“Under Wraps”, 35 años del devaneo synth pop de Jethro Tull

“Under Wraps”, 35 años del devaneo synth pop de Jethro Tull

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Jethro Tull Under Wraps

Jethro Tull
Under Wraps
Chrysalis Records. 1984. Inglaterra

 

Jethro Tull, nombre convertido en el alter ego del inquieto escocés Ian Anderson, nos sorprendía en la primera mitad de los 80 con un controversial álbum titulado Under Wraps.

Ya a inicios de aquella década nos atrapaba con un par de álbumes que develaban un sonido tan contemporáneo como económico. Alien, mejor conocido como A en 1980, y The Beast and the Broadsword en 1982. Jethro Tull dejaba atrás obras de gran densidad como Aqualung (1971), Thick As A Brick (1972),  A Passion Play (1973), Minstrel in the Gallery (1975), o la trilogía folk de los excelentes Songs from the Wood (1977), Heavy Horses (1978) y el menos sólido Stormwatch (1979).

Su aterrizaje en los 80 se hizo evidente en Under Wraps. Los vestigios del jazz, el blues y el folk se diluían en el entramado de sonidos electrónicos y composiciones breves que rara vez superaban los cinco minutos. Era la era del synth pop y la naciente era digital traía consigo nuevas herramientas, entre ellas las baterías electrónicas, que sedujeron a un elevado porcentaje de músicos y productores.

Esta vez Anderson tomaría el oscuro camino del espionaje como tema recurrente de esta interesante obra que si bien dejó con grandes expectativas a un grupo de leales fans, también ganaría nuevas audiencias gracias, en parte, a ese fenómeno que sacudió a los 80: MTV Music Television.

Nuestro inicial encuentro con el décimo quinto LP de Jethro Tull es la imagen de una mujer envuelta en una sábana. La gráfica es obra del afamado fotógrafo del rock Trevor Key. El concepto, que incluye el logo de Jethro Tull, fue creación de John Pasche con fotos adicionales de Sheila Rock.

En 1984, la banda estaba conformada por el guitarrista Martin Barre, el bajista Dave Pegg, el teclista Peter-John Vettese  y, claro está, Ian Anderson en voz, flautas, programación de baterías y guitarras acústicas.

El álbum es esencialmente una colección de temas compuestos por Anderson y Vettese, once canciones que desgranan una serie de historias que pudiéramos ver en parte como la banda sonora del “filme d’noir” a la Jethro Tull.

Alejado de un sonido orgánico signado por la ausencia de un baterista, Under Wraps tiene sus puntos álgidos en temas como “Lap of Luxury” y el tema título en sus dos partes. El primero inicia el álbum con una batería programada sobre la cual Anderson nos cuenta: “El dinero no durará toda la vida, el arrendador ha llamado dos veces hoy, espero me encuentres en el regazo del lujo”.  Asi va la primera estrofa del tema abridor de este álbum. Le sigue el tema titulo en su primera parte. “Mantenlo tranquilo, ve lento, circula, necesito saber, estampa la fecha sobre tu vida, cúbrete, pero que bien valga la pena”, nos cuenta Anderson. Es notoria la influencia de los teclados en el desarrollo de los dos temas iniciales. Barre, si bien aporta su característico sonido, participa de un modo circunspecto.

European Legacy” (Legado Europeo) es el tercer tema. La flauta reluce evocando el Jethro Tull de otros tiempos al igual que la guitarra acústica que otrora nos enamoraba con su dilatado sonido. Ian nos canta: “Ella me sonríe lejos del otro lado de la costa este, con su espléndida mirada…”  El tema tiene además ese “tumbaíto” que apreciábamos en los días de Heavy Horses.

Luego es el turno para “Later, That Same Evening”, más enmarcada en el concepto actual de entonces. Nos canta Ian: “Más tarde, esa noche, ella huía, creo que huía sola. Más tarde le llegaría una advertencia de un teléfono extraño… te quiero de regreso”. La música tiene un tinte de misterio que va con la letra del tema. Las frases de Vettese entrelazan sintetizadores y piano.

Los temas que siguen son “Saboteur” -en la que intentan un doble bombo programado- y “Radio Free Moscow” que abre con la presentadora de la radio en cuestión. En la letra están vestigios de los tiempos de la guerra fría y en versos donde Ian nos habla del simbolismo detrás de Radio América y Radio Moscú. Es importante destacar que dos temas, “Astronomy” y “Tundra”, no formaron parte de la versión original del álbum pero si serían parte de la versión CD que incluía además “Automotive Engineering” y “General Crossing”.

La segunda parte del álbum la conforman “Nobody’s Car”, “Heat”, “Under Wraps II”, “Paparazzi” y “Apogee”.  Ian destaca con su flauta en el primero para luego evocar un reformado Jethro Tull rockero en la segunda pero es en “Under Wraps II” donde verdaderamente revive el Tull cálido e interesante de Songs From The WoodsMinstrel In The Gallery o War Child.

En “Paparazzi” nos recuerda la penosa pero arriesgada y detectivesca conducta de los incómodos fotógrafos que ansiosos esperan el momento de gloria. “Apogee”, con el sonido que enmarca el concepto instrumental de este álbum, culmina la obra con su espacial temática. Ian cuenta: “Navegando alrededor de la esfera azul, es demasiado tarde para salir de acá, bien, debe haber un modo mejor para salir de aquí para retornar a la noche y volver al ayer”.

 

Under Wraps bien pudiera representar un punto alto del Jethro Tull de los 80. Un período necesario que mostraba a un Ian Anderson osado que un año antes había avisado con Walk into Light (1983) y que poco después retornaría a Jethro Tull a sus raíces con álbumes como el premiado Crest of A Knave (1987), Rock Island (1989) y Catfish Rising (1991).

Leonardo Bigott