Los devaneos tribales y cósmicos de James Holden & The Animal Spirits

Los devaneos tribales y cósmicos de James Holden & The Animal Spirits

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James Holden

James Holden & The Animal Spirits
Sound Isidro 2019
Sala Joy Eslava, Madrid
(Mayo 9, 2019)

El productor británico ha ido construyendo un universo propio en constante evolución a lo largo de las casi dos décadas de este siglo 21. Es de esos creadores que no se quedan estacionados. Su caso es muy interesante y aunque muchos aun lo encasillen en el mundo de la música electrónica, queda claro que su universo es mucho más amplio.

Su disco más reciente, James Holden & The Animal Spirits (2017), editado como los anteriores en su propio sello Border Community, es una fabulosa excursión a los confines de la música espiritual, chamánica, con elementos de diversos ámbitos, desde el jazz al space rock. Orbitan en su música el Gong de la etapa con el teclista Tim Blake, Pharaoh Sanders, Sun Ra, The Future Sound of London, Banco De Gaia, Embryo, Jean Michel Jarre, entre otros.

La traducción en directo de ese lenguaje es aún más tribal y ritual que en disco. La disposición en escena ya marca las pautas, con un nutrido set de percusión menor en el centro del escenario flanqueado por la batería al lado izquierdo, los vientos a la derecha, y al fondo Holden como el chamán curandero del sintetizador modular, el órgano y los demás híbridos análogo-digitales.

El concierto, enmarcado en el Sound Isidro 2019, estuvo centrado en el material del disco de 2017, pero también hubo espacio para algunos temas esenciales del anterior, The Inheritors (2013). Así, el comienzo no pudo ser más adecuado para introducirnos en el espíritu del perfomance con “Incantations for Inanimate Object” y “The Animal Spirits”, auténtico tour de forcé en el que cada uno de los músicos expone sus cartas y que quedan totalmente claras en “Pass Through the Fire” y “Each Moment Like the First”.

Aparte de Holden y sus devaneos espaciales -a veces jazzeados, otras progresivos y en ocasiones netamente electrónicos, es el baterista Tom Page quien lleva el peso durante todo el concierto con sus ritmos que se pasean entre el jazz, el tribalismo, y la improvisación, elemento que juega un rol importante en la propuesta en directo. Page mantiene una métrica repetitiva cuando es requerida o por el contrario realiza florituras, redobles o caricias a los platilllos. Por su parte, tanto el francés Etienne Jaumet, como Marcus Hamblett, aportan libertad total con los vientos, creando vínculos con el free jazz. En el medio, el percusionista Lascelle Gordon, se multiplica con el vasto catálogo de percusión, que no incluye ningún tambor y que está enfocado en los detalles más que en el virtuosismo.

El público se metió totalmente en el trance, y Holden, siempre sonriente y algo inquieto, lo sentía. Así, siguieron desfilando los temas de The Animal Spirits (“Spinning Dance”, “Thunder Moon Gathering”, “The Neverending” y “Go Gladly Into the Earth”), entrelazados con algunos de The Inheritors (“Blackpool Late Eighties”, “Gone Feral”, “The Inheritors”, “Renata”, “The Caterpillar’s Intervention”).

Fue una noche hipnótica, envolvente, de una suerte de electrónica tribal y cósmica, como si hubiese sido concebida desde una base de operaciones en medio de la selva amazónica.


BeGun

Previo a la presentación de Holden, el joven productor español BeGun realizó un generoso set de casi una hora en el que se paseó por varias de las corrientes de la electrónica, desde el EBM hasta el deep house, pasando por el tech-house y el minimal techno. Lo más interesante es que su trabajo está hecho sin ordenadores, es decir, en tiempo real a la usanza de la era analógica. Eso, evidentemente, otorga una calidez al resultado, además de un mérito añadido al tener que construir estructuras rítmicas y melódicas en directo.

BeGun creó un hilo conductor que nos transportó de ambientes más introspectivos a los más bailables, demostrando que tiene mucho que aportar a la escena electrónica.

Juan Carlos Ballesta (Texto, fotos y videos)