El magistral tributo a Janis Joplin de Biella Da Costa y Álvaro...

El magistral tributo a Janis Joplin de Biella Da Costa y Álvaro Falcón (Caracas / Marzo 10, 2018)

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Biella Da Costa

Biella Da Costa y Álvaro Falcón

“Janis Joplin, Un Tributo”

Centro Cultural B.O.D., Caracas

(Marzo 10, 2018)

 

Janis Joplin, una vez más

Bajo la producción de Orlando Zurita, príncipe hacedor de nostalgias, repitió este año el tributo a la icónica cantante del sur de Estados Unidos, Janis Joplin, conocida por su desgarrada y emotiva voz dentro de los géneros del blues y el rock.

Algunas de las más emblemáticas canciones de la atormentada e incomprendida vocalista fueron interpretadas por la versátil voz de una de las más reconocidas cantantes de Venezuela, Biella Da Costa. Junto al guitarrista Álvaro Falcón, Biella es recordada por muchos en su faceta roquera como la “front woman” de La Banda de Casablanca, supergrupo de las noches caraqueñas de finales de los 80 y principios de los 90 que frecuentemente se daba cita en el Lobster Bar de la terraza del CCCT y de la cual formaron parte músicos legendarios como el pianista Silvano Monasterios, los cantantes Wolfgang Vivas y Jesús Toro, el baterista Iván Velásquez, el percusionista Carlos “Nené” Quintero, el trompetista Gustavo Aranguren, el trombonista Héctor Velásquez y el saxofonista Glenn Tomassi.

Biella, al igual que la vez anterior, fue ciertamente la escogencia ideal para tan importante tributo. Una voz contralto corpulenta, guiada por el corazón y con la sobrada pasión para recordarnos a una mujer maltratada y abusada que trascendió en la música por su alta energía y emotiva entrega, la cual quedó plasmada en unos pocos pero significativos álbumes inicialmente junto a la banda Big Brother & Holding Company y posteriormente con otros músicos que ciertamente la hubieran llevado a una madurez musical sobre la cual hoy sólo podemos especular pero de la que no dudamos la llevaría aún más alto.

En esta oportunidad, la asistencia superó con creces a la del año anterior, lo cual es significativo y señal indudable de la calidad musical que representa este espectáculo. Notoriamente roqueros y bluseros por encima de los 45 años de edad, fueron los asistentes que presenciaron como bajo las tenues luces de la sala, tomaban la tarima el baterista Miguel Da Vincenzo, el bajista Juan Carlos de la Cruz, el trompetista Noel Mijares, el saxofonista Javier Josué Pinto, el teclista Laurent Lecuyer y el legendario guitarrista y director de esta superbanda, Álvaro Falcón.

El concierto inició con Biella cantando “Cry Baby”, tema del álbum Pearl (1971), último disco grabado por la cantante sureña, editado poco después de su muerte en octubre de 1970. Biella, vestida con un sobretodo, jeans y lentes oscuros, cantó la pieza con toda la emotividad necesaria para calentar los ánimos de una audiencia totalmente conectada con la música de Janis. A ésta le seguiría una versión más sentida pero menos desenfrenada del clásico “Piece of my Heart”, uno de los temas difundidos  de Joplin incluido en el álbum Cheap Thrills (1968). Y para culminar la primera tríada, la banda interpretó “Kozmic Blues” del álbum I Got Dem Ol´ Kozmic Blues Again Mama (1969).

El concierto continuó con “Trouble In Mind”, “Tell Mama” y “Maybe”. En ellos destacaron Juan Carlos De La Cruz, Noel Mijares y Javier Pinto, los dos últimos con una vitalidad que se sintió con acento muy especial en el tema “Maybe”, composición de R. Barret que, más allá de mi favoritismo personal y la significativa dedicatoria que Biella me hiciera – Biella, gracias – fue sin dudas uno de los puntos álgidos del concierto. Mijares y Pinto sonaron a reventar la sala del BOD. ¡Y qué decir de Biella! que nos tenía al borde de la silla con sus interpretaciones. Los metales, ligeramente saturados, igualmente destacaron en otros temas. No puedo dejar de mencionar los excelentes solos de Laurent Lecuyer, el teclista francés residenciado en Venezuela, que ha sido una de las piezas fundamentales del ensamble de Álvaro Falcón en este estilo y dentro del jazz.

Biella, siempre carismática y animada pero sin excesos, comentaba ciertos aspectos relacionados con la homenajeada. Su dulzura y sencillez flotaban entre cambios de vestuario que siempre estuvieron acorde al espíritu de Janis, y debo enfatizar que parte de la excelencia de este tributo estuvo realmente en ese hecho de no imitar sino más bien preservar el espíritu de una de las voces más distintivas de mediados de  los 60 y que los excesos y el abuso llevaron a la sureña a un temprano fin.  Ese hecho destacó en los excelentes arreglos del director y guitarrista Álvaro Falcón. La banda presentó en esta última parte “I Just Wasn’t”,  y otros dos emblemáticos temas que nos llevaron de vuelta a Cheap Thrills como son el clásico de George Gershwin y D. Heyward “Summertime” donde con más ahínco pudimos apreciar la calidad vocal de Biella, y “Ball And Chain” de W.M. Thornton dejando, entre una y otra, espacio para la áspera “Move Over” del álbum Pearl.

Biella nos llevaría de regreso a I Got Dem Ol´ Kozmic Blues Again Mama con otro gran éxito como es “Try (Just A Little Be Harder” y nuevamente a Pearl con “Me and Bobby McGee”, su éxito póstumo. En esta última, como era de esperarse, Álvaro tomaría la guitarra acústica para interpretar junto a Biella el emotivo clásico compuesto por F. Foster y el una vez amante de la sureña, Kris Kristoferson, a quienes muchos recordarán por su actuación en el film Nace Una Estrella junto a Barbra Streisand a mediados de los 70.

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Tell Mama” repetiría para sentenciar el final de una gran velada que recreó con sobrado espíritu parte de la obra de la controversial cantante. Es difícil hablar de un único punto alto en una presentación como ésta cuando se trata de músicos de este nivel. Quienes conocen el repertorio lo saben pero para el menos adepto es la presentación perfecta de una música y una voz que se han mantenido a lo largo de cuatro décadas después de su prematura muerte, lo que significa que no vendría nada mal que nuestros paisanos del interior tengan la posibilidad de vivir de cerca que significó la música de Janis Joplin en la sociedad  que le tocó vivir. El Príncipe tiene la última palabra.

Leonardo Bigott (texto y fotos)