25 años de “Definitely Maybe”, la llegada de un tsunami llamado Oasis

25 años de “Definitely Maybe”, la llegada de un tsunami llamado Oasis

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Definitely Maybe

Oasis
Definitely Maybe
Creation. 1994. Inglaterra

Pocos discos contribuyeron de manera tan certera y decisiva en los años 90 con el reposicionamiento de la escena británica hacia el epicentro musical planetario como el debut del quinteto de Manchester, Oasis.

En medio del apogeo del grunge surgido en Seattle y su onda expansiva, en Inglaterra se vivía un nuevo amanecer pop tras los años de gloria del Manchester Sound. El influyente semanario NME había acuñado el término “The Next Big Thing” para referirse a la banda que estimaban se convertiría en nuevo fenómeno.

El año previo ese pronóstico había sido para Suede, y no se equivocaron. Al año siguiente se decantaron por Supergrass, y también acertaron. En el año 1994 la gran promesa fue Oasis, gracias a Definitely Maybe, uno de los más impactantes álbumes debut de las postrimerías del siglo 20

Oasis fue formada en 1991 en plena efervescencia de la locura mancuniana, en la que Happy Mondays, The Stone Roses, Inspiral Carpets y The Charlatans, entre otras, redefinían el pop británico mezclando elementos de la psicodelia sesentera, el post punk más bailable, pinceladas de funk y krautrock y el recién llegado acid house.

Liam Gallagher (voz líder, pandereta), Paul «Bonehead» Arthurs (guitarra), Paul «Guigsy» McGuigan (bajo) y Tony McCarroll (batería) fueron el núcleo original cuando aun se llamaban The Rain, pero no sería hasta la incorporación de Noel Gallagher (guitarra, segundo vocalista), que el grupo tomaría definitiva forma. Las habilidades como compositor de Noel, lo convirtieron en la pieza clave.

Por sugerencia de Liam cambiaron el nombre a Oasis, inspirado por un poster de Inspiral Carpets que los hermanos tenían colgado en su habitación, banda en la que Noel se desempeñaba como técnico de guitarra.

El desierto antes del oasis

Tras ser escuchados en directo por Alan McGee, firmaron con Creation Records, uno de los más emblemáticos sellos independientes de los 80 y 90.

A finales de 1993 una primera sesión de grabación con Dave Batchelor en Monnow Valley Studios en Gales fue desechada por su baja calidad. El grupo entró en pánico tras gastar varios miles de libras. Noel trató de salvar lo grabado llevando las cintas a varios estudios, pero tanto Tim Abbott como McGee de Creation las desecharon.

Retornaron a grabar desde cero en Sawmills Studios en Cornwall, esta vez con Mark Coyle y el propio Noel como productores. El método fue más simple: todos tocando juntos y luego Noel agregando más guitarras.

El resultado, aunque mejor, resultó poco satisfactorio. En medio de la desesperación, Marcus Russell de Creation contactó al ingeniero y productor Owen Morris, quien desechó buena parte de las capas de guitarras agregadas por Noel sin demasiado criterio.

Morris trabajó en el estudio de Johnny Marr (The Smiths) y aplicó una serie de técnicas que había aprendido, como doblar el sonido del redoblante y retrasarlo a veces, pasar el bajo por un mini Moog para disimular ciertas deficiencias de ejecución, comprimir la mezcla (demasiado, según reconoció).

Fue, sin duda, un milagro el resultado final tras haber pasado por tantas manos y procesos.

La gran explosión

En abril de 1994 se lanzó “Supersonic” como primer single, llegando al puesto #31. Un tema que destilaba de entrada el particular estilo vocal de Liam, con cierta influencia del hedonismo autoindulgente de Ian Brown (The Stone Roses), así como cierto aroma beatleliano.

Fue seguido por “Shakermaker”, tema sujeto a una demanda de plagio de la canción «I’d Like to Teach the World to Sing (In Perfect Harmony)”, popularizada por The New Seekers y The Hillside Singers, y también utilizada con otra letra y nombre para una pieza publicitaria de Coca Cola en 1971. Oasis tuvo que pagar 500.000 libras esterlinas.

El tercer single fue la maravillosa “Live Forever”, presagiando el impacto de Definitely Maybe, lanzado el 29 de agosto de 1994, llegando al primer lugar de ventas durante la primera semana, convirtiéndose en el álbum debut de ventas más rápidas hasta ese momento. La melodía de aire melancólico, la voz ronca de Liam, los coros que muy a su pesar recordaban a Blur (banda con la cual la prensa creó una intensa rivalidad) y las guitarras al estilo Ride (Andy Bell sería parte de Oasis en los años finales), hicieron de este tema un clásico instantáneo.

Aunque ya llevaban meses tocando en directo, la publicación y popularidad del disco los llevó a Estados Unidos, gira en la que comenzaron los problemas de comportamiento de Liam, hablando mal del público norteamericano y pegándole un “panderetazo” a Noel. Éste, entristecido y molesto, se retiró del grupo, pero pronto fue persuadido a regresar,

Un cuarto single (“Cigarettes and Alcohol”, con cierto aire a Marc Bolan & T.Rex) y un quinto single solo incluido en la edición mexicana (“Whatever”), siguieron antes que finalizara al año.

Otros siete temas conformaron Definitely Maybe, comenzando por “Rock and Roll Star” (lanzado como single en Norteamérica), una especie de primeriza declaración de principios de la pareja de hermanos predestinada a llegar al estrellato del rock a base no solo de buenas canciones sino también con actitudes arrogantes, peleas y declaraciones altisonantes. La historia apenas comenzaba.

Up in the Sky” es una potente pieza, en línea directa con el sonido de bandas como la irlandesa That Petrol Emotion o The Godfathers.

Uno de los dos temas que supera los seis minutos de duración es “Columbia”, con total protagonismo de las guitarras sobre una base rítmica repetitiva y poco imaginativa. En cambio “Bring it On Down”, también con dominancia de las guitarras y estructura convencional, suena más ágil y genuinamente rockera.

Digsy’d Dinner”, la más corta, es una de las canciones de típico sonido británico, con un furtivo piano que refuerza ese carácter. Es seguida por los seis minutos y medio de “Slide Away”, gran tema guitarrero con varias capas de voces.

Culmina el álbum con “Married and Children”, sosegado y atractivo tema con presencia de guitarras acústicas y un cierto aire Mccartniano.

La foto de portada realizada por Michael Spencer Jones en casa de Bonehead, destaca algunos de los gustos y aficiones de los cinco, como los dos equipos de futbol de la ciudad (Mancheter City y Manchester United), el cine de Sergio Leone y el compositor Burt Bucharah.

Son 25 años de Definitely Maybe. No parece que hubiera pasado un cuarto de siglo tan rápido. Oasis produciría al año siguiente su obra capital (What’s The Story) Morning Glory?, pero ninguna reflejó tan bien la mezcla de ingenuidad y deseos de trascendencia como este debut.

Juan Carlos Ballesta