Mónico Márquez y Estribillo en Noches de Guataca (Trasnocho Cultural) (Oct 8,...

Mónico Márquez y Estribillo en Noches de Guataca (Trasnocho Cultural) (Oct 8, 2017)

204
Mónico Márquez y Estribillo

Mónico Márquez y Estribillo (Noches de Guataca)

Trasnocho Cultural, Espacio Plural, Caracas

(Octubre 8, 2017)

 

En ocasión de la celebración de sus 15 años de vida artística, Mónico Márquez y Grupo Estribillo nos ofrecieron la tarde de ayer, no sólo un bien hilvanado repertorio de las diversas formas del joropo, género musical por excelencia de nuestro país, sino que con esa espontaneidad característica de nuestro gentilicio, un grupo de bailadores colmaron el conocido espacio dejando como resultado una de las presentaciones más alegres y bulliciosas que haya tenido este afamado ciclo en sus diez años de productiva vida. Y es que esta vez, las voces e instrumentos de Rosa María Hernández, Milagros Figuera,  Gerónima Muñoz, Julián Laya, Epifanio Laya, Daniel Hernández, Gustavo Bencomo y Alfredo Gutiérrez se vieron complementados por una colorida experiencia visual que ofrecieron los bailadores María Eugenia, Sulyn Villarruel, Nathaly Ulloa, Norka Ulloa, Arturo Avilés, Henry Ardila, Roger Inciarte, Jorbis Toro y Romàn Ramírez.

A lo largo de la tarde, en uno de los conciertos más extensos que ha presentado este ciclo, Milagros Figuera fue compartiendo sus conocimientos de lo que en esencia fue un concierto de joropo oriental, aunque la agrupación está conformada por músicos de diversas regiones de Venezuela, siendo ella misma caraqueña. Sin embargo, ese elemento que nos une de Perijá hasta Cumaná y desde Caracas hasta Puerto Ordaz, el humor, hizo de este concierto una verdadera fiesta joropera donde vocablos como cuereta (acordeón), jota, tambor cuadrado, cotorrera y periquera fueron ilustrados con sencillez por Milagros quien, del mismo modo, explicó un poco como ha sido el desarrollo del joropo en las diversas regiones del país con características propias que bien definen el estilo central del oriental, el guayanés del llanero e incluso el golpe larense que si bien no es exactamente un joropo comparte características con este.

Mónico Márquez estuvo presente como fuente de inspiración ya que por razones de salud no pudo ejecutar sus instrumentos (cuereta y armónica). Una vez hecha la presentación por Aquiles Báez, Erick Lezama y Gabriel Madera –Guataca Producciones– se destacó que el concierto, además de celebrar tres lustros interpretando el joropo, también tendría como objetivo ayudar a la recuperación de Mónico.

La primera parte estuvo conformada por “Canta y baila”, “El garrapatero”, “El sancocho”, “Joropo Lucrecio” y “Golpe de arpa”. Milagros destacó entre un momento y otro las característica y el sentido del galanteo que representa el baile de estas formas musicales. Siempre con sentido del humor, la cuatrista y cantante iba ilustrando el como y el porqué de cada uno de los temas. El punto álgido del concierto llegó con una especie de mosaico musical que ejemplificaba al joropo llanero, el guaribe, el guayanés y el golpe larense donde una vez más Milagros enfatizó la importancia de conocer las diferentes formas y estilos que definen a una de las músicas tradicionales del mundo más complejas rítmicamente.

Otros temas como “La cochina”, “Sabana blanca”, “El cruzao”, “El panecillero” y “Dale a la tambora” fueron interpretados con el mismo candor y alegría, destacando en la mayoría de ellos las voces de Gerónima Muñoz y la octogenaria Rosa María Hernández, quien con un fresco y osado humor demostró que aún tiene alma y pulmón para cantar por períodos prologados. En lo personal, y tras algunas horas de estudio del joropo de las diferentes regiones del país, debo decir que conciertos como este no sólo reafirman nuestro inefable carácter bochinchero y agridulce sentido del humor sino la vasta riqueza musical que finalmente nos hace comprender por que el joropo es la música que nos representa ante el mundo. Aunque ya sabemos que nuestro acervo musical es, sino el más amplio, uno de los más amplios del planeta.

Si quieres sorprenderse aún más, te recomiendo el documental de Fundación Bigott “Joropos de Venezuela”. Y para los músicos, el reciente libro publicado por el bajista Mark Brown “El Libro Real”, un compendio de partituras de diversos estilos de música tradicional venezolana. Así podrán, con orgullo, entender por qué este género, a veces vilipendiado, es tan fascinante y finalmente entender el porqué de su popularidad e imagen ante el mundo.

Leonardo Bigott (texto y fotos)