrafa Eliana Guerra y la bailarina Lismary Medina añadiendo un toque de sensualidad en algunos momentos a lo largo de la noche.

Esta presentación marca el punto de inicio de Luis Piña quien ha asumido su rol con madurez, respeto y humildad, tres ingredientes esenciales en un mundo que no tiene fórmulas estrictas que garanticen el éxito pero que si posee reglas claras que contribuyan a ello. Luis ya las tiene.

Leonardo Bigott