El hipnótico sosiego de Joan as a Police Woman

El hipnótico sosiego de Joan as a Police Woman

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Joan as a Polica Woman

Veranos de La Villa

Parque Juan Carlos I, Madrid

(Agosto 10, 2019)

 

Joan Wasser no es una cantautora más. Quizá no todos los que asistieron al particular y muy agradable recital programado por los Veranos de La Villa sabían bien a quien tendrían delante, pero lo cierto es que todos -los que la conocían bien o a medias y los que no- quedaron cautivados por su exquisita y delicada propuesta.

No es frecuente que un concierto unipersonal con piano y guitarra en un parque, logre captar la atención de manera tan sincera, tanto que durante cada performance solo se la escuchaba a ella. Unas trescientas personas, sentadas directamente sobre el cesped o acostadas sobre esterillas, disfrutaron del maravilloso set de casi hora y media, en el que Joan tiró de un repertorio repartido entre sus siete discos, sintonizada con la idea de su reciente compilado Joanthology (2019).

Era el último concierto de la gira europea, un agotador día en el que también se había presentado horas antes en el Festival Sonorama en Aranda de Duero.

Primero sorprendida ante el respeto mostrado por su público, Joan pasó luego a distenderse y agradecer repetidamente por ser una audiencia extraordinaria.

La violinista novia de Jeff

Joan comenzó en 1991 como violinista de The Dambuilders, sumando luego teclados y guitarra. Su estilo agresivo en el escenario fue su sello distintivo. En 1997 su novio, el cantautor Jeff Buckley, murió trágicamente.

Ella formó una banda con los miembros de la banda de Jeff, a la que bautizó Black Beetle y siguió tocando con Those Bastard Souls, un dúo con David Shouse, amigo de la pareja.

Un gran paso en su carrera ocurrió cuando se unió a Antony and The Jonhsons, el proyecto de Antony Hegarty, grabando el maravilloso álbum I am a Bird Now, el cual fue como un renacimiento para ella.

Aunque siguió siendo requerida como violinista por Rufuss Wainwright, Joseph Arthur y otros, en 2004 decidió emprender una carrera como solista con composiciones basadas en guitarra. El nombre, tomado de la serie televisiva La Mujer Policía con Angie Dickinson fue una manera de hacer algo serio pero a la vez reír de lo trágico.

Desde entonces, Joan ha seguido una interesante carrera como cantautora.

El delicioso concierto en el parque

De manera tímida se sentó en el piano para comenzar con la melancólica “To be Lonely”, con la cual nos anestesió para manejarnos a su antojo. “Perdónenme por no saber nada de español”, dijo al concluir la pieza, para de inmediato seguir con “Wonderful”, con aroma a la más sosegada Nina Simone.

Warning Bell” completó el trío inicial de piezas al piano, dando paso a “Forever and a Year” con la guitarra eléctrica casi acariciada. Para el quinto tema, “Flash”, en el que utilizó un sutil ritmo electrónico (“esta es hoy mi banda”, dijo), Joan nos tenía sedados. El despejado cielo madrileño se veía mejor con su música de soundtrack.

De nuevo en el piano siguió con el viejo tema “Start of My Heart”, del disco To Survive (2008), el cual dedicó “al buen amigo Xavi”. Tras él vino una de las sorpresas: “Out of Time”, versión magnífica del tema de Damon Albarn incluido en el disco Think Tank (2003) de Blur. Fue fusionado con “Cristobel”, del álbum debut Real Life (2006), tras del cual tocó la canción que le da título.

Tras explicar que había comenzado la gira en mayo en Tromso, la ciudad noruega cercana al círculo polar ártico, y la terminaba con este concierto, introdujo “What a World”, compuesta especialmente para Joanthology.

Activó de nuevo la tímida caja rítmica, y antes de cantar “Human Condition”, preguntó si alguien del público tenia alguna crema para repeler los insectos que los reflectores alborotaban y la afectaban.

Fue el momento simpático de la noche. De inmediato apareció alguien y sobre la marcha se aplicó el producto en brazos y piernas y retomó la canción. Al final puso a todos a cantar.

De nuevo con la guitarra acometió la parte final, comenzando con “Tell Me”, en la onda Joni Mitchell. “Este tipo de shows me hacen muy feliz”, dijo y procedió a leer los agradecimientos en su precario español. “¿Esa luna es real?…es bella”, dijo mientras sonaban los primeros acordes de “Kiss”, una fabulosa versión del tema de Prince y quizá el momento álgido de la noche, con el público coreando “get love…leave time” mientras Joan cantaba encima.

The Magic” pretendía ser la última pieza, pero el momento había que estirarlo y Joan no tardó mucho para regalarnos dos canciones más: “The Ride” y “Your Song”.

Al final, tuvo arrestos y mucha simpatía para compartir con algunos asistentes que se acercaron a felicitarla y tomarse alguna foto. Fue un concierto reconfortante. Una necesaria inyección de sosiego.

Juan Carlos Ballesta

Fotos: Óscar Ribas Torres