Dúo La Loba activando las más genuinas emociones (Galileo Galilei, Madrid) (Marzo...

Dúo La Loba activando las más genuinas emociones (Galileo Galilei, Madrid) (Marzo 6, 2018)

100
Dúo La Loba

Dúo La Loba

Sala Galileo Galilei, Madrid

(Marzo 6, 2018)

 

Hay conciertos que inspiran y conmueven por su calidez, por la cercanía que se siente con los músicos y por el carácter sensible de las canciones. Guadalupe Álvarez Luchia y Javier Zarember Calequi, son especiales. Sus canciones revelan una emocionalidad y honestidad a flor de piel, con inspiración en la canción y ritmos latinoamericanos y visión contemporánea. Tal como nos confesaron en la agradable entrevista que publicamos aquí, esta presentación revestía una gran importancia al tratarse del verdadero estreno en directo de El Disco Hermoso, acompañados de los músicos que lo hicieron posible y algunos invitados especiales.

La Sala Galileo Galilei, con sus mesitas y el austero decorado, sin falsos efectismos, con pequeñas luces tendidas en varias hileras en la parte superior de la tarima, nos hizo sentir como en una función de teatro de pueblo en la que uno es casi parte de la obra. El público presente fue absolutamente empático a lo largo de todo el concierto, hizo silencio cuando era requerido, bailó, participó, y por sobre todas las cosas mostró un gran respeto y admiración, traducido en generosos aplausos. Unos cuantos compatriotas argentinos mostraban su complacencia entre tema y tema.

A las 9:30 en punto salió a escena el Dúo La Loba: Guadalupe ataviada con un largo vestido claro de espíritu hippie y descalza, y Javier con corbata y chaqueta oscura. Estuvieron acompañados por el fantástico ensamble acústico conformado por Diego Galaz (violín, mandolina), Andrés Litwin (batería), José Vera (contrabajo), Elisa Tejedor (cello), Laura de Arriba (violín) y Blanca Altable (viola).  Con todos ubicados comenzaron con “Viento patagónico”, que sirvió para templar los nervios de Lucía y Javier. Siguieron con “Sonrisa del desierto”, con su pegadizo mantra vocal que sintonizó de inmediato con la audiencia.

Fotos: Óscar Ribas Torres

Uno de los puntos álgidos llegó pronto con “La milagrosa”, tema con pinceladas de samba que permite que la prístina voz de Guadalupe reluzca plenamente. En “Aquí es” se lucen Galaz con un gran violín y el baterista Litwin con un ritmo contagioso. Entonces invitaron a Campi Campón, músico y productor de Jorge Drexler, para tocar la guitarra eléctrica en “Luna de Organdí”, tema nuevo que se encuentran promocionando como parte de un inminente nuevo EP. Fue el único momento eléctrico de la noche. Con un fabuloso ritmo entreverao comenzó “Antonia”, emotivo tema que Javier dedicó a su abuela.

Tras la presentación de los músicos, salieron todos de escena para dejar solos a Guadalupe y Javier, quienes frente a frente, de medio lado hacia el público, cantaron el tema “No es mío”, que tenían muchos años sin interpretar en directo. Ambos poseen un entendimiento notable y sus afinadas voces logran conmover. El violín y la guitarra guiaron la siguiente canción, “Luciana”, antes que estrenaran ellos dos solos un nuevo tema de letra nostálgica, sentimiento que Javier refuerza con una melodía silbada.

Para ese momento la conexión entre público y artistas era ya elevada, pero aun faltaban los momentos de mayor cercanía. Para el siguiente tema, “Rosa”, bajaron del escenario y se ubicaron a nivel de público, sin micrófonos. El momento de intimidad hizo su efecto cuando regresaron a la tarima y pidieron a las parejas presentes bailar la siguiente canción, “Bailemos”. Muchos respondieron, aun sin ser pareja, convirtiendo el momento en pura melancolía. El idilio siguió con “Vals rioplatense”, para el que Guada solo tuvo que decir “no se sienten”.

Ya Javier había adelantado que Drexler no podría estar presente porque se rompió una muela y tuvo que ir a atenderse y al día siguiente tocaba viajar a Sevilla. Por ello, él mismo asumió la parte vocal de “Princesa”, en la cual participa el uruguayo. Anunciaron su despedida con la poética “Ruego”.

Era claro que no podrían irse sin tocar dos de los más atractivos temas de El Disco Hermoso. Y así fue. Primero hicieron una emotiva interpretación de “Voy y voy”, con la participación de Jacobo Naya, teclista/guitarrista de la agrupación burgalense La M.O.D.A. (La Maravillosa Orquesta del Alcohol), quien fue ingeniero asistente de grabación en el álbum. Pasaron todos por encima del molestoso feedback al comienzo de la canción para transformarla en una verdadera celebración. Finalizaron tocando entre el público “Llueve con Sol”, delicado tema inspirado en Madrid, la ciudad que los acogió hace una década.

Guadalupe y Javier pueden estar satisfechos de este show. La sala no estuvo llena, pero eso no fue impedimento para que todos los asistentes disfrutaran plenamente de un exquisito concierto en el que nos hicieron sentir como si estuviéramos en su casa, despertando las más genuinas emociones y dejando abierto el horizonte.

Juan Carlos Ballesta (texto y videos)

Óscar Ribas Torres (fotos)