OMD, entre la nostalgia y el futuro (Toronto / Marzo 13, 2018)

OMD, entre la nostalgia y el futuro (Toronto / Marzo 13, 2018)

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OMD
Foto: Marialejandra Mata

OMD (Orchestral Manoeuvres in the Dark)

Danforth Music Hall, Toronto, Canada

(Marzo 13, 2018)

 

The Punishment of Luxury es el título del más reciente larga duración (editado en septiembre del 2017) de Orchestral Manoeuvres In The Dark (OMD) y es también el nombre de la gira que los lleva por Norteamérica en este inicio del 2018.  Con dos paradas en la ciudad de Toronto que tenían el cartel de “sold out” (agotado) desde hace varias semanas, tuvimos el chance de acudir a la segunda de estas presentaciones, el martes 13 de marzo.

Un breve set de los teloneros GGOOLLDD abrió la noche. Esta banda indie originaria de Milwaukee se maneja en escena con bastante entusiasmo, aunque con las limitaciones de una agrupación que no tiene aún mucho recorrido y le faltan pulir algunas aristas en su sonido.

Alrededor de las 9:00 p.m. se apagaron de nuevo las luces de sala del Danforth Music Hall, con los sonidos sampleados del tema “La Mitrailleuse” en el fondo y con el escenario en penumbra -iluminado parcialmente con haces de luces en colores primarios- salieron a ocupar sus puestos Martin Cooper (teclados, saxo), Stuart Kershaw (batería y percusión electrónica), Paul Humphreys (teclados, voces) y Andy McCluskey (voz principal, bajo, guitarra, teclados).

Ghost Star“, fue el primer tema, uno de los má largos y elaborados del más reciente álbum, con un lento crescendo que preparó el terreno para “Isotype“. Antes de ese segundo tema McCluskey nos advierte que “escucharíamos canciones nuevas, canciones viejas, y que bailar era obligatorio”. “Isotype” es uno de esos temas nuevos que no hubieran estado fuera de lugar por allá en los sets de los comienzos de los 80, aquellos años de Architecture & Morality. Tan en línea estaba que el siguiente tema fue un salto de más de 40 años atrás que no desentonó para nada: el kraftwerkiano “Messages” -un poco mas rockero en vivo en este 2018 cortesía de la bateria de Kershaw- editado originalmente en el primer LP de la banda que vio la luz por allá lejos en 1980.

McCluskey hace una breve pausa, maravillado por la energía del público, que ya tras la tercera pieza está metido de lleno en el concierto. El ambiente es definitivamente de fiesta y se podría describir con un término muy venezolano/caraqueño, que es lo primero me viene a la cabeza para describir lo que se respira esa noche: “muy buena nota”.

Siguió “Tesla Girls” y ya para ese momento no había nadie en la sala que no estuviera moviendo los pies. El ritmo tecno de “History Of Modern Part 1” mantuvo a la gente en movimiento, con uno de esos clásicos “ganchos instrumentales” que son marca de fábrica de la banda, seguido inmediatamente por otra pieza nueva “One More Time“, mostrando de nuevo que la más reciente cosecha de piezas encaja perfectamente lado a lado con los viejos “clásicos” del repertorio de la banda.

Así llegó el momento para el primer enroque en el puesto de  vocalista líder, con Humphreys y McCluskey intercambiando posiciones, para interpretar “(Forever) Live and Die“, bajando un tanto las revoluciones y permitiendo que la gente se relajara un poco. Poco tardó el público en comenzar a brincar de nuevo al escuchar las primeras notas de “If You Leave” el éxito más grande la banda por este lado del mundo gracias a su inclusión en la banda sonora de “Pretty in Pink” el clásico film ochentero de John Hughes.

De allí pasamos a un mini-set de Architecture & Morality: “Souvenir” (con Humphreys haciendo la voz principal desde sus teclados y McCluskey paseándose por el escenario con su bajo) seguida por “Joan of Arc” y “Joan of Arc (Maid of Orleans)“.

Tras este trío de piezas el escenario se oscureció por completo y entre las sombras percibimos gente moviéndose en la tarima, con ruidos sampleados de fondo. De repente el fondo sonoro se silencia y cuatro haces de luz azul se encienden repentinamente iluminando a cada uno de los músicos, alineados en línea recta en el borde de la tarima, de izquierda a derecha (un look también algo “kraftwerkiano”): primero Kershaw con una baqueta en su mano y un tambor a su lado equipado con un micrófono, a su izquierda esta Humphreys con un teclado miniatura en sus manos, más a la izquierda McCluskey con una guitarra, por último Cooper en el otro extremo del escenario igualmente con un teclado en miniatura en sus manos. Con esta disposición minimalista interpretan “Of all the Things We’ve Made” un viejo tema desempolvado de Dazzle Ships (1983).

Paul Humphreys tiene ahora chance de moverse al frente otra vez haciendo la voz principal en otra pieza reciente: “What Have We Done“, ras la cual McCluskey regresa al frente para anunciar que la parte “intelectual” de la noche había terminado y que lo que restaba ahora era bailar.

Esta “amenaza” fue cumplida con creces al ejecutar con gran energía los cinco siguientes temas, que cerraron el set con un gran ambiente de fiesta: “So in Love” (con el segundo solo de saxo interpretado por Cooper en la noche, que incita las bromas de los otros músicos cuando termina la pieza), “Locomotion“, “The Punishment of Luxury“, “Sailing on the Seven Seas” y el clásico “Enola Gay“.

Aquí se produce la acostumbrada “retirada en falso”, tras la cual sale de nuevo el cuarteto para regalarnos “Dreaming” y una pieza que muchos en el público tenían ya un rato pidiendo a gritos: “Secret“. Finalmente McCluskey anuncia que ahora sí… que la siguiente de verdad es la última pieza de la noche… que es además la primera pieza que él y Humphreys compusieron, hace ya más de 40 años, cuando ambos tenían apenas 16 años de edad. De paso nos advierte que esta es la pieza “más rápida” de su repertorio, preguntando si estábamos cansados o “podríamos con eso”. Así empiezan las primeras notas de una “muy movida” versión de “Electricity“.

De esta manera termina la velada en Toronto, pero la gira 2018 sigue. Esa misma noche la banda se montaba en el autobús verde que estaba estacionado al frente del teatro, tomando rumbo a Detroit, donde tocarían la noche siguiente. La etapa norteamericana del tour sigue rodando hasta el 14 de abril próximo en Fort Lauderdale, fecha tras la cual la banda retornará a Europa donde tienen todavía un abanico de fechas programadas para el verano de 2018 (principalmente en Inglaterra, con paradas anunciadas de momento en Alemania y Bélgica).

Definitivamente se trata de un espectáculo absolutamente recomendable, que no se deberían perder en este 2018, si tienen la oportunidad de que les pase cerca.

Gabriel Pérez