La conjunción de maestros en BeJazz Sessions (CC BOD / Abril 7,...

La conjunción de maestros en BeJazz Sessions (CC BOD / Abril 7, 2018)

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BeJazz Sessions
Centro Cultural B.O.D., Caracas
(Abril 7, 2018)

 

Existe un territorio sonoro donde hay una música que se muestra sencilla pero es, además de discretamente compleja, una tierna caricia al oído y una experiencia visual delirante, seductora y oblicuamente entramada entre las complicadas armonías del jazz, la no menos compleja rítmica latino-caribeña y unas melodías que se pasean de una mano a otra por cuatro músicos de excelsa calidad vetera.

Alfredo Naranjo (vibráfono), Carlos “Nené” Quintero (percusión), Carlos Rodríguez (bajo) y Eddy Pérez (guitarra), son cuatro personajes que Dios crió y que sus caminos el mismo Dios se encargó de unir. Bajo el nombre de Bejazz Sessions este cuarteto “Suma Cum Laude” llenó la dividida sala del B.O.D. para ofrecer ocho temas empapados de buena vibra, entusiasmo, vigor y alegría a una audiencia que se encontró con otra forma de decir las cosas y ponernos por un momento en un pedazo de cielo.

Los primeros tres temas “La inteligencia”, “Suite No. 1” y la composición “No lo podemos evitar”, todas del Alfredo Naranjo, desplegaron una musicalidad llevada con el más alto sentido de maestría pero cargada de humildad y lejos de los excesos que frecuentemente se desprenden de grupos con un alto nivel musical pero que pierden el camino al sacrificar la música por posturas personalistas. Este cuarteto realmente se las trae por donde se le miré y la musicalidad ofrecida en ese trío de apertura nos recuerda que la estatura internacional de este cuarteto no podía darnos menos. Fueron tres temas llenos de energía y “libertad responsable”.

Alfredo Naranjo

Así, tras una variada descarga, llegó un punto alto del repertorio con un mosaico de tres temas de diferentes autores. La conocida “Brisas de El Ávila” de Nené Quintero, quien brevemente explicó el origen del tubo de plástico corrugado que emula la brisa y que vio por primera vez en las manos de un niño en Brasil, nos tornó atentos a los envolventes sonidos de la montaña caraqueña. “Infancia” de Gerry Weil sería el contrastante punto medio que se uniría a las notas del emblemático tema del ritmo orquídea, “Moliendo café” de Hugo Blanco. Nunca imaginé oírlo de tal manera que sólo les digo, compren el estupendo CD que pronto estará disponible y que ya podemos disfrutar en las redes.

Alfredo anunciaría luego a la novel María Beatriz Occeas quien puso de pié a Eddy Pérez y le hizo parafrasear, con un poquito de funk y jazz, las improvisadas notas de su corpulenta voz para luego cantar “Tierra mía”, tema cuyo final se diluye a través de la melodía de “To be Over” de Yes. María Beatriz Occeas, en un período breve ha tenido un ascenso meteórico con sendas presentaciones tributo a Nina Simone y ahora este concierto a casa llena que la expone a una audiencia que se ensancha.

María Beatriz OcceasMaría Beatriz OcceasTras la presentación de Beatríz, el cuarteto tomaría la tarima junto a Yubirí Arraíz, una de las productoras independientes más importantes de Venezuela y Alonso Lacruz (ingeniero de sonido) para bautizar el CD que contiene parte repertorio del concierto y que fue celebrado con un ¡traguito de cocuy!

Better Days Ahead” de Pat Metheny y “Mi socio” de Alfredo, fueron guiándonos hacia el final del concierto a lo largo del cual el vibrafonista, con una alegría desbordante y compartiendo todo cuanto pudo con el público, nos puso a cantar “Rompe saragüey”, para dejarnos más que satisfechos, aunque nos debe “Nenequint” y una refrescante verisón de “El navegante” de Frank Quintero. ¡Qué se repita!

Leonardo Bigott (texto y fotos)

BeJazz Sessions