Marillion después de Fish: el fin de las estaciones

Marillion después de Fish: el fin de las estaciones

132
Marillion

Marillion
Season’s End
EMI/Capitol. 1989. Inglaterra

Formada en Aylesbury, Buckinghamshire, Inglaterra, en 1979, Marillion ha sido no sólo una de las bandas más constantes del progrock, sino también una de las más exitosas comercialmente hablando.

Casi dos decenas de álbumes que incluyen el exitoso debut Script For A Jester’s Tear (1983), Fugazi (1984) y Misplaced Childhood (1985) en su primera etapa, y Brave (1994), Afraid Of Sunlight (1995), y el atractivo Less Is More (2009) en la segunda etapa, son algunos de los puntos álgidos que, en mi opinión, distinguen la carrera de esta banda surgida de la escena post-punk inglesa (con la que estéticamente no tuvo relación) y cuya historia tiene un punto de inflexión en nuestro celebrado álbum por ser el primero con la voz de Steve Hogarth en sustitución del más histriónico Fish.

Temas exitosos como “Punch & Judy”, “Kayleigh” y “Lavender” son parte del repertorio de esa primera etapa con Fish en la que algunos encontraban cierta similitud con Peter Gabriel y, en consecuencia, una visión de Marillion como la continuidad del Genesis de los años 70.

Nada más lejos de la realidad, salvo transitar por el mismo género y exhibir las teatrales puestas de Fish quien aprovechó parte de su carrera actoral para llevarla a los escenarios musicales.

Esta quinta placa discográfica encuentra al debutante vocalista Steve Hogarth junto al guitarrista Steve Rothery, el teclista Mark Kelly, el bajista Pete Trewavas y el baterista Ian Mosley, grabando en Hookend Recording Studios de Oxford.

La portada, una composición fotográfica de Bill Smith, representa a los cuatro elementos: agua, fuego, tierra y viento, simbolizando un cambio de dirección en el aspecto visual de las producciones del grupo aunque manteniendo el logo y otras referencias del pasado. Al menos para este momento.

La primera tríada de estos 50’53” inicia con “The King Of Sunset Town”, una pieza de ocho minutos que fluye desde el fondo con el bajo de Trewavas marcando el tiempo y Rothery presentándonos la línea melódica con una letra que versa sobre la brutal represión del gobierno chino en las protestas de la plaza de  Tiananmen, aunque el tema fue concebido originalmente sobre la pobreza. Hogarth, quien la modificó, nos dice: “Parece ser un lugar hermoso en donde estar, un camino de paz eterna, pero dijo él, lo que acá existe puede encenderse, yo soy El Rey de Sunset Town”.

La canción es seguida de un hermoso arpegio a la guitarra en “Easter”, con una emotiva voz de Hogarth contándonos sobre los problemas de Irlanda del Norte y los ataques del Grupo Armado Revolucionario Irlandés, IRA, así llamado por sus siglas en inglés. Destaca en el tema, Jean-Pierre Rasle en las flautas.

Cierra el trío inicial “The Uninvited Guest” (El invitado no invitado), una pieza caracterizada por un tono más exaltado que las dos anteriores donde apreciamos un solo de Rothery dejando un sonido de campanillas al final. “Tal vez no recuerdes cuando me preguntaste, pero era clara tu invitación, pretenderás no haberme conocido pero ya es demasiado tarde”, nos dice igualmente exaltado Steve Hogarth.

 El tema título inicia la segunda tríada con una protesta ecológica. “Al acercarse el fin de la estación, escuché a alguien decir que no nevará en Inglaterra nunca más…”, una sentencia mortal dramatizada en la voz de Hogarth quien deja espacio abierto para la esperanza y nos llama a reflexionar. Rothery protagoniza una vez más un buen solo de guitarra cediendo espacio al teclado de Kelly en este excelente tema de ocho minutos.

Luego sigue el repertorio con “Holloway Girl” (Chica de Holloway), canción que alude al encarcelamiento de Judy Ward en la prisión de Holloway, Irlanda, por los bombardeos del IRA. Bajo, teclas y guitarra lideran el camino. “Estando en el frío de una calle al norte de Londres, una pieza en un mundo acelerado, por encima de las paredes di un vistazo a la Chica de Holloway, ella lograba alcanzar una ventana de apenas unas pulgadas de ancho, hasta que la mano de la justicia la haló hacia adentro… La libertad un día llamará a tu puerta, así que persiste, cree, se quien antes eras, la libertad un día llamará a tu puerta”.

Berlin” cierra el segundo trío de temas con la guitarra de Rothery señalando el camino nuevamente. “Y la sombras de los hombres que ha conocido colman su día, ella ha abrazado a la mitad del mundo, así dicen, pero ella despierta sin ellos con su corazón perforado”. La letra describe una Berlín dividida para entonces por el muro que simbolizó uno de los lados más oscuros de la guerra fría. Curiosamente “el muro” caería algunas semanas después del lanzamiento de nuestro disco. Apreciamos en esta simbólica canción el saxo de Phil Todd.

After me”, “Hooked In You” y “The Space…” cierran el repertorio. La primera es una breve pieza que inicia con Rothery arpegiando la acústica como acompañamiento a la voz de Hogarth. Las teclas adornan el espacio y es entonces cuando irrumpe toda la banda. Le sigue la canción más corta del repertorio, “Hooks In You” con un lenguaje musical más sencillo y directo. La canción gira en torno a la guitarra de Steve. Y finalmente, el tema “The Space…” de 6’14” en la cual Hogarth hace una analogía sobre una experiencia personal vivida en Amsterdam y su vida artística. Kelly crea un interesante ambiente con Rothery al lado. Es una de las primeras canciones que Hogarth y la banda crearon cuando se conocieron en enero de 1989.

En retrospectiva, la presencia de la voz de Steve Hogarth es más natural y emotiva que aquella de Fish. Marillion llegó a mis oídos a mediados de los 80, pero confieso que mis infundados prejuicios retardaron una opinión menos subjetiva y más justa que hoy comprende más esa diatriba de antes y después de Fish o antes y después de Hogarth, quien participó activamente como autor en las composiciones que en esta oportunidad no se centran en una única historia sino más bien en nueve que van desde aspectos políticos y ecológicos hasta experiencias por el vocalista vividas.

Seasons End es una nueva oportunidad para revisitar a Marillion y admirar su perfecta combinación entre letra y música con una guitarra protagónica y unas creativas texturas y atmósferas al teclado.

Leonardo Bigott