Hace 5 años Steel Pulse se reinvindicó con Caracas (Archivo Ladosis)

Hace 5 años Steel Pulse se reinvindicó con Caracas (Archivo Ladosis)

166
Steel Pulse
Foto: Luis Cantillo

Steel Pulse

Universidad Nueva Esparta, Caracas

(Junio 30, 2012)

 

Esta deuda con Caracas de la más popular banda británica de reggae estaba pendiente. La vez pasada en la Concha Acústica de Bello Monte el concierto fue muy corto debido a normas ciudadanas de la zona y la anterior se suspendió por mala producción. De modo que este concierto en una locación todavía poco explotada –con serios problemas de acústica pero amplia– prometía ser la revancha. Y lo fue. La deuda quedó saldada con un concierto de 1 hora 40 minutos en los que el vocalista David Hinds y el teclista Selwyn Brown –los dos únicos miembros originales– y sus fabulosos músicos demostraron que Steel Pulse es una de las bandas de reggae más sólidas y consecuentes de la historia del género, con un sonido sin fisuras y sumamente contagioso. A pesar que su fama la cimentó en la primera etapa en la que, paradójicamente, la explosión punk los sacó del anonimato, la banda británica ha sabido mantenerse en primer plano, aún a pesar de que en los últimos 20 años solo ha editado tres discos de estudio, siendo el último de 2004.

Su actividad en vivo no ha cesado nunca, lo que ha redundado en un sonido potente y muy bien ejecutado por Hinds, Brown, Sidney Mills (teclados, bongos), Wayne Clarke (batería), el gran bajista Amlak Tafari, Donovan McKitty (guitarra), Jerry Johnson (saxo) y Keysha McTaggert (coros), quien no para de bailar.

La noche fue amenizada inicialmente por varios DJs que, como cabía esperar, colocaron música de raíz jamaiquina. El último de ellos, DJ Jammin dejó la mesa servida para la presentación de la banda caraqueña Kemawan, una elección adecuada tratándose de una banda a punto de editar su primer disco que tiene un tiempo mostrando su pegadiza propuesta reggae-pop. El sonido no los ayudó mucho, por lo que probablemente los asistentes que escuchaban su música por primera vez pueden no haberse hecho una opinión justa. Solo cerca a la tarima era posible escucharlos decentemente. No obstante, la audiencia fue generosa en aplausos porque el performance fue bueno.

A las 9:30 en punto, fue anunciada la aparición de Steel Pulse. Cuando “Earth Crisis” comenzó, rápidamente la conexión se produjo. Todo el recinto comenzó a contonearse, lo que no dejó de pasar nunca. “Rally Round” y “Chant a Psalm” sonaron soberbias, con “No More Weapons” convertida en el primer punto álgido.

La etapa ochentera de Steel Pulse mezcló el reggae roots con sonidos más pop e incluso baterías electrónicas, pero en el siglo 21 todas suenan orgánicas y repotenciadas. La energía de David Hinds es salvaje, no para de moverse de un lado a otro del escenario, bailando con la corista. Nunca se le oyó jadear. “Your House” y “Blues Dance Raid” siguieron y ya para ese momento, todos lucíamos envueltos por la cadencia que imponen el bajo y la batería. Otro gran momento fue con “Pan Africans Unite” y “Rock Steady”.

Fue un déjà vu escuchar el medley de “Handsworth Revolution” y “Drug Squad”, del primer disco de 1978 y del tercero de 1980, respectivamente. Luego sonó “Black and Proud” y “Stepping Out” del mismo disco de 1984 con el que abrieron, la cual fue coreada –“abracadabra catch me if you can…”– y bailada por todos. Así se despidieron por primera vez.

El regreso fue con “Back to My Roots”, con solo Hinds en la guitarra acústica y el saxo de Johnson. Luego siguieron con el clásico “Babylon Make The Rules”, que sonó fantástico. Pero había más: otras dos de sus primeros años, “Prodigal Son” y “Roller Skate”, siguieron con el proceso de hipnosis, con Hinds sorprendentemente activo, con su voz intacta. El cierre fue con el dancehall-reggae “Blazing Fire”, de su disco más reciente, “African Holocaust” con mención a Onechot, a un lado de la tarima.

Steel Pulse suena a reggae de verdad, honesto, poderoso e inmortal. Los esperamos de vuelta.

Juan Carlos Ballesta