María Arnal: “Podemos hacer lo que nos dé la gana y hay...

María Arnal: “Podemos hacer lo que nos dé la gana y hay una respuesta”

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María Arnal i Marcel Bagés
Foto: Martina Matencio

Si hay una propuesta en España que se nutre del fértil y variopinto formato de la canción de autor y al mismo tiempo lo retuerce y desmenuza de manera arriesgada, esa es la que representan María Arnal i Marcel Bagés, dos catalanes con distinto background que han conjugado sus talentos para romper paradigmas y, sin quererlo ni preverlo, han logrado un impacto inusitado con un puñado de canciones de gran impacto emocional que escarban en el imaginario colectivo y la historia reciente. Una larga y enriquecedora gira con más de 160 conciertos está llegando a su fin. El 12 de noviembre estarán de nuevo en Madrid, esta vez en el Teatro Nuevo Apolo, en el marco de Tomavistas Ciudad.

Juan Carlos Ballesta

 

Como una vez escribió el gran poeta venezolano Eugenio Montejo en su poema “La Tierra giró para acercarnos”, hay circunstancias imprevisibles y afortunadas que ocurren en la vida que acercan a las personas y del encuentro se produce un resultado especial. Quizá estos extractos del poema pueden definir la sintonía que María, Marcel y su público han logrado en tan poco tiempo: “La tierra giró para acercarnos / giró sobre sí misma y en nosotros / hasta juntarnos por fin en este sueño…La tierra giró musicalmente llevándonos a bordo / no cesó de girar un solo instante, como si tanto amor, tanto milagro / sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito…”

María Arnal i Marcel BagésLa propuesta de Arnal y Bagés es poesía. Del talento e inquietud de ella surge la palabra, escrita, comprometida, cantada. De la curiosidad y ganas de expandir fronteras sonoras de él surgen las notas y la potencia eléctrica, poesía sonora que no obedece a compromisos. Ambos se complementan y se retroalimentan. Desde que lanzaran el pasado año su primer LP, 45 cerebros y 1 corazón (Fina Estampa, 2017), una obra enlazada con el pasado y el presente de la tradición y las vicisitudes socio-políticas españolas, no han parado de crecer. Además de los cuatro Premios MIN, el Premio Ciutat de Barcelona o el Premi Altaveu, han conseguido lo que pocos artistas logran en tan poco tiempo: colgar sucesivamente el cartel de “entradas agotadas” en salas y teatros emblemáticos como Tívoli (Barcelona), La Rambleta (València), Isabel La Católica (Granada), Apolo (Barcelona), Joy Eslava (Madrid) o Radar (Vigo), además de revolucionar al público de festivales como el Primavera Sound, BBK, Veranos de la Villa y audiencias de países diversos de Europa (Rusia, Gran Bretaña, Bulgaria), América (Estados Unidos, Perú, Paraguay) y África (Marruecos), todo como parte de esta gira a punto de finalizar que alcanza la sorprendente cifra de 160 presentaciones.

El cierre simbólico ha sido el Concierto de La Fosa, justo donde en medio de la montaña donde se encontraron los “45 cerebros y un corazón”, enfrente de la fosa, en el Monte de la Pedraja en Burgos, el día de los muertos el pasado 1 de noviembre.

María Arnal i Marcel BagésEn la recta final de la gira que los acerca a Madrid nuevamente, conversamos con María, quien destila sinceridad, humildad y mucha seguridad en sí misma

En tu caso particular, ¿qué resortes operaron en ti para decidir abordar el rol de vocalista y letrista en un proyecto nada convencional?

Yo vengo de una familia que siempre le gustó la música pero nadie se dedicó en serio a ello. Yo nunca estudié música formalmente, aunque sí que he recibido clases de canto que me han ayudado mucho a trabajar mi voz. Hemos dado 160 conciertos en esta gira y solamente una vez tuve problemas con mi voz pero por un catarro. Nunca he sido muy amiga de la rigidez de la academia, me gusta ser libre en ese sentido e inspirarme en lo que me rodea. Estudié literatura y traducción, también antropología y dramaturgia. Yo llevaba una vida normal con la que no estaba del todo a gusto y en un momento dado decidí dedicarme a cantar, a escribir y me gustó. Hacia trabajo social y activismo, siempre tratando de ayudar a mejorar muchas cosas que no funcionan bien.

Y llegaste a Marcel y cada uno ha contribuído al crecimiento del otro

La figura de Marcel es fundamental. Allí donde llega él, no llegó yo. Y al revés. Somos un buen equipo porque yo no he estudiado música por el camino académico y él sí. Mi vía ha sido autodidacta y en las clases particulares con mi profesor. Eso hace que surjan todas estas aristas extrañas que no te esperas y que nos caracterizan.

Precisamente de esa dualidad nace lo particular y diferente del trabajo que desarrolláis. El trabajo de Marcel se alinea con guitarristas experimentales, con la ideal del drone, el noise, el wall of sound y otros conceptos musicalmente vanguardistas y que no obedecen a la estructura convencional de “canción”. Y aún así, el resultado milagrosamente, tiene estructura de canción. ¿Cómo podrías explicar este interesante fenómeno? Tomando en cuenta además que el formato dúo voz-guitarra generalmente se explota de una manera más tradicional.

Hay un interés de cada uno en su propio instrumento y compartimos la idea de manejar nuestros instrumentos como si la voz no fuera una voz y la guitarra no fuera una guitarra. Es decir, trabajar con nuestros instrumentos como si fueran otros. En mi caso juego a experimentar con la voz. Eso ya nos da mucha apertura, porque no nos interesa desarrollar el dueto tradicional de voz y guitarra, ni como guitarrista virtuoso o cantante virtuosa. Claro que ambos tratamos de sacar lo mejor, pero no es nuestra prioridad lograr la nota super limpia o la voz impecable, lo que queremos es construir un proyecto complejo que a la vez quepa dentro de un pop experimental, si cabe el término.

En cuanto al proceso creativo, ¿Cómo surge cada canción? ¿Piensas en una idea y la llevas al papel y se la muestras a Marcel, o él compone una base y sobre ella tú escribes?

Depende un poco de cada canción. Normalmente yo me ocupo de la letra y de pensar un poco la melodía y Marcel está siempre investigando, viendo si se necesita tal o cual recurso, una caja de ritmos o lo que sea, ahora aprendiendo a usar el Abbleton. Entonces, en el momento de hacer canciones, nos mostramos lo que cada quien tiene y nos vamos preguntando ‘¿cómo ves esto o cómo ves aquello?’ y así vamos armando las canciones. Hay por supuesto un punto de encuentro físico al estar uno enfrente del otro y probar a partir de las semillas, que pueden ser ideas, melodías, letras…

¿Qué referencias manejáis en ese proceso?

Las referencias varían mucho, y van desde el artista venezolano Arca a la rapera Kate Tempest, que tiene un disco muy crítico, muy potente y muy teatral también porque viene de escribir teatro. También Bjork, Patti Smith, PJ Harvey…Ahora Marcel está obsesionado con la discografía de Damon Albarn y yo escuchando los primeros discos de Bjork. Luego pasaremos a otra cosa.

Dentro del panorama español, ¿Cuales artistas te mueven, te dicen algo?

Hay uno que me fascina, somos amigos y además escribió el prólogo de nuestro disco que es Niño de Elche. Me fascina por su discurso incómodo, su experimentación y eclecticismo para amoldarse. Es una persona que se ha hecho a sí misma. Tenemos muchos puntos en común

¿Esperabais ambos (y tú en particular) el éxito, receptividad y reconocimiento que han tenido desde la publicación de 45 cerebros y 1 corazón?

¡Nooooooo! ¡Nada que ver! Fue una sorpresa total, total, total. Nunca esperamos esta receptividad. Ha sido maravilloso por eso, ya que de repente nos dimos cuenta de que, ¡hostias!, podemos hacer lo que nos dé la gana y hay una respuesta. Es como si nos dijeran que ‘hay que seguir por este camino’.

María Arnal i Marcel Bagés
Diseño de Dile Odile sobre foto de Lita Bosch
Dentro de esas 160 presentaciones, y sin desmedro de ningún público o locación, ¿podrías mencionar los conciertos más memorables de esta gira?

El concierto en Joy Eslava es uno de los más bestias que hayamos hecho nunca. El último que hicimos en el Palau de la Música fue muy fuerte y muy especial. El de Veranos de La Villa fue muy bonito porque había mucha gente. En Valencia nos ha ido también muy bien.

María Arnal y Marcel Bagés
Arnal i Bagés en Joy Eslava, Madrid. Foto: Juan Carlos Ballesta

 

Maria Arnal i Marcel Bages
Arnal y Bagés en Veranos de la Villa, Madrid. Foto: Juan Carlos Ballesta
¿Cómo os fue en América?

El concierto en Lima fue especial porque contamos con la cantante Magaly Solier como invitada. Ella nos contactó para decirnos que había traducido al quechua “15 cerebros y 1 corazón” porque a su hermano lo habían asesinado y estaba en una fosa. Tres días antes de que fuéramos le habían enviado los huesos a su casa. Fue muy fuerte. Realmente fue algo muy potente porque estábamos allí en la Feria del Libro de Lima, en un concierto que fue precioso y ella fue a cantar la canción conmigo. La cantamos las dos en quechua y fue muy especial, como un hermanamiento de las fosas de aquí y las de allá.

Estuvimos también en Asunción, en el Centro Cultural Juan de Salazar, que estuvo muy bien. Los profesionales de allí tienen un nivelazo. Luego estuvimos en Washington y Nueva York y también muy bien. La verdad es que me gustaría con el segundo disco poder viajar mucho más.

¿En cuales lugares del planeta te gustaría tocar en la gira del segundo disco?

Me gustaría volver a Estados Unidos. Me encantaría tocar en México y en Japón. Me gustaría mucho tocar en Lisboa, porque allí estuve viviendo dos años. Y en general me encantaría poder tocar el el Liceu de Barcelona

Estáis cerrando gira y eso ya significa el cierre de un ciclo muy positivo

Sí, nos quedan pocos conciertos y cada uno de ellos será muy especial. El espectáculo está muy maduro y la gente tiene muchas ganas.

¿Qué viene en 2019?

El próximo disco, básicamente. No hay prisa, solo ganas de hacer algo potente como el primer disco. Estamos trabajando todo el tiempo.

¿Eres consciente de la capacidad discursiva que tienes sobre una tarima y el efecto que ejerces sobre el espectador que internaliza cada una de tus palabras?

Me lo dices y me vienen ganas de decirte “¡calla, calla! (risas con rubor). En mis espectáculos yo no me sitúo como actriz, yo me creo mucho lo que digo. Supongo que es eso a lo que te refieres. No estoy haciendo un personaje y quizá eso se transmite.

María Arnal y Marcel Bagés
María Arnal en Joy Eslava, Madrid. Foto: Juan Carlos Ballesta