La emotiva intensidad de María Arnal i Marcel Bagés en Veranos de...

La emotiva intensidad de María Arnal i Marcel Bagés en Veranos de la Villa (Madrid / Ago 18, 2018)

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Maria Arnal i Marcel Bages

María Arnal i Marcel Bagés

Parque Lineal del Manzanares, Madrid

Veranos de la Villa

(Agosto 18, 2018)

 

En la recta final de del exitoso tour de 45 cerebros y 1 corazón, su LP debut lanzado en 2017, que ha incluido a diversos espacios de América y Europa, la cantante y letrista María Arnal y el guitarrista y compositor Marcel Bagés visitaron de nuevo Madrid en el marco de la fabulosa programación de Veranos de la Villa, una iniciativa que ha demostrado un poder de convocatoria notable.

El lugar escogido para este concierto ya había sido probado con éxito para el exquisito concierto del islandés Ólafur Arnalds, que mantuvo la atención total del público. Algo parecido pasó con Arnal y Bagés, quienes parecían sorprendidos ante la numerosa concurrencia al auditorio al aire libre que no cesaba de crecer, lo cual hizo que se retrasará unos minutos el comienzo.

Aún de día, los protagonistas entraron a escena y sin mediar palabra arrancaron con el tema que da título al disco, logrando el inmediato efecto hipnotizador sobre todos. El respeto del público traducido en el silencio absoluto durante la ejecución de cada tema, fue algo notable. Los aplausos, con toda justicia, fueron siempre generosos. Aunque probablemente fue la ocasión para que algunos descubrieran la impactante propuesta de estos dos catalanes, dado el carácter gratuito del evento, había una gran cantidad de personas que ya se han enganchado a este puñado de intensas canciones que abordan la memoria histórica de España, las tradiciones y las contradicciones de nuestra sociedad de manera brillante.

Esta vez, a diferencia de la presentación en el Joy Eslava del pasado mayo, no contaron con la participación en la segunda guitarra de su productor David Soler, que en aquel show aportó a unas cuantas canciones una potencia guitarrera extra. En realidad, Bagés se basta solo tanto para crear las atmósferas más ruidosas y envolventes como las de mayor intimismo, complementándose con la maravillosa voz de Arnal, siempre acompañada de un comedido pero necesario histrionismo apoyado principalmente en el movimiento de brazos y manos.

El repaso por el disco fue completo, no faltó ninguna pieza. El fantástico sonido potenció cada nota de voz y guitarra, y el agradable aire veraniego se encargó de propagarlo por la ribera del Manzanares y más allá. La delicada “Bienes”; la densidad de la copla “Jo no canto per la veu”; “La canción de María Ginestá”, tema dedicado a la feminista republicana; la jota infinita “La canción del taxista”, que comienza sosegada y se convierte en un huracán; la maravillosa versión de “Miénteme”, composición de Niño de Elche; el mantra vocal “La gent”, que luego de un crescendo termina en un clímax vocal y guitarrero que hizo aplaudir eufóricamente a todos; el brutal momento “No he desitjat mai cap cos com el teu”, otra incursión en el noise-folk; y la increíble “Desmemoria”, construido únicamente con la voz y los efectos que Bagés logra con sus pedales.

María es la que se comunica con el público entre canción y canción. Agradece y va introduciendo cada tema con cortas explicaciones. Marcel está en lo suyo, generalmente sentado, con la cabeza gacha enfocada en sus pedales y en su cosmos. Cuando se asoma el coro “De esta civili-li-li-li-li” la mayoría se activa y se une. Es “Canción total”, una maravillosa composición cuya letra está llena de una fina ironía sobre la sociedad actual. Se intuye que es la recta final cuando se despiden con la emotiva “Tu que vienes a rondarme”, inspirada en el sampler de la humanidad en un disco de oro diseñado por Carl Sagan que se envió al espacio para que otra forma de vida entendieran a la civilización humana.

Obviamente, tuvieron que regresar. Y lo hicieron con la muy sentida pieza “Ball del Vetlatori”, inspirada en las canciones que se cantaban en los velorios de niños, que se convertían en angelitos. “Tu saps” cerró una noche redonda que sumó nuevos seguidores a la propuesta de este dúo cuyo horizonte se pierde de vista.

Juan Carlos Ballesta (Texto, fotos y videos) @jcballesta