El oscuro romanticismo de Spiritual Front y su pasión por The Smiths

El oscuro romanticismo de Spiritual Front y su pasión por The Smiths

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Spiritual Front

Spiritual Front

Wurlitzer Ballroom, Madrid

(Febrero 22, 2019)

 

Es difícil interpretar un concierto en el que una banda decide dedicarle la primera mitad a la música de otro grupo que admira, y dejar para una segunda parte sus propias creaciones. Es una jugada arriesgada tratándose de versiones de un emblemático grupo como The Smiths, que podría atraer a muchos principalmente por eso y desdibujar su propio discurso.

Es el caso del cuarteto italiano Spiritual Front, vehículo creativo que utiliza el cantante Simone “Hellvis” Salvatore desde la formación de la banda a finales de los años 90 y cuya estética habita territorios del dark rock con elementos folk.

La presentación en Madrid tuvo como ingrediente especial esa primera parte dedicada a repasar algunas de las canciones del repertorio de The Smiths y también de Morrissey como solista. Antes que aparecieran en escena, el baterista Andrea Fredda se montó varias veces en tarima para poner a punto el ordenador y finalmente prender la culebrilla de luces alrededor de su instrumento y parte del escenario. Cada aparición y desaparición aumentaba la ansiedad e impaciencia del público. Tras la considerable demora, comenzó a sonar la famosa aria de “Carmen” de Bizet en la maravillosa voz de Maria Callas. Al fondo se proyectaba “Mamma Roma”, la segunda película del controversial director y escritor Pier Paolo Pasolini.

Salvatore saludó con “hello, how are you?” e inexplicablemente estuvo comunicándose todo el concierto en inglés, sin usar jamás el italiano. Durante los siguientes 53 minutos nos quedó claro su admiración por la música del grupo de Manchester y en especial por su cantante. Su aspecto es el de Morrissey, de quien adopta todos sus manierismos, su peinado y vestimenta, y también, por supuesto, la manera de cantar. Es una recreación que intenta ser fiel a la imagen original. Lástima que, ya metidos en el mood smithsoniano, los tres músicos que lo acompañan se limiten a la parte instrumental, que dicho sea de paso, hacen con soltura. Realmente, a pesar de lo entretenido de este set, la banda no aporta nada sustancialmente relevante, más allá de hacernos recordar -y por supuesto, disfrutar- de canciones inmortales bien tocadas y con el plus de tener a un Morrissey a la romana.

Así sonaron la clásica “The Queen is Dead” -sin la introducción de guitarra-, y luego del primero de muchos “thank you for coming”, siguieron con la siempre vital “Panic”; “What Difference Does it Make?” con todo y los falsetes; la maravillosa y nostálgica “Everyday is Like Sunday”, del debut de Morrissey, Viva Hate, (1988); “Barbarism Begin at Home”; “Bigmouth Strikes Again”; la majestuosa “How Soon is Now?”, con gran trabajo de guitarra de Riccardo Galati; la emblemática “This Charming Man”, antecedida por las palabras de Simone: “Queremos dedicar este tema a Rafa (de Indypendientes) por asumir el riesgo de traernos”; “Last of The Famous International Playboy”, single de Morrissey de 1989; “Still Ill”; “There Is a Light That Never Goes Out”, con la que cerraron esta primera tanda. La gente cantó sin parar, con especial participación de varias fans que no dejaron de pedir “Girlfriend in a Coma”.

Tras una brevísima pausa, regresaron del camerino para abordar sus canciones, un repertorio que escogieron entre varios de sus discos y que comenzó con la oscura “Jesus Died in Las Vegas” del disco Armaggedon Gigolo (2006), cantada por muchos. Siguieron con “Cold Love (In a Cold Coffin)” del disco Rotten Roma Casino (2010), que comienza como un tango-vals y se transforma en un rock de ribetes románticos y que termina con Simone repitiendo la palabra “etcétera” como un loop.

Para abordar su música, la voz de Salvatore adquiere una tonalidad más grave y ronca, que es en realidad la que lo distingue.

En seguida anunció que tocarían uno de los temas del nuevo disco Amour Braque (2018), “Tenderness Through Violence”, cuyo coro fue cantado a placer por las espontáneas coristas del público. Habló del video y en realidad hubiera sido interesante verlo proyectado durante la interpretación. Continuaron con “Darkroom Friendship”, con un ritmo que coquetea con el swing. Simone no paró de interactuar con el público y para presentar el siguiente tema preguntó cómo se llamaba la más famosa prisión de Madrid, y tras varios intentos, entendió que le decían “Alcalá Meco”, por lo cual rebautizó el otoñal tema que cierra el reciente disco, “Vladimir Central”, por “Alcalá Meco Central”, en el cual destaca el solo de guitarra de Galati.

Otro de los estupendos temas del nuevo disco y que también cuenta con videoclip es “Dissaffection”, que en algo nos recuerda a Crime & The City Solution. Simone no paró de preguntar “are you ok?” tras finalizar cada canción, como si necesitara reafirmar la aceptación que era notable. Siguieron con la intensa “Children of the Blacklight”, entre las mejores de la noche, a medio camino entre un Nick Cave menos denso, un The Smiths más oscuro, y And Also the Trees.

Simone dijo que tocarían dos canciones más de Armaggedon Gigolo (“Bastard Angel” y “Slave”) para despedirse, pero como era previsible tuvieron que regresar dos veces y aún tuvieron que cerrar con The Smiths.

Spiritual Front tiene un repertorio sólido construido a fuego lento desde hace 20 años y con el cual puede sostener un concierto sin necesidad de mezclarlo con homenajes a The Smiths. De cualquier manera, esta fue una excelente presentación que dejó a todos satisfechos.

Juan Carlos Ballesta