Cuchillo de Fuego / Fiera / Fasenuova: arrebatadora 3ra noche de Humo...

Cuchillo de Fuego / Fiera / Fasenuova: arrebatadora 3ra noche de Humo en Madrid (Abril, 28, 2018)

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Cuchillo de Fuego / Fiera / Fasenuova

Concierto Humo #003

Sala El Sol, Madrid

(Abril 28, 2018)

 

La tercera jornada del sello independiente Humo en Madrid arrojó una de las noches más arrebatadas del año con tres propuestas fantásticas. El catálogo del sello posee un notable eclecticismo cuyo alcance va desde el punk al synth pop industrial, del space rock a la canción de autor, del drone rock al hardcore…por ello cada convocatoria presenta un variado abanico de opciones.

Abrió fuegos (y este término es casi literal) la banda gallega Cuchillo de Fuego, probablemente una de las agrupaciones españolas más desaforadas y contundentes sobre el escenario. Los cuatro integrantes mantienen un nivel de adrenalina brutal apuntalado por la guitarra filosa de Xosé Lois García, el potente bajo distorsionado de Álex Gayoso, la contundente batería de Berto Fojo y el desatado y sarcástico vocalista Juan Navazas que es el punto focal por sus movimientos y forma de cantar.

El show comenzó con “La Pasta”, que empieza con un pesado bajo distorsionado que recuerda al King Crimson de los 70 hasta que explotan en simultáneo la batería y guitarra con un ritmo denso y salvaje que nos desplaza a los 80 y 90, a medio camino entre Sonic Youth y Jesus Lizard. Navazas casi declama y pega alaridos…“no le veo defectos a la puta pasta / dame más, dame la pasta”. Con una ironía a flor de labios saluda y se lanzan con la violentaHombre blanco, cuya primera estrofa dice: “Ya mi vida no tiene sentido / si no puedo vivirla tranquilo”, a un volumen brutal. Siguieron conFiestas de la Peregrina, uno de los mejores temas, con una guitarra angulosa de García y una sólida base rítmica. El repaso al reciente disco Megavedra (2017) terminó conNocturno, sin duda la piedra angular del disco con una letra particularmente irónica en la que Navazas canta con angustia: “La vida pasa lenta inexorablemente / no es tan difícil ser un poco amable / no es tan difícil ser agradable”.

En la sala había bastantes de los presentes acudieron a ver a la banda de Pontevedra y cuando comenzaron con el repaso al disco debut, Triple España (2014) no se hizo esperar el contagio. Muchos empezaron a corear la urgenteEstrella Park, pero sobre todoBouquet (Fuego y Mierda), una especie de heavy stoner blues, retorcido y áspero, quizá como el primer Black Sabbath, con frases como “Hace demasiado viento, no se está nada guai / Todas las cafeterías son una mierda / yo mismo soy un poco una mierda / que va a ser de mi…es trágico / que va a ser de mí, no se está nada guai”…. “mis amigos no me caen bien / no entienden mis chistes / decidme si no es una tragedia”… “es la canción más triste del mundo / solo para ti / no se está nada guai en este pueblo de mierda / es trágico, no entienden mis chistes”.

Para este momento, Navazas ya había hablado de Pontevedra como un sitio ideal para una vida tranquila para criar hijos, dicho por supuesto con su tono lleno de sarcasmo. Los alaridos existenciales alcanzaron un cenit conElectrónica Martínezque contiene líneas como “La nostalgia me da igual / yo quiero multiplicarme” sobre una instrumentación salvaje como si el mundo se acabara luego de su presentación. Faltaba todavía la apoteósica despedida con la inteligentemente absurda “Forforcio en la que se proclaman los reyes de España: “Jaime Peñafiel, somos los reyes de España / incienso, mirra, oro / por supuesto, oro, por supuesto / somos los reyes de España…”.

Cuchillo de Fuego no podía tener un mejor nombre. Su propuesta es desgarradoramente pasional, incendiaria y visceral. El directo que tienen es demoledor y sudoroso. El pogo que se formó en la parte final estaba justificado.

Unos minutos después aparecieron Dario Del Moral y Pablo Peña, dos sevillanos conocidos por ser el 50% (bajista y guitarrista, respectivamente), de la fantástica banda Pony Bravo. Fiera, puso a todos a bailar con una desenfadada mezcla de post punk, synth pop psicodélico y ritmos electrónicos de amplio rango. Armados con una serie de artilugios electrónicos (controladores, caja rítmica, cámara de eco, etc.) y un bajo, acometieron un repertorio compuesto por temas pertenecientes a su primer disco Déjese llevar (2010) y el más reciente Aljarafe (2016). Entre ellos hay seis años de diferencia y bastante más electrónica.

Tan agustitoarrancó con su ancla en el sonido Devo y puso a bailar a todos de una vez, y de ahí hasta el final. De seguidas comienza el bajo y la frase “tengo droga para aguantar toda la noche”, anunciando el temaDrogas, de espíritu rebelde y cercano al post punk más experimental de comienzos de los 80.

César Millán(nombre del “encantador de perros” de la TV), con sus ladridos incluidos, da pauta de la cuota de humor de Fiera. En la dinámica de alternar temas de un disco y otro, volvieron al segundo LP conPisapapeles, de ritmo sincopado con reminiscencias a Gang of  Four y Public Image Ltd con un juego de luces apabullante. Antes del siguiente tema Pablo comentó que como sevillanos se avergonzaban de los chicos del caso La Manada y tras gritar ¡NO! arrancaron conGrönöy la letra “cómete tu mierda”, recordando a Suicide, con un ritmo machacón sobre el que Del Moral va lanzando latigazos sonoros de todo tipo. Fue uno de los puntos álgidos, el cual dio paso aMono de trabajo, con su ritmo reguetoneado y vocalizaciones espasmódicas y contoneos de Peña, sello distintivo del proyecto.

El clímax llegó con la versión extendida y alucinógena deAlegría en la nuca”, que puso a todos en trance con un ritmo cercano al EBM. Y faltabaDisciplinaque se convirtió en un auténtico tour de force y un perfecto final.

En otra tónica del universo electrónico, más cercanos a al sonido industrial de Cabaret Voltaire, DAF o Throbbing Gristle, el dúo asturiano Fasenuova nos sacudió brutalmente con un set venenoso, arrebatado y lleno de crudeza. No hubo descanso. Ernesto Avelino (voz, efectos) y Roberto Lobo (sintetizador Korg, efectos)se complementan a la perfección. Mientras Roberto se concentra en crear sonoridades de inquietante naturaleza, Ernesto contorsiona con el micrófono en la mano, se mueve en el escenario como león enjaulado. Ambos saben que su puesta en escena es tan sencilla como intimidante.

Con el público entregado, los dos asturianos fueron escupiendo, sin concesiones ni mucha comunicación, un repertorio compuesto principalmente por temas de sus tres discos más recientes, A la quinta hoguera (2011), Salsa de Cuervo (2013) y Aullidos Metálicos (2016), entre ellosCristales de cobalto”, “Salsa de cuervo”, “Hell Angel”, “Bailas perfectamente”, “Carretera fluorescente”, “A la quinta hoguera”, mas alguno probablemente nuevo que no identificamos.

Fasenuova es una paradoja. Su música no es amistosa, pero invita a la seducción. Es salvaje como un diamante en bruto de una mina de carbón asturiana. Su sonido refleja esa dualidad del entorno de sus creadores, la naturaleza salvaje y la industrialización a medias, que trasladada a un sótano de Madrid adquiere un especial atractivo. Lobo y Avelino son dos arquitectos de la inquietud.

Juan Carlos Ballesta @jcballesta (texto y fotos)