Neil Young y los 50 años de un lugar inexistente que todos...

Neil Young y los 50 años de un lugar inexistente que todos conocen

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Neil Young & Crazy Horse
Everybody Knows This Is Nowhere
Reprise Records. 1969. Canadá

En los días del auge country-folk, un excelente álbum llegaba a las tiendas de discos. Woodstock, Jimi Hendrix y Janis Joplin eran algunos de los nombres que resonaban en la música cuando la turbulenta década de los sesenta se aproximaba a su final.

El canadiense Neil Young, tras su exitoso primer álbum de 1968, ahora nos ofrecía Everybody Knows This Is Nowhere.  El icónico álbum sobre el cual algunos medios han insistido, con sobradas razones, que debemos escuchar antes de morir, nos presenta a Neil por vez primera junto a su “banda soporte” Crazy Horse: Danny Whitten en la guitarra, el bajista Billy Talbot y el baterista Ralph Molina. El más irreverente y prolífico de la seminal Buffalo Springfield y del afamado cuarteto Crosby, Stills, Nash & Young, se anotó un rotundo éxito con cuatro temas que se hicieron representativos del catálogo de este guitarrista, vocalista y controversial compositor cuya discografía ronda ya casi 50 títulos que coquetean con un sinnúmero de géneros.

La imagen de un Neil Young de pié y apoyado en un árbol con un pequeño perro blanco a su pié izquierdo nos da la bienvenida a este segundo LP del músico canadiense.

“Quiero vivir con una chica canela, puedo ser feliz el resto de mi vida con una chica canela, un soñador de escenas, corro en la noche, nos ves juntos corretear la luna con mi chica canela…”.  Estos son los versos del abre boca titulado “Cinnamon Girl” (Chica Canela) con Whitten y Neil liderando la voz y la distorsionada guitarra en un intro que mantiene el sabor a rock de este músico que siempre ha querido “tocar country en una banda de rock”, como diría el legendario Stephen Stills, compañero y amigo de Young tanto en Buffalo Springfield como en CSNY.

La sencilla canción fue escrita durante un episodio febril junto a las otras tres composiciones exitosas de este álbum, cuyo cantante, pese a su calidad vocal, frecuentemente nasal, chillona y sin mostrar preocupación alguna de un leve intento por mejorar, extrañamente siempre nos atrapa. Es probablemente esa natural crudeza que refleja una propuesta siempre honesta, natural y franca, como bien se refleja en el segundo surco que es el tema que da nombre al álbum. Manteniendo la temática romántica Neil luego nos canta: “Creo que iré a casa y relajarme, allí hay una mujer que quiero conocer, todos parecen preguntarse cómo es aquí, debo escapar de este día a día corriendo como loco, todos saben que esto es ningún lugar”.

Round & Round (It Won’t Be Long)” (Vueltas y Vueltas (No tardará mucho)) es aún más orgánico. Neil canta y toca su acústica acompañado de la armonía vocal de Robin Lane como primer invitado. Casi sollozando Neil nos canta: “vueltas y vuelta vamos tejiendo un muro para cosernos el ruedo, no será tarde, no será tarde, cuán lento va, cuán lento va, sanar las lágrimas que siempre salen”. Este marcado contraste es el umbral de la pieza más sólida del country rock norteño: “Down y the River”.

“Ven a mi lado, yo estaré al tuyo, no hay razón para que te escondas, es duro para mí estar aquí solo cuando tu pudieras estar llevándome a pasear, ella puede arrastrarme sobre el arcoíris y enviarme lejos, por el río, debo dispararle a mi chica, por el río…”. Neil nos dibuja una bucólica escena de amor. En estos casi diez minutos Neil nos toca su inolvidable “solo” que va entre punteos y acordes desde 1’54” hasta el 4’55”  para luego decirnos que “hay mucho pesar, mucha tristeza”. La guitarra vuelve al lead y con un nuevo, breve y agresivo solo Young va pavimentando el camino para el final de este super tema, que también formó parte del polémico film The Strawberry Statement. Neil retorna a la primera estrofa y nos reitera “por el río, disparé a mi nena”. Sobre este letal verso, Neil aclararía posteriormente que “no hubo muerto alguno”.

“Ayer fui al pueblo para verte pero no estabas en casa, así que hablé con un viejo amigo por un rato antes de averiguarlo por mi cuenta…”.  “The Losing End (When You’re On)” (El lado perdedor (cuando estás en él)), la balada country que abre la segunda mitad de este LP, figuró en el puesto 208 de los 500 favoritos de la revista Rolling Stone en 2003. Manteniendo el motivo amoroso y continuándolo en el aún más triste pero experimental tema,  “Running Dry (Requiem for the Rockets)”, con el intenso y filoso violín de Bobby Knotkoff como invitado especial, Neil muestra el lado más oscuro de su alma en este segundo capítulo.

El álbum culmina con otra extensa pieza, “Cowgirl In The Sand” (Vaquera en la arena) que evoca al “Under The Bridge” de los Red Hot Chili Peppers. El intro llega a un silencio y Neil estalla con la eléctrica acompañado del robusto bajo de Talbot. “Hola vaquera en la arena, estas a cargo de este lugar…”. Neil Young nuevamente desgrana un angular y extenso solo como lo hiciera en “Down By The River”. Una guitarra en parte enmudecida nos prepara para la segunda estrofa “… es la mujer en ti que te hace hacer este juego…”. Muy similar en estructura, Young insiste en contarnos sobre las relaciones interpersonales variando las texturas de sus pasajes y consolidándose como un importante guitarrista y compositor en lo que podemos considerar uno de los puntos más álgidos de su vasta carrera discográfica.

En 2009 Young lanzó una versión en HDCD (CD de alta definición) y posteriormente otra versión como parte de sus primeros cuatro álbumes en vinilo. El álbum, con un Neil más seguro de si mismo, fundamenta el sonido Young que a lo largo de 46 discos  nos ha mantenido atentos con una espontaneidad, crudeza y alta dosis de emotividad que ha influido en músicos tan disímiles como Norah Jones, Elvis Costello, Jason Mraz, Keith Urban, Josh Groban, Ben Harper, Elton John y John Fogerty, entre una extensa lista de celebrados músicos.

Merecedor, entre otros, del Polaris Heritage Award, galardón canadiense otorgado a un influyente álbum en su totalidad, en esta ocasión en la categoría 1960-1975, Everybody Knows This Is Nowhere sigue sonando en emisoras de radio y muchos rincones de nuestro planeta.

Leonardo Bigott