Medio siglo de “Odessey and Oracle” de The Zombies, joya atemporal del...

Medio siglo de “Odessey and Oracle” de The Zombies, joya atemporal del pop

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The Zombies

The Zombies

Odessey And Oracle

CBS. Inglaterra. 1968

 

Hay un equilibrio muy bien logrado en The Zombies de pop barroco, psicodelia inocente y hasta el posible origen del subgénero chamber pop. Formada en la ciudad inglesa de St. Albans en 1958, la banda obtuvo cierto reconocimiento a mediados de los 60 con sencillos como “Tell Her No” y “She’s Not There”, siendo esta última parte del primer larga duración Begin Here de 1965, un debut dividido entre versiones y canciones propias que pudo haber logrado más en un momento donde contemporáneos como The Kinks y The Beatles estaban en un excelente momento creativo, además de gozar de popularidad en ambos lados del Atlántico. Su música estaba fuertemente influenciada por el rhythm and blues norteamericano y hasta algunos tintes jazzísticos, sin abandonar un estilo prolijo muy inglés.

Con la exploración de nueva música y con el mal sabor de boca de no haber logrado éxito con singles posteriores, consiguen un contrato con CBS en 1967 que les permite grabar en los estudios de Abbey Road donde recientemente se había grabado el afamado Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los cuatro de Liverpool. Sin embargo, el presupuesto era limitado y el quinteto entendió que debían sacarle el mayor provecho al tiempo para poder registrar la música de lo que sería su segundo álbum. Asumiendo la producción de estas nuevas canciones, sorprenden a los ingenieros del estudio con su eficiencia grabando canciones incluso en un sólo día y prácticamente sin overdubs, teniendo tiempo de probar con todo lo que les ofrecía el estudio como el mellotron de John Lennon y percusión menor que encontraban aún en el piso de esa mítica sesión anterior.

En el transcurso de tres meses pudieron registrar una docena de piezas originales en la misma novedosa máquina de cuatro pistas Studer que los Beatles había usado meses antes, haciendo uso de los estudios Olympic brevemente cuando Abbey Road se encontraba ocupado. Los dos compositores principales fueron el bajista Chris White y el tecladista Rod Argent quienes a su vez se encargaron de la mezcla que realizaron en mono, para luego tener que realizarla de nuevo en estéreo a petición del sello. White y Argent tuvieron que pagar con su propio dinero ese tiempo extra ya que se había agotado el adelanto que les habían hecho.

Para principios del año siguiente, la frustración había consumido a la banda y se habían separado debido a una pobre recepción de algunos sencillos de adelanto. No obstante, el 19 de abril de 1968 se lanza al mercado inglés Odessey And Oracle, un exquisito segundo disco que demostraba el potencial que había pasado desapercibido hasta ahora. El diseñador de la portada, Terry Quirk, cometió un error al escribir odissey y en ocasiones la banda se excusó declarando que era intencional.

En una composición de Rod Argent, “Care Of Cell 44” es una preciosa introducción para este álbum, cuya letra gira en torno al anhelo del protagonista de reencontrarse con su amada que se encuentra en prisión. Resulta sorprendente que una pieza tan dulce tenga un trasfondo tan serio, pero desde las primeras notas de un tímido piano juguetón y un grandioso bajo melódico, Colin Bluntstone (vocalista) suena diáfano, mientras el mellotron funciona como una orquesta para aportar ese sonido tan lleno que hace que esta canción suene redonda.

A Rose For Emily” toma el título prestado de una historia del escrito norteamericano William Faulkner para inspirarse en una narrativa propia que el compositor del tema anterior desarrolla con cierta tristeza y que no necesita más que su piano, una impecable interpretación de Colin y un complejo manto armónico entre Rod y Chris.

La guitarra acústica arpegiada de Paul Atkinson suena emocionalmente sombría mientras “Maybe After He’s Gone” expresa el deseo de que un amor del pasado pueda volver a él después de que su relación actual termine. La letra de White se adentra en la desesperación describiendo lo desolado que ha estado sin ella y que necesita tenerla de vuelta una vez más. Es interesante el juego de tonalidades menores para las estrofas y mayores para el coro donde aparece la batería de Hugh Grundy, aportando una contundencia especial en ese magnífico ensamble armónico vocal cual ángeles.

Beechwood Park” logra a la perfección conectar la nostalgia que se siente en la música como en la letra de Chris, que describe escenarios de su temprana adolescencia en los alrededores de la escuela privada que le da título al tema tan inocente. Atkinson con su guitarra con tremolo y Argent en el órgano eléctrico crean las armonías necesarias para que la voz lastimera de Blunstone se desplace mientras la sección rítmica le da el peso necesario a una sólida canción.

Ambos compositores suenan al unísono en las estrofas de “Brief Candles”, cuyo título proviene de una compilación del autor Aldous Huxley, es un ejercicio similar al realizado previamente por Argent, esta vez por el bajista. Bluntstone se une al resto de la banda para darle una singular fuerza al coro antes de la siguiente estrofa donde las voces se escuchan en el lado opuesto al que suenan en la primera. Las velas breves que le dan el nombre al quinto track son una metáfora acerca de las memorias de una relación de pareja que acaba de terminar.

Hung Up On A Dream” es la visión particular de The Zombies acerca del Verano del Amor y aunque muchos pensaron que se trataba sobre un viaje de LSD, la banda se ha encargado de desmitificar esto. El quinteto sentía que todo el movimiento juvenil pacifista de los años 60 se encontraba sensibilizado hacia el tema de la guerra de Vietnam y su respuesta de Paz y Amor podía parecer inocuo, pero realmente sí tuvo un impacto social. Esta pieza es un retrato de ese momento histórico resumido en tres minutos de una primorosa poesía sonora compuesta por Argent.

En la cara B, los cinco Zombies se reúnen vocalmente para “Changes”, una sinfonía de dos partes bien separadas compuesta por White. La primera sección hace uso del mellotron como elemento para entonar acapella mientras un tambor suena como único acompañamiento. Un piano pulsante conecta con la siguiente sección donde la rítmica casi robótica entre piano y un cascabel. Es otra revisión a la cultura hippie tal y como el tema que cierra el lado A de Odessey…

Rod asume el rol de voz líder en “I Want Her, She Wants Me” de su autoría donde brilla ejecutando un clavicordio eléctrico que también le pertenecía a Lennon. Chris también tiene su momento de dejar claro su estilo melódico en el bajo, alejándose de posibles comparaciones con sus contemporáneos McCartney o Wilson de los Beach Boys. Por su parte, Colin acompaña con un altísimo falsete en los coros que hacia el final se salpica en reverb para seguir elevando la pieza hacia lo sublime del amor.

El equivalente a “God Only Knows” de Beach Boys es “This Will Be Our Year”, una preciosa y directa canción de amor compuesta por White que además de ser una de las favoritas del público, es popular su uso en bodas. Dominada por el piano de Argent, tiene una subida de tono que intensifica la intención de este tema.

Y casi diametralmente opuesta, la canción antibelicista “Butcher’s Tale (Western Front 1914)” pone en evidencia una de las obsesiones más grandes de Chris que es la Primera Guerra Mundial aunque muchos apuntan que puede ser una crítica directa a los eventos que estaban sucediendo en Vietnam en los 60. El armonio tocado por Rod junto a los efectos sonoros provenientes de un disco de Pierre Boulez son los ingredientes para exponer los horrores de la guerra mientras el compositor va narrando lo que experimenta el soldado en carne propia.

Se relajan los ánimos mientras suena la divertida y corta “Friends Of Mine” donde nombran parejas de amigos, celebrando el amor. Esta es la última pieza escrita por Chris White y ofrece excelentes ejecuciones de todos los miembros de la banda. En una nota menos agradable, la banda recientemente declaró que sólo una pareja de las que nombran sigue hasta el día de hoy y es Jim, el bajista actual de The Zombies y su esposa Jean.

Posiblemente la canción más conocida de los ingleses, “Time Of The Season”, se podría interpretar como una renovación al sonido anterior, cargado de sensualidad. Fue la última pista de la autoría de Rod Argent y el elemento más reconocible es la línea de bajo repetida a lo largo de los tres minutos y medio. Generó discusiones entre el escritor y Colin por no sentirse familiarizado con una composición tan reciente pero el resultado fue satisfactorio. El título provenía de una mala interpretación de una letra de Smokey Robinson y fue la chispa necesaria para una sensual oda a la psicodelia, donde el teclado desenfadado se descarrila de la serenidad que había dominado el resto de la conclusión del Odessey and Oracle.

Friends Of Mine” había sido editado como sencillo con “Butcher’s Tale” como contracara y pasó desapercibida al público, y aunque “Care Of Cell 44” había llamado la atención de algunos críticos, también fue un fracaso en ventas. El primer éxito de la banda vino un año más tarde bajo la insistencia del norteamericano Al Kooper, productor y fundador de la banda Blood, Sweat And Tears, quien había comprendido la joya que había sido infravalorada. El álbum es reeditado en Estados Unidos bajo el sello Columbia y “Time Of The Season” obtuvo número uno en Estados Unidos y Canadá.

Años más tarde, se hablaría de Odessey And Oracle como objeto de culto, siendo mencionado por artistas como Paul Weller de The Jam que motivó su revisión. Y así poco a poco se recuperó la atención, mientras cada integrante seguía con sus vidas, algunos de ellos ni siquiera relacionados con la música. Argent y Bluntstone se unen a partir del año 2000 para dar shows esporádicos antes de asumir el nombre The Zombies de nuevo en 2004. Lamentablemente, Paul Atkinson fallece ese mismo año por problemas renales y hepáticos y es reemplazado por Keith Airey para una gira aniversaria de 40 años de Odessey… que recibe al cuarteto sobreviviente triunfalmente, dándoles finalmente su merecido reconocimiento.

Desde 2016 se encuentran girando por el mundo y este 2018 los recibe con el quincuagésimo aniversario de su segundo álbum y ¿quién sabe? Es posible que lancen nueva música como hicieron en 2015 con Still Got That Hunger, su sexto álbum de música original.

Medio siglo para esta joya atemporal de la música pop.

IL Gimón @ilgimon