Fabrizio Cammarata: “El éxito es un medio para exprimir mejor tu verdad”

Fabrizio Cammarata: “El éxito es un medio para exprimir mejor tu verdad”

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Fabrizio Cammarata

El cantautor italiano es, sin duda, uno de los más genuinos representantes de la canción de autor europea del siglo 21. Sus influencias van de Marley a Banhart, de Chavela Vargas a Simón Díaz, de Peter Gabriel a Cat Stevens a The National, pero sus creaciones brillan con luz propia, tal como queda de nuevo demostrado con su nuevo disco Lights, que presenta en Madrid el 6 de mayo y el 8 en Barcelona gracias a Fever Productions.

Fabrizio nos habla sobre su pasado, sus referentes y este luminoso presente.

Juan Carlos Ballesta

El universo de los cantautores ha contado siempre con Italia como uno de los más importantes y distintivos semilleros. La lista es inmensa, sobre todo a partir del surgimiento de festivales en los años 60, como el emblemático San Remo. La canción italiana amplió su espectro en los años 70 con la llegada del rock progresivo y el redimensionamiento del folk. Luego en los 80 la paleta siguió ampliándose.

Desde Doménico Modugno en adelante la lista es inmensa, y en ella toman un lugar privilegiado Franco Battiato, Angelo Branduardi, Paolo Conte, Eugenio Finardi, Ivano Fossati, Fabrizio De André, Francesco Di Giacomo (Banco), Aldo Tagliapetra (Le Orme), Renato Carosone, Lucio Dalla, Claudio Baglioni, Zucchero Fornaciari, Ricardo Cocciante., Adriano Celentano y muchos más.

Entre los cantantes más interesantes de las nuevas generaciones está el siciliano Fabrizio Cammarata, quien debutó en 2007 con el prometedor The Second Grace, compuesto por catorce canciones preciosistas que hacían avizorar lo que vendría más adelante. El siguiente álbum, Rooms (2011), fue firmado por Fabrizio Cammarata & The Second Grace, una banda multi nacional de altos quilates en la que además del guitarrista Fabio Rizzo y el baterista Fabio Finocchio -que repetían del disco debut- participó Joey Burns (Calexico) en el bajo, acordeón y cello y el cantante español DePedro. Ello tuvo que ver con que el disco fue grabado entre Palermo, Nueva York, Portland y Tucson.

Los dos siguientes trabajos de Fabrizio fueron en colaboración otros dos músicos italianos: Skint And Golden (2014) con el guitarrista Paolo Fuschi y Un Mondo Raro (2017) con el cantante Dimartino –sobre Chavela Vargas- grabado en México y en el cual participan Juan Carlos Allende e Miguel Peña de Los Macorinos (que ese mismo año grabaron con Natalia Lafourcade el premiado disco Musas producido por el venezolano Gustavo Guerrero).

En el mismo año 2017, vieron la luz el EP In Your Hands y Of Shadows, dos trabajos íntimos de aroma otoñal, producto de situaciones personales, con los cuales se inició una magnífica relación con el productor español Dani Castelar.

Junto a la misma banda compuesta por Donato di Trapani (sintetizadores), Carmelo Drago (bajo), Adam Dawson (batería), el ingeniero Francesco Vitaliti y el productor Dani Castelar (responsable también de la mezcla), Cammarata (voz, guitarra, teclados), acometió la grabación del reciente Lights (2019), emparentado con su predecesor con el que forma una especie de balanza.

El lanzamiento de este trabajo lo trae de nuevo a España para presentarse en Madrid (6 de mayo en Costello; 8 de mayo en Sidecar) gracias a Fever Producciones. La ocasión fue propicia para encontramos, una espléndida mañana de abril. Fabrizio llegó al encuentro, en pleno Puente de Toledo, cargando su guitarra y otros objetos personales y como si nos conociéramos de toda la vida, nos sentamos bajo un árbol. Su carácter afable y su estupendo manejo del español, hizo que la entrevista fluyera estupendamente.

Tus dos discos más recientes contrastan en el nombre: Of Shadows (De sombras) y Ligths (Luces). ¿Qué tipo de relación hay entre ellos?

Son dos discos hermanos. Son muy diferentes, funcionan como el Ying y el Yang, como blanco y negro. Hay un punto de blanco en el negro y un punto de negro en el blanco, así funcionan estos dos discos. También son muy diferentes en la forma en que los hicimos. Of Shadows  me costó muchísimo tiempo, es un disco muy íntimo, muy atormentado, y como dice el título, es una búsqueda dentro de las sombras de mi alma y me movió mucho a nivel emocional. Pero también había otro lado de mi, el que te hace ver las estrellas que te guían en el camino. Eso es lo que es Lights, que nació y fue desarrollado en un tiempo increíblemente corto.

¿Cómo fueron esos procesos?

Para Lights, la banda, el productor y yo, entramos en el estudio de grabación sin las canciones escritas. Tuvimos solo 10 días para hacer todo: escribir las letras, componer la música y grabar. Básicamente hicimos jams sobre algunas de mis ideas y luego en las noches las terminaba. En la época de Of Shadows yo tenía canciones más ligeras y felices, pero cuando ya tenía el estudio reservado y los músicos listos, algo pasó en mi vida y sentí que ya no representaban el momento, así que las dejé a un lado. Por el disco es muy orgánico, es un disco muy de banda porque hicimos todo de nuevo

¿Quiere decir que estos dos discos terminaron siendo discos conceptuales producto de estados de ánimo opuestos?

Las de Lights son canciones que hablan otro tipo de idioma musical, son más corales. En Of Shadows era mi sola voz, muy íntima, muy solitaria. Entonces estas nuevas canciones están hechas más para grupo.

¿Qué tanto contribuyeron tus músicos a Lights?

Muchísimo. Como dije, es la primera vez en mi vida que entro al estudio sin canciones y a medida que iba escribiendo y en ciertos momentos del día me reunía con Dani Castelar y nos íbamos por un camino, o con Carmelo, Donato y Adam, músicos de la banda, o también con el ingeniero Francesco. Les contaba porqué estaba escribiendo la canción, de qué trataba, entonces ellos podían entrar mejor en el espíritu de la canción.

¿Cómo llegas al productor Dani Castelar?

Cuando estaba trabajando en Of Shadows buscaba un productor y me di cuenta que Dani había trabajado en algunos de mis discos preferidos. Es el productor de Paolo Nutini, había trabajado con R.E.M, Editors…Casi sin esperanza le escribí un correo y me contestó diciéndome que tenía mucha suerte porque tenía un trabajo que le habían cancelado y estaba libre. El fue a Sicilia a grabar Of Shadows y nos volvimos muy amigos y desde entonces seguimos trabajando juntos, aunque esta vez fue en Valencia, donde él vive.

Una pregunta antipática es sin duda la relacionada a ¿Porqué eliges el inglés para cantar?

Es una pregunta legítima. Soy de Palermo y crecí allí, pero he viajado mucho. Algo pasa en tu infancia cuando se crea el background y yo ni me acuerdo porque algunas cosas son familiares para mí. Es como la voz de tu madre, uno no se acuerda cuándo reconoce su voz. A mí me resulta más familiar el inglés para cantar, pero me gusta muchísimo la música italiana.

¿Y qué recuerdas musicalmente de esa infancia?

Seguro, los Beatles, pero sobre todo Bob Marley, que yo creo es el poeta en idioma inglés más importante. Es super simple pero muy profundo. Y él tampoco hablaba un inglés normal, sino más bien en un patois. El escribía en su inglés. Lo siento muy cerca. Él habla a todo el planeta y no creo que haya nadie que no reconozca su grandeza. A mí papá le gustaba mucho Marley y recuerdo cuando íbamos a la playa en el Fiat y él ponía el cassette con su música. Hoy en día me gustan mucho algunas propuestas italianas.

¿Podrías mencionar algunas de esas propuestas italianas?

Me encanta Fabrizio D’André, que es una influencia muy importante para mí, sobre todo por su poesía. Nuestros instrumentos para componer son distintos, pero eso no importa. A veces toco el piano. Por ejemplo, en este disco tengo una canción en italiano llamada “Cassiopea”.

En los años 70, después de Inglaterra, probablemente fue en Italia donde el rock progresivo, mezclado con folk y jazz, alcanzó las más grandes cotas de expresividad. Eso debe ser parte de tu ADN. También la canción de autor de Franco Battiato, Angelo Branduardi y otros.

Claro, grandes bandas como P.F.M. (Premiata Forneria Marconi), que incluso tuvo relevancia en las carteleras de Billboard. Ellos también grabaron en inglés. Battiato es siciliano como yo. Claro que tengo ese ADN, aunque para muchos sea difícil notar. Concentrándose un poco en mi música se puede notar que no está hecha por un inglés o un americano.

Se te compara con The National, Benjamin Clementine y otros, pero también surgen nombres propios como el de  Peter Gabriel y Cat Stevens.

Me lo han dicho. Siempre es bueno cuando te dicen que tus influencias son variadas, eso para mí es algo bueno porque significa que no estoy encasillado.

Que destacas de tus varias visitas a España

La última visita abrí para el grupo irlandés Villagers, en diciembre pasado. He tocado mucho en Madrid y me gusta mucho el público madrileño porque está muy acostumbrado a los cantautores. El lunes 6 de mayo vuelvo a la Sala Costello y el 8 toco en Barcelona.

¿Cuál es la ruta que seguirás con este nuevo disco Lights?

La gira empezó en mi ciudad el 26 de abril. Siempre me encanta tocar en mi Palermo. Seguiré por Italia, paro en España para las dos fechas, y en medio en Lisboa, y luego sigo para Alemania, que es el país donde creo más he tocado y tengo más público. A finales de mayo estaré en Londres.

¿Y en qué lugar donde aún no lo hayas hecho sueñas con tocar?

Me gustaría ir a Asía porque nunca he tocado allí. En Latinoamérica solo he tocado en México y quisiera ir a otros países, ya que muchas de mis influencias son latinoamericanas.

¿Cuáles son esas referencias?

Mi cantante favorita es Chavela Vargas. Hay un antes y un después desde el momento que conocí su música. Intenté conocerla en persona cuando aún estaba viva. Hay una historia muy interesante de cuando fui a México, un año antes de que muriera. Ya estaba muy enferma y no actuaba. Fue una búsqueda difícil para saber donde estaba viviendo, y el último día antes de regresar a Europa me entero que vivía en Tepoztlán. Me fui para allá, preguntando a la gente en la calle si sabían donde vivía. Me encontré un taxista que lo sabía porque la había llevado a un médico unos días antes. Me llevó hasta su casa, toqué el timbre y me abrió la chica que la cuidaba. Me dijo que a la señora le gustaba recibir a chicos jóvenes como yo pero que si podía regresar al día siguiente porque estaba hablando con la montaña sagrada. Ella era chamán, así que no la quise molestar. Desafortunadamente luego murió, pero sentí que la conocí porque estuve muy cerca de su mundo.

También soy fan del venezolano Simón Díaz.

¿Y de artistas actuales?

Me gusta mucho Devendra Banhart, que es medio venezolano. Lo conocí hace muchos años cuando fue a tocar a Palermo. Yo era muy fan y me fui en la tarde a verlo, me presenté y le dejé un CD con el demo de mis primeras canciones. Eso fue en 2004. Luego en la noche cuando tocó, en medio de su concierto ante unas 3000 personas me llamó por mi nombre y me dijo que subiera al escenario a tocar una de mis canciones. ‘Esto no puede ser verdad’ me decía yo. El se quedó allí mientras la tocaba y luego pasamos toda la noche tomando cervezas.

Ese encuentro debería arrojar una colaboración en algún momento.

Yo espero que sí.

¿Qué te gusta musicalmente de España?

Me encanta DePedro, un artista de Madrid de quien además soy amigo. Una vez le hice de telonero. Su música es muy española pero también muy americana, y se nota porque toca con Calexico. Me gusta Rosalía, escucho mucho su primer disco. El tema con James Blake es muy bueno.

Rosalía ha escalado hacia el estrellado muy pronto. Pasó de ser un diamante en bruto a ser reconocida en poco tiempo y eso a veces es difícil de sobrellevar.

Ciertamente es así. Yo por mi parte pienso siempre que lo mejor aún no lo he hecho. Tengo siempre muchas cosas que decir. El éxito es un medio para exprimir mejor tu verdad.