Ólafur Arnalds: inmenso y sutil (Madrid / Julio 12, 2018)

Ólafur Arnalds: inmenso y sutil (Madrid / Julio 12, 2018)

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Foto cortesía de Álvaro López del Cerro.

Ólafur Arnalds

Veranos de la Villa 2018

Parque Lineal del Manzanares, Usera, Madrid

(Julio 12, 2018)

 

En el mundo de hoy estamos cada vez más acostumbrados a la espectacularidad y el ruido es un aspecto constante en nuestras vidas. Vivimos rodeados de excesos sonoros, informativos o de sobredosis de intrascendencia. Por ello es cada día más difícil advertir las sutilezas o esos pequeños detalles que hacen especiales algunos momentos de tu vida.

Debido a esto es imposible no reconocer y agradecer el acierto de los organizadores de Veranos de la Villa al incluir a Ólafur Arnalds en su programación de 2018. El mismo día en que se iniciaba el festival MadCool en otra zona de Madrid, cientos de personas que llenamos totalmente el espacio tuvimos la fortuna de asistir al concierto del músico y compositor islandés en el Parque Lineal de Usera.

Olafur Arnalds
Foto cortesía de Álvaro López del Cerro / Diario de Madrid

El concierto al aire libre se inició pasadas las 22:00, después de que con cierto retraso pudimos acceder al recinto. El centro estaba lleno de alfombras para ubicar a parte del público sentado cerca del escenario y la gran mayoría nos situamos en las gradas del anfiteatro. Arnalds nos brindó una experiencia sublime, mostrándonos la inmensa elocuencia que pueden llevar consigo el silencio y los sonidos de gran delicadeza. Fue impactante sentir un auditorio con tanta gente al aire libre y en un concierto gratuito, absolutamente atento y silencioso durante todo el evento, cautivado por la grandeza de la sencillez de varias piezas plagadas de sonidos a veces casi imperceptibles que unieron de forma impecable lo clásico y la innovación.

Arnalds se presentó ante su piano de cola acompañado por un cuarteto de cuerdas conformado por Karl Pestka (viola), Sólveig Vaka, Unnur Jónsdóttir (cello), Viktor Orri Árnason (violín) y Björk Óskarsdóttir (violín) y un percusionista cuyo debut junto a los músicos era esa noche. Además contamos sobre el escenario con la presencia de dos pianos preparados sin ejecutante, es decir, que se “tocaban solos”. Arnalds y el músico y diseñador de sonido Halldór Eldjárn desarrollaron un innovador software llamado Stratus, con el que pueden generar los movimientos en ambos pianos creando sonidos únicos. Ellos tienen dos años trabajando en este proyecto en que alimentan sus denominados “Pianos Stratus” con sonidos de cuerdas, sintetizadores, electrónica y ritmos, abriendo nuevas puertas en la composición y ejecución. Recomendamos visitar la página web de su proyecto https://stratuspianos.is/ ya que hay sesiones interactivas en que los aficionados de todo el mundo pueden intervenir las piezas desarrolladas por Arnalds en espacios de instalación sonora, como por ejemplo en el Harpa Concert Hall and Conference Centre en Reikiavik, viviendo una experiencia tanto íntima como global.

Olafur Arnalds
Foto cortesía de Álvaro López del Cerro / Diario de Madrid
Olafur Arnalds
Foto cortesía de Álvaro López del Cerro / Diario de Madrid

Este salto creativo ha sido parte esencial de su nuevo álbum, re:member, cuyo lanzamiento será en agosto 2018 y del que pudimos disfrutar las piezas “re:member” y “Unfold” en el recital. Arnalds bromeó diciendo que desde que desarrollaron Stratus se ahorra traer dos músicos más consigo a los conciertos.

El músico nos paseó por una parte de su producción musical, abriendo en el piano de cola con la exquisita “Árbakkinn” de su disco Island Songs (2016), para pasar a “Þú Ert Jörðin” (Tú eres la tierra) de And They Have Escaped the Weight of Darkness (2010), para la que utilizó el registro de una nota musical que nos pidió a los asistentes que entonáramos previamente.

También ofreció una selección de sus álbumes entre las que podemos destacar momentos realmente conmovedores en “3055” (Eulogy For Evolution, 2007) que fue la pieza de cierre del concierto, “Only The Winds”(For Now I Am Winter, 2013) y “Near Light”(Living Room Songs, 2011). En este último también hubo un momento muy emotivo en la penúltima canción del encore con “Lag Fyrir Ömmu”, ya que Arnalds contó que estaba dedicada a su abuela que había fallecido y a quien agradecía haber insistido por iniciarlo en la música clásica cuando le preparaba dulces y oían Chopin mientras él sólo era un adolescente que pensaba en formar una banda punk.

Arnalds, quien nació en 1986 en la pequeña población islandesa de Mosfellsbær, de unos 8.000 habitantes, posiblemente rodeada de silencios, naturaleza y luces tenues, logró transportarnos esa noche a un espacio minimalista repleto de sensibilidad artística y música conmovedora. La iluminación del concierto, acorde con las piezas ejecutadas, fue otro regalo de elegancia y delicadeza. El público lo ovacionó varias veces conmovido y agradecido. Él aprovechó para anunciar su próximo concierto en Madrid que tendrá lugar el 12 de marzo de 2019 en el Teatro Nuevo Apolo.

Foto cortesía de Álvaro López del Cerro / Diario de Madrid

Cuando finalizaba el evento el compositor destacó que tocar en un espacio así era inusual para ellos y lo maravilloso que había sido hacerlo al aire libre, en ese hermoso lugar. Y hay que recalcar esto: el recinto seleccionado fue un acierto a cuya programación estaremos atentos. Se dice que la música es sanadora y esto nos recuerda un artículo que publicamos hace años en Ladosis donde mencionábamos lo grandioso de ese espacio en Grecia que es el Teatro del Epidauro del siglo IV a.C., un lugar al aire libre en medio del bosque dedicado a las artes y la sanación.

La noche de Arnalds en los Veranos de la Villa 2018, entre lo urbano de las luces de los trenes de cercanías pasando a lo lejos, y lo natural de los árboles, la brisa y un cielo descubierto, fue un espacio que el músico llenó de paz, arte y sensibilidad recordándonos con creces lo sanadora que puede ser la buena música.

Mariella Rosso

Nota: las fotos se encuentran en la página informativa del Ayuntamiento de Madrid