“Música negra”: contagioso debut de Mágicos Cabrones del Ruido

“Música negra”: contagioso debut de Mágicos Cabrones del Ruido

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Mágicos Cabrones del Ruido

Mágicos Cabrones del Ruido
Música Negra
Auto editado. 2019. España

 

Tras unos años desaparecidos del mapa musical, los malagueños Pablo Garrido (voz, batería) y Javier Muñoz (guitarra, voz), reaparecen en grande con un nuevo proyecto de nombre llamativo e irreverente: Mágicos Cabrones del Ruido. Buena estrategia irrumpir con un nombre lleno de connotaciones.

Ya hace más de una década, Garrido y Muñoz, formaban parte de la agrupación Tom Cary, con la que ganaron muchos adeptos por sus shows incendiarios y sudorosos en los que había pocas reglas. De aquel sonido no queda mucho, pero sí las ganas de seguir regalándonos música con personalidad y desparpajo.

Este álbum debut se pasea por diversos terrenos del rock, desde el post punk bailable hasta el rock que coquetea con el sonido industrial, pasado por canciones de aroma pop. Las referencias son diversas: Primal Scream, Killing Joke, The Young Gods, LCD Soundsystem, Gang of Four, Talk Talk, Frankie Goes to Hollywood…Todas esas influencias y otras, no empañan para nada su discurso, ahora cantado en español, a diferencia de su antiguo proyecto.

Desde el pegadizo primer tema, “A propósito de”, que se construye sobre una secuencia, se intuye que estamos ante un trabajo impecablemente bien grabado y mezclado. Garrido canta como un crooner un texto de contenido muy actual. Las influencias industriales aparecen en “Jaque a Roma”, pero también a The Black Keys.

El ojo de marfil”, de espíritu ochentero, es uno de los más bailables, aunque la siguiente pieza, “Chicos de barrio buscando pelea”, con un sonido distorsionado de guitarra/bajo, una rítmica acelerada y una vocalización deliberadamente atropellada, es la que destapa la adrenalina. No se queda atrás “Tu no existes”, una especie de híbrido entre Primal Scream, Gang of Four y los primeros tiempos de Franz Ferdinand y The Rakes.

La dinámica del álbum da un giro con “De la necesidad, virtud”, de atmósfera libidinosa y envolvente, con protagonismo para sintetizadores. Y de repente aparece la saltarina y frenética “Somos la gente”, un tema que podría haber sido compuesto en 1980 en plena efervescencia del post punk y la new wave.

Los dos últimos temas dan un golpe de timón. “La Vírgen de Guadalupe” es una balada, sorprendentemente emotiva, con gran trabajo de Muñoz en las guitarras, y que si contara con coros góspel se acercaría a Spiritualized o “Tender” de Blur. Temazo.

El cierre es con el electro pop “Armada”, un tema con sensual ritmo funky, casi en la onda de Fujiya and Miyagi o Django Django, que nos deja con ganas de más.

Garrido y Muñoz no escatimaron al momento de lograr un resultado óptimo, sumando a sus estupendas composiciones y performance, los ingredientes finales para hacerlas sonar potentes. Por ello buscaron a personajes que aportaran valor, como el legendario productor Martin Glover “Youth” (bajista de Killing Joke) para la mezcla del álbum, John Davis (Foals, Dua Lipa o The Killers) de Metropolis Studios y Javier Esteve para la masterización, e Ivan Moreno para la grabación en los Estudios Space Mountain. El propio Pablo Garrido masterizó y grabó algunos temas. Además, el atractivo diseño de The Brave Church.

Mágicos Cabrones del Ruido irrumpe con fuerza. Sin duda, este álbum debut estará en muchas listas de los mejores discos de 2019.

Juan Carlos Ballesta