Jorge Pardo + Hippocampus: Bach con duende contemporáneo

Jorge Pardo + Hippocampus: Bach con duende contemporáneo

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Jorge-Pardo+Hippocampus

Jorge Pardo + Hippocampus
Por Bach: Barroco con duende contemporáneo
Iglesia de San Millán y San Cayetano, Madrid
(Marzo 29, 2019)

Jorge Pardo es un cúmulo musical de talento, libertad y experimentación con un sello muy personal en sus interpretaciones de la flauta y el saxo. Como músico autodidacta e impregnado de la atmósfera creativa sin ataduras de los años 70, tiene tras de sí una larga trayectoria llena de aciertos entre el flamenco y el jazz, que lo han llevado a todo tipo de escenarios en el mundo y le han hecho acreedor de reconocimientos tan importantes como el Premio Mejor Músico Europeo de Jazz 2013 o el Premio Nacional de las Músicas Actuales 2015.

Nacido en Madrid, además de compositor, ha sido parte de proyectos esenciales como los míticos discos La leyenda del tiempo de Camarón de la Isla y Paco de Lucía interpreta a Manuel de Falla, siendo un pionero como el primer flautista que interpretó flamenco.

A los músicos de la agrupación Hippocampus los unió su pasión común por Bach y su necesidad de transmitir la emoción que el compositor les genera en sus conciertos y grabaciones. El conjunto debutó en Londres en el año 2000 de la mano de J. S. Bach con la conmemoración del 250 aniversario de su muerte. Desde entonces Hippocampus ha participado en importantes ciclos y festivales, y ofrecido conciertos tanto en formación de cámara como orquestal, incluyendo un amplio repertorio. Bajo la dirección de Alberto Martínez Molina, Hippocampus fue residente en el ciclo madrileño de Las Cantatas de J. S. Bach, en el que en 2004-2012 interpretaron todas las obras religiosas de este compositor, de quien la formación tiene en repertorio más de setenta cantatas, la Misa en si menor, la Pasión según San Mateo, los seis conciertos de Brandemburgo y las cuatro suites orquestales.

Ladosis estuvo en uno de los dos conciertos de Jorge Pardo + Hippocampus en el marco del XXIX Festival Internacional de Arte Sacro organizado por la Comunidad de Madrid bajo la dirección de Pepe Mompeán Martín. La conjunción de la flauta travesera de Jorge Pardo, la dirección de Alberto Martínez Molina, así como la experimentación sobre Bach y su universo en el contrabajo de Pablo Martín Caminero, llenaron la Iglesia de San Millán y San Cayetano de un Bach barroco, pero con alma contemporánea al mismo tiempo.

Bach es conocido como el mejor contrapuntista de todos los tiempos, por lo que era casi una ley natural que la unión Bach + Jorge Pardo + Hippocampus ocurriera y funcionara tan bien. Siendo la improvisación un eje fundamental de la carrera musical de Jorge Pardo a través de la fusión entre el jazz, el flamenco y otros géneros, su aproximación a Hippocampus y su director Alberto Martínez Molina ha logrado de manera muy afortunada un espacio donde el barroco adquiere una impronta contemporánea llena de duende y aliento propio.

Jorge-Pardo+HippocampusCon la Suite Orquestal N.º 2 en si menor, BWV 1067 funcionando como hilo conductor del evento, se inició el concierto de poco más de una hora con un recinto lleno de público y de esa atmósfera especial que ofrecen los conciertos de las iglesias, además de su buena acústica. La estructura del concierto alternó su Obertura y sus seis danzas con otras composiciones de Bach, es decir con una sonata, una suite y el Aria de las Variaciones Goldberg. En cada obra los músicos también variaban en número su composición instrumental.

Jorge-Pardo+HippocampusEn la Suite Orquestal N.º 2 en si menor, BWV 1067 el conjunto se presentó completo, con sus violas, violines, contrabajo, violonchelo y Alberto Martínez Molina, en la dirección de la agrupación sentado de espalda al público al frente del clave.

Las Suites para orquesta, BWV 1066-1069 son solo cuatro piezas de la vasta obra de Bach, compuestas probablemente en 1725-39 en Leipzig, a las que él no titulaba suites sino oberturas, tomando el nombre del primer movimiento. La segunda es una suite en la que la flauta travesera cobra un protagonismo especial predominando en todas sus partes, junto con las cuerdas y el bajo continuo. Jorge Pardo se desplazaba con su flauta en libertad por toda la parte frontal de la iglesia, mientras intervenía en la pieza con mucho brillo, apertura y complicidad con los músicos, logrando de esta manera ir seduciendo cada vez más al público a medida que avanzaba el concierto.

Jorge-Pardo+HippocampusTras terminar la Obertura de la Suite Orquestal salieron cuatro violines de escena para introducir el Adagio y el Allegro de la Sonata en Trio en Sol mayor, BMW 1039. La sonata en trio es posiblemente el género musical más popular del barroco. Su nombre no hace referencia al número de ejecutantes, sino al número de voces, que partía usualmente de dos voces melódicas y un bajo continuo. Tras siglos de polifonía, el barroco introdujo la estructura en que una voz llevaba la melodía principal y el acompañamiento lo realizaban otras voces, generalmente interpretadas por instrumentos polifónicos (como por ejemplo el órgano o el clave). El espíritu innovador de esta expresión daba a cada ejecutante un toque personal, en el que nuevamente la improvisación entraba en escena en la instrumentación, lo que se respiró a lo largo de todo el concierto.

Antes de volver a los cuatro siguientes movimientos (Rondeau, Sarabande, Bourrée I-II y Polonaise – Doublede) de la Suite orquestal N.º 2, Jorge Pardo hizo una pausa para saludar tímidamente al público y agradecer su presencia, así como para resaltar la vigencia de las obras de Bach que su flauta en unión con la agrupación estaba proyectando. La Sonata en trio se abrió entonces paso nuevamente con el Adagio e piano regalando a los asistentes unos hermosos pasajes de clave sucedidos por los violines.

A continuación, entró el Menuetto I-II de la Suite para chelo solo en sol mayor BMW 1007, la cual está considerada entre las piezas más importantes jamás escritas para el chelo y fue compuesta por Bach en el llamado “período de Cöthen”, cuando era maestro de capilla en la corte del príncipe Leopoldo de Anhalt-Cöthen. Luego, el Aria de las Variaciones Goldberg BWM 988 se inició con un solo de flauta impresionante de Pardo, en el que marcó con la irrupción de un zapateo la fuerza de la pieza, poniendo a vibrar al aire de la iglesia y despertando ovaciones del público que no pudo contener durante su ejecución los gritos de “olé”.

El concierto cerró de forma magistral volviendo a con la Suite Orquestal N.º 2 en si menor, BWV 1067 con un público totalmente cautivado por los músicos, y conmovido por un Bach que indudablemente llegó con toda su actualidad y un duende insuflado por unos músicos magistrales.

Mariella Rosso

Jorge-Pardo+HippocampusINTÉRPRETES

Jorge Pardo | flauta

HIPPOCAMPUS

Íñigo Aranzasti, Belén Sancho, Lorea Aranzasti, Isaac Martínez Pulet, Adrián Pineda, Ana Hernández | violines

Marian Herrero, Elena Borderías | violas

Ruth Verona | violonchelo

Pablo Martín Caminero | contrabajo

Alberto Martínez Molina | clave y dirección


PROGRAMA

Johann Sebastian Bach (1685-1750)

Suite Orquestal n.2 en si menor, BWV 1067

Ouverture

Sonata en trío en sol mayor, BWV 1039

Adagio

Allegro

Suite Orquestal n.2 en si menor, BWV 1067

Rondeau

Sarabande

Bourrée I-II

Polonaise – Double

Sonata en trío en sol mayor, BWV 1039

Adagio e piano

Suite para chelo solo en sol mayor, BWV 1007

Menuetto I-II

Variaciones Goldberg, BWV 988

Aria

Suite Orquestal n.2 en si menor, BWV 1067

Minuet

Badinerie