“Flowers in the Dirt”: 30 años del retorno de Paul McCartney a...

“Flowers in the Dirt”: 30 años del retorno de Paul McCartney a la forma y a los escenarios

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Flowers in the Dirt

Paul McCartney
Flowers in the Dirt
Parlophone. 1989. Inglaterra

El álbum que celebramos es el noveno disco en estudio del laureado Sir Paul McCartney como solista y el número 16 si incluimos los siete trabajos con Wings en los 70. Éste, marcó su retorno a los escenarios después de más de diez años de ausencia y fue recibido con beneplácito por la acuciosa prensa especializada.

Wings All Over The World 1975-1976 había sido la última vez que el bajista, con su legendaria banda Wings, pisaba las tablas, gira de la que se editó el extraordinario triple LP, Wings over America (1976). Ahora, Paul tenía un gran reto por delante para superar a su antecesor álbum Press To Play de 1986, disco que reunía material enteramente nuevo y original, aunque sin lograr el éxito comercial esperado.

Para esta ocasión una extensa lista de músicos legendarios como David Gilmour, David Foster, Trevor Horn, Elvis Costello y Nicky Hopkins, sumaban sus talentos para construir este disco que logró llegar al pináculo en Reino Unido y Noruega. La obra produjo varios éxitos, siendo el primero “My Brave Face”, justo el pegadizo tema que abre este importante álbum de la dilatada carrera del ex Beatle.

Nuestro encuentro inicial es una foto de una obra de Brian Clarke tomada por Linda McCartney (†). Tal vez un reflejo del desamor o el abandono de éste, temas que el autor aborda en este trabajo discográfico.

“Mi valiente, valiente, valiente rostro… He estado viviendo a la moda, a pesar de no estar acostumbrado a la vida lujosa, he estado en la ciudad pero no me atrapa, he estado con la personas afines a mí, desacostumbrado a tener el tiempo en mis manos…” con un “feeling” beatlero, estos son los primeros versos de Flores en la tierra. Compuesta por Costello y Paul, esta pieza logró un éxito comercial alrededor del mundo.

Le sigue la rítmica “Rough Ride”, que comienza con las frases: “Necesité amor, necesité un amigo, necesité que alguien estuviera allí al final….”. Producida por Trevor Horn, Steve Lipson y Paul, la pieza destaca por la sección de viento que conforman Mitchel Froom, Chris David, Chris White y Dave Bishop, entre otros, y sus inflexiones reggae y funk. La tercera de la primera tríada,  “You Want Her Too”, encuentra a la voz de Elvis Costello junto a la de Paul quienes  acompasadamente nos relatan que “Ella me hace cometer errores, sí tú me mantenías despierto, la amé por tanto tiempo, así que ¿por qué no sales y lo dices, estúpido?:” El tema, con un abrupto cambió, culmina en modo jazz.

Distractions”, “We Got Married” y “Put It There”, conforman la segunda tríada de este exitoso álbum. La primera es una romántica canción que habla de la relación de pareja y como algunas cosas del entorno nos alejan o impiden pasar tiempo con la persona que se ama. La pieza inicia con un clarinete y destacan los hermosos arreglos orquestales de Clare Fischer. “Distracciones como las mariposas que zumban a mi alrededor, pienso en ti cuando estoy solo, y esa vida que llevamos, sí pudiéramos librarnos de esas distracciones”. Luego, Paul nos canta “Nos casamos”, con la guitarra del gran David Gilmour acentuando en el punto medio:“Ir rápido, venir pronto, hicimos el amor en la tarde, nos casamos, nos esforzamos por alcanzar el sueño…”. El sonido de una trompeta adorna la pieza. “Put It There” con un toque folk. “Dame tu mano, me gustaría estrecharla, quiero demostrarte que soy tu amigo, entenderás, si puedo aclararlo, al final, es todo lo que importa.

Un hecho importante en la producción de Flowers in the Dirt es la presencia de más de veinticinco músicos, además de la orquesta.

Los siguientes tres temas donde Paul nos atrapa con su sencilla lírica son “Figure of Eight”, “This One” y “Don’t Be Careless Love”. Con la sonoridad clásica de finales de los 80, McCartney, como siempre, logra nuestra atención. Luego en la segunda nos dice que: “Es mejor amarse el uno al otro que caminar en la oscuridad”. El talentoso Paul interpreta más de una decena de instrumentos a lo largo del álbum. Entre ellos,  citara, una celesta y una guitarra mexicana, Acá nos dice también que “no seas un descuidado amor…”.

That Day Is Done”, “How Many People” y “Motor of Love” nos encaminan hacia el final del álbum. Con un poco de blues en la primera, Paul deja caer el verso que da título al disco: “Ella rocía flores en la tierra”. La segunda inicia con un teclado de fondo antes de entrar a un rítmico reggae donde Paul se pregunta una y otra vez “Cuánta gente hace cola, cuánta gente nunca tiene la oportunidad de brillar, si puedes decírmelo me encantará escucharlo, cuánta gente ha muerto”. En “Motor of Love” nos dice: “No puedo superar tu amor, no importa cuán dura sea la vida, hay una luz en mis sueños, gracias a ti. Mis amigos me preguntan por qué hay una sonrisa en mi rostro y por qué un hogar en mi casa, gracias a ti”. Esta canción es, en mi opinión, el punto más alto de este álbum, incluso a pesar de ciertos sonidos de teclados y batería electrónica congelados en el tiempo.

Además de “My Brave Face”, el álbum logró atinar un éxito con los sencillos “Put It There”, “Figure of Eight” y “This One”. Las reediciones de nuestro celebrado álbum se vieron aumentadas con temas adicionales, incluyendo un atractivo empaque con la edición de la gira japonesa y una edición de 4 CDs con demos junto a Elvis Costello de quien se dice no logró del todo simpatizar con Paul pese a la exitosa colaboración.

Treinta años han pasado y Flowers in the Dirt no solo sigue sonando vigente, sino que se ubica dentro de los álbumes destacados dentro de la vasta discografía del gran Macca.

Leonardo Bigott