50 años del primer paso solo de Neil Young

50 años del primer paso solo de Neil Young

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Neil Young

Neil Young

Neil Young

Reprise. 1969. Canadá/EE UU

 

“Crosby, Stills, Nash y… a veces Young”, diría uno de  los músicos del afamado cuarteto de finales de los años 60. Y es que Neil Young fue siempre el chico rebelde de “las voces que nacieron para cantar juntas”, como sabiamente los llamaba el recordado locutor de radio venezolano Alfredo Escalante (†), refiriéndose al grupo armónico vocal e instrumental que nos sorprendería con un dilatado repertorio a todo lo largo de la prolífica década de los 70 y del cual Young ha sido parte de manera intermitente.

Este epónimo debut álbum fue lanzado por primera vez el 12 de noviembre de 1968 pero relanzado el 22 de enero de 1969 debido a una gran deficiencia sonora como consecuencia del uso de una innovadora tecnología conocida como Haeco-CSG, que permitía compatibilidad entre discos grabados en estéreo y equipos monofónicos pero que lamentablemente afectaba de forma sustancial la calidad del sonido. Young no quedó para nada satisfecho con ese primer lanzamiento y decidió relanzarlo después  de haber corregido el error.

Este primer álbum fue lanzado tras la salida de Young de la icónica banda Buffalo Springfield, donde compartía con Stephen Stills, antes de formar parte de CSNY, como era también conocido el laureado cuarteto. Con una música de claro acento folk/country/rock, nuestro primer encuentro con Neil Young es su rostro pintado por Roland Diehl y fotografiado por Danny Kelly para la portada. La primera y defectuosa edición tan solo es la pintura pero ya en el relanzamiento nos muestra el nombre de Neil Young sobre dicha obra. Bajo la producción del hoy reconocido guitarrista Ry Cooder y el teclista Jack Nitzsche, Young nos ofrece un repertorio de diez temas, acompañado de un puñado de músicos entre los cuales está Jim Messina, también miembro de Buffalo Springfield y más tarde del conocido dueto Loggins & Messina, además de una gama de instrumentistas a los cuales no le dieron crédito.

Mis afectos por la música de Neil Young son de vieja data y, como la mayoría de los jóvenes de los 70, conocí su música por primera vez con el tema “The Loner” y la famosa canción “Down by the River”, de su segundo álbum, Everybody Knows This Is Nowhere (1969). Esta primera entrega inicia con un hermoso instrumental de carácter fílmico donde podemos apreciar a Young en las guitarras junto a Cooder y que lleva por titulo “The Emperor of Wyoming” (El Emperador de Wyoming).

Las composiciones en su mayoría son cortas y en total el álbum alcanza 37 minutos. Debemos recordar que aquellos días de vinilo limitaban un poco el repertorio y 37 minutos para entonces ya era mucho decir. Este hermoso tema instrumental es seguido del agresivo “The Loner”, donde Young nos describe a un personaje que no encaja en la sociedad en la cual vive: “El es un perfecto extraño, como un zorro y una cruz de si mismo, el es arreglista de sentimientos y cambiante en sus modos de hablar, es un peligro invisible, el tenedor de la llave de las cerraduras”. La guitarra de Neil tiene un particular sonido que va acentuando al final de cada verso. El tema formó parte del controversial film “The Strawberry Statement” (La sentencia fresa, literalmente, pero traducida en varios países latinos como Las Fresas de la Amargura) y que alude a la tragedia ocurrida en Kent State University (USA), también conocida como “La Masacre de mayo” donde la Guardia Nacional asesinó a cuatro estudiantes e hirió a otros nueve. Destaca acá el interés regular de Young por la crónica social.

El cantautor canadiense toma una dirección más romántica en “If I Could Have Her Tonight” (Si Pudiera Tenerla Esta Noche):“De pronto entró en mi mente, no estaba preparado para su tipo de persona, y ella se tomaba su tiempo”. En la misma tónica Young nos canta “I´ve Been Waiting For You” (He estado esperando por ti) en la cual exhibe un sencillo solo de guitarra que refleja cierta angustia:“He estado buscando una mujer que me salve la vida, sin rogar o apropiarse, una mujer con el sentimiento de haber perdido una o dos veces, ¿quién sabe como será mañana? .Young puede oírse en el teclado. Al igual que “The Loner”, esta canción es una de las más solidas del repertorio.

El siguiente tema, “The Old Laughing Lady”, sobre todo por la participación de las voces del sexteto femenino que conforman Merry Clayton, Brenda Holloway, Patrice Holloway, Gloria Jones, Sherlie Matthews y Gracia Nitzsche quienes dan un aire góspel/soul, representa un elemento interesante que habla por sí solo de la amplitud musical de Neil, considerado además el “abuelo del grunge” en tiempos más recientes. En esta canción que cierra el lado A, Young nos cuenta: “No la llames linda Peggy, ya no puede oírte, no le dejes mensajes tras la puerta, dicen que la vieja dama sonriente ya ha estado acá, no se queda con el tiempo, ni tampoco lo cuenta.”

El lado B inicia con la única composición que no es de Young, “String Quartet from Whiskey Boot Hill”. Compuesta por Jack Nietzsche, el titulo alude a ese lugar donde eran enterrados los pistoleros. El término, muy usado a finales del siglo 19, era inicialmente referido a Hays, Kansas y posteriormente a otros lugares como Dodge City, Tombstone y Deadwood, los dos últimos en Arizona y South Dakota, respectivamente. El fragmento instrumental es una drástica ruptura dentro del repertorio ya que mantiene elementos del clasicismo en contraste con el folk/rock que predomina en el álbum. El breve pasaje de 58 segundos es seguido por “Here We Are In The Years”, un tema que pareciera estar cargado de tristeza o nostalgia. Young, en este y otros temas, guarda una cierta similitud vocal con David Bowie, más notoriamente en “I’ve Been Waiting For You”, canción que versionó el inglés. Un hermoso intro de piano da paso a la melodiosa voz de Neil: “Ahora que llegan las fiestas, ellos pueden relajarse y mirar el sol alzarse sobre todas las cosas hermosas, ir al campo con el perro, ver el cielo sin smog, ver al mundo reírse de los granjeros que alimentan a los puercos.”  Un bucólico reflejo de las raíces de Neil.

“Cuando vivíamos juntos, pensé que te quedarías, aún cuando me dejaste, pretendí que lo lograríamos de algún modo…”. “No me importa si todas las montañas se hacen polvo en el aire, ¿qué le hiciste a mi vida?, no es justo que deba despertarme al amanecer y ver que no estás, ¿qué le hiciste a mi vida”. Young canta el verso título de “What Did You Do to My Life” con sentido temperamento y logra un sonido que bien pudiera sentirse en estos días, por ejemplo, en Richard Hawley. El frecuente uso que Neil hace de la reverberación es particularmente atractivo y no se siente arcaico.

El acento góspel retorna en “I Loved Her So Long” (La amé por tanto tiempo). En este tema de varios versos Young pareciera aludir, no a una persona, más bien a un hecho de su vida. “Ella es víctima de sus sentidos, ¿la conoces?, ¿puedes verla en la distancia, mientras cae?, veterana de una carrera que debe acabar, ¿puedes oír su suspiro?

Young cierra el repertorio de este épico disco con “The Last Trip To Tulsa” (El último viaje a Tulsa), el tema más extenso. Los 9’28” inician con su guitarra acústica marcando el camino con varios acordes como intro. La sucesión de versos sin estrofas es una clara crónica social de aquellos días. Esencialmente guitarra y voz, como si de un trovador se tratase, Young  nos dice: “Bueno, solía manejar un taxi, sabes, oí la sirena y me detuve, y caí en un sueño, habían dos hombres comiendo migajas, y tres jovencitas que lloraban, la costa Oeste está cayendo, veo rocas en el cielo, el predicador tomó la Biblia, y la puso en un taburete y dijo: con la congregación huyendo, ¿por qué haría yo de tonto, bueno, solía ser una mujer, sabes, te llevé a pasear, te dejé volar mi avión… Muy Dylan en formato, Young culmina diciendo: “Piérdete, y caminé hacia su Cadillac, corté la palma y cayó a sus espaldas”

El productor David Briggs y el ingeniero y arreglista Rik Pekkonen, junto a un puñado de asistentes, fueron los responsables del sonido en la mayoría del álbum. Neil, Ry Cooder y Jack Nitzsche se encargaron de los arreglos en “Old Laughing Lady”, “String Quartet From Boot Hill” y “I’ve Loved Her So Long”. Las coristas, a excepción de Gracia, eran de dilatada y reconocida trayectoria, pero esa es otra historia.

En 2009 el álbum fue editado en HDCD (CD de Alta Definición) y también es parte de una caja de los primeros cuatro discos de Neil de la cual se editaron mil copias. Si bien “The Loner” y “I’ve Been Waiting For You” han trascendido, todo este álbum debut es placentero de escuchar. Interesante por su eclecticismo, fue un buen comienzo para un músico que siempre ha estado en la vanguardia del rock y que, como dijera Stills, “Neil siempre ha hecho lo que más le gusta, tocar folk en una banda de rock”.

Leonardo Bigott