Jorge Torres comenzando en grande las Noches de Guataca 2018

Jorge Torres comenzando en grande las Noches de Guataca 2018

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Jorge Torres

Jorge Torres

Trasnocho Cultural, Caracas

(Febrero 4, 2018)

 

Jorge Torres es uno de los máximos exponentes de la mandolina de 10 cuerdas en Venezuela, instrumento relativamente nuevo en el país. Su primer álbum, Estado Neutral (2011) marcó un precedente importante. Un CD de 11 composiciones, en su mayoría escritas por él, en las cuales demostró, además de su creatividad como compositor, una habilidad natural que refleja un grado de madurez y virtuosismo pocas veces evidenciados. Jorge es parte de la nueva savia de músicos Venezolanos proclive a la experimentación de géneros autóctonos con elementos de otras culturas y un alto nivel de conocimiento musical. Es la nueva música venezolana.

Pocos minutos después de la hora pautada, Aquiles Báez, Director Cultural de Guataca Producciones y Erick Lezama, Coordinador de Prensa de ésta productora, tomaron el escenario para presentar el primer concierto del afamado Ciclo “Noches de Guataca” que por diez años consecutivos ha sido una de las vitrinas más promisorias para la proyección de la música venezolana, una ambiciosa propuesta que ya llega a varias ciudades del país y a Panamá, Miami, Nueva York y Barcelona, pero que sigue en franca expansión pese a las adversas condiciones del país.

Luego de comentar brevemente los logros de esta primera década, apoyados en una proyección audiovisual, los representantes de Guataca cedieron el espacio a Jorge Torres, Julio Alcocer (percusión) y Edwin Arellano (bajo eléctrico) para iniciar el repertorio de En la cuerda floja (2017), el nuevo álbum del mandolinista quien presentó una muestra de excelentes fotos que desplegaban el título del tema a ser interpretado, algo que como comunicador agradezco desde esta ventana. El álbum fue bautizado a mediados del pasado año en el Centro Cultural BOD.

Cada una de las canciones estuvo precedida por comentarios y anécdotas, algunas de ellas familiares, que Jorge hiciera de forma amena y con la serenidad que le caracteriza. En su discurso dejó claro que es un amante de esta dilatada ciudad que siempre tiene algo hermoso que mostrar, en su música, su gente, sus historias…y que como toda gran ciudad, no deja de tener un lado muy agrio propulsado por los tiempos turbulentos que corren y que nos tienen en “una cuerda floja”.

El trío inició con “Caracas”, su primer sueño de esa ciudad posible que todos queremos. Con su instrumento, afinado en sol-re-la-mi pero con dos ordenes o cuerdas adicionales graves que amplían el rango tonal, dando otras posibilidades expresivas, Jorge demostró desde el inicio que es un joven que tiene mucho que decir en su lenguaje musical, siempre preciso, de gran técnica pero por sobre todas las cosas, con una sensibilidad que desgrana en cada canción ese sentir caraqueño que, como dijo en algún momento, tiene en pocas cuadras expresiones arquitectónicas de la cristiandad, el judaísmo y el islam. Igualmente en la música, una que demanda oídos exigentes.

Jorge TorresLa alegre “Un bandolín pa´ San Benito” interpretado en gaita de tambora fue el tema siguiente que Jorge adaptó a trío, lo que marcó una diferencia con respecto a la versión del CD. Posteriormente “Calalú”, tema instrumental, como todo el resto del repertorio, de temperamento alegre que una vez más dió al público una prueba de la versatilidad del músico caraqueño.

Influido por la música de Brasil, donde estuvo una temporada, Jorge nos presentó el samba “La camisa”, no sin antes compartir una divertida anécdota que fue la que dio origen al titulo. “María la de Catia”, compuesta en honor a su abuela, siguió la mañana en ritmo de joropo donde Edwin Arellano fue portador de un sonido corpulento.

Edwin es uno de los músicos más representativos de la Venezuela actual cuyo talento es conocido, entre otras cosas, por su trabajo con Los Sinvergüenzas y la participación junto a innumerables músicos en diversos proyectos, entre ellos Cecilia Todd. De igual manera, Julio mostraría también su talento como percusionista con una configuración que incluía: cajón peruano, djembé, granadero, redoblante y varios instrumentos de percusión menor con los que adornó sin excesos y buen gusto las composiciones de Jorge, quien adaptó magistralmente a formato de trío éste y otros temas del repertorio donde sólo excluyó dos del álbum.

Tras la ejecución de estos temas, Jorge hizo nuevamente una pausa para comentar un poco como nació la pieza “27 de enero”, dedicada a su esposa Andrea Paola Márquez, siempre con algo jocoso que decir. El mandolinista comentó además sus impresiones sobre la imagen caraqueña cuando se va a Los Altos Mirandinos y que dio origen al tema “En unos minutos”. También nos relató sobre la zona colonial de Petare y el impacto visual de su belleza dentro de lo que se considera como el barrio más grande de América Latina y que es un contraste de caos y armonía. En este segmento interpretó el tema “Heimweh” dedicada a su tio Víctor, un hermoso vals inspirado en la añoranza caraqueña donde destacó Edwin Arellano nuevamente y en el cual Jorge culminaría delicadamente con unos armónicos. La interpretación de esta pieza fue una ocasión más extensa para que Julio y Edwin desplegaran sus talentos. La reacción de emoción del público no se hizo esperar.

No pudo faltar el bis, que para esta ocasión, fue el tema “Para los chamos”, una composición que es parte de un hermoso proyecto infantil que el mandolinista tiene con su esposa, la cantante Andrea Paola Márquez, y que lleva por titulo “Mi juguete es canción”, donde muñecos de trapo representan personajes emblemáticos de la  venezolanidad acompañados de una canción que alude a dichos personajes además de comentarios.

Así Jorge, Edwin y Julio, pusieron la guinda sellando el final del primer concierto del ciclo Noches de Guataca, que este año viene tan cargado de sorpresas como siempre. ¡Atentos!

Leonardo Bigott