El brillante concierto del renacido Peter Perrett en Madrid

El brillante concierto del renacido Peter Perrett en Madrid

178
Peter Perrett

Peter Perrett
Sala El Sol, Madrid
(Junio 11, 2019)

No es común el caso del inglés Peter Perrett, quien tuvo un período clave en su vida junto a la agrupación The Only Ones hace 40 años para luego prácticamente desaparecer y dar tumbos por demasiado tiempo. Con aquella banda publicó una seguidilla de tres discos, The Only Ones (1978), Even Serpents Shine (1979) y Baby’s Got a Gun (1980), con el clásico inmortal “Another Girl, Another Planet”, en el primero de ellos. Perrett era el compositor principal, la voz y la segunda guitarra, con el estupendo John Perry como guitarrista líder y el versátil baterista Mike Kellie, con previa experiencia en la legendaria banda de blues rock Spooky Tooth.

No fue tampoco una banda de éxito arrollador, quizá porque su sonido cayó en un terreno medio en tiempos de efervescencia punk. Entre las influencias de Lou Reed y las del sonido neoyorquino de Television y Johnny Thunders, The Only Ones navegó unas aguas turbulentas y no siempre captó la atención de la crítica. Se supo poco de Perrett hasta que en 1994 hizo un intento con The One, publicando un EP y el disco Woke Up Sticky (1996), pero de nuevo volvió a la oscuridad, hasta que en 2004 hizo una aparición pública con The Libertines y poco después con Love Minus Zero, la banda de sus jóvenes hijos Jaime y Peter Jr.

Las adiciones a la cocaína y la heroína fueron el enemigo de Perrett durante décadas. La utilización de su canción “Another Girl, Another Planet” en una campaña publicitaria de Vodaphone resucitó a The Only Ones en 2007, logrando ser parte relevante de varios festivales en años subsiguientes, y aunque estrenaron algunos temas, nunca se materializó un nuevo disco. Fueron sus hijos los que lo empujaron a emprender una carrera como solista, a componer y entrar de nuevo en el estudio.

En 2017, Peter Perrett, a los 65 años, publicó su debut como solista, How the West Was Won y ahora el segundo, Humanworld, apenas cinco días antes del concierto en Madrid.

La familia Perrett brillando en el escenario

Qué duda cabe que Peter Perrett ha renacido. No es que su figura proyecte mucha vitalidad -de hecho pasó todo el concierto con un pañuelito que acercaba a su boca luego de cada canción y varios veces tosió-, pero su actitud y la voz que milagrosamente aun conserva, flanqueado por la juventud y solvencia de sus dos hijos, dan como resultado una combinación perfecta sobre el escenario.

Una hora y media sin desperdicio en la que, como cabía esperar, se centra en sus recientes discos y desliza unos pocos de sus viejos clásicos. Peter pone las canciones y la voz, y Jamie (guitarra, coros) y Peter Jr (bajo, coros) agregan una gran ejecución y en el caso del primero, la energía y el circo. Junto a ellos, el estupendo baterista Jake Woodward, Lauren Moon (teclados) y Jenny Maxwell (viola eléctrica, vocoder, coros).

Era evidente que la imagen visual sobre el escenario era variopinta: Peter con zapatillas Converse, gafas y camiseta negra, sus hijos con botas de tacón, Lauren con un vestido negro transparente (en su Instagram va modelando el “outfit” de cada concierto) y Jenny con botines y falda corta.

Peter Perrett es, sin duda, un sobreviviente de múltiples guerras. Y lo mejor es que sabe cómo seguir contando historias. El mundo es mucho mejor con él activo.

Abrió con “Baby´s Don´t Talk”, el único tema de su efímera etapa con The One, y desde el principio el aroma a Lou Reed apareció. De inmediato procedió a tocar seis temas seguidos de How the West Was Won, comenzando justamente por el que le da nombre al disco, en el cual Jamie demuestra por primera vez sus grandes habilidades. Peter, su padre, le dejó el campo abierto para lucirse y él lo aprovechó muchas veces. En cambio, Peter Jr. es más comedido y quizá tímido, pero su trabajo con el bajo resulta fundamental.

En este primer lote deslizó “An Epic Story”, la melódica “Hard To Say No”, la emotiva “Troika”, la enérgica “Sweet Endeavour” y la hedonista “Living in My Head”, con gran intervención de Jamie y Jenny.

Antes de acometer el disco nuevo, recordaron los dos primeros discos de The Only Ones, con “From Here to Eternity” y “Whole of the Law”, dos temas de exquisita austeridad pop que reivindican aquel legado.

A partir de ahí se sucedieron siete temazos de Humanworld, confirmando que los temas suenan tan bien en directo como en disco. El primero fue “Once is Enough”, potente tema que dio paso al delicado “Heavenly Day”, que recuerda a Dean Wareham en los tiempos con Galaxie 500.

Love Comes on Silent Feet”, es uno de los temas centrales del nuevo disco, con una guitarra a medio camino entre Keith Richards y John Squire. Es corto, pero de lo bueno, poco. Dió paso a “Love´s Inferno”, otro en el que Jamie se luce. Precisamente, Jamie asume la composición y voz principal en “Master of Destruction”, saliendo airoso. Su padre hace la segunda voz y el tema adquiere una interesante combinación de colores.

Otro certero tema fue “48 Crash”. El set lo cerró “War Plan Red”, que comenzó con un sinte tocado por Jenny. El tema habita un terreno común a The Blue Aeroplanes, y aunque Jamie se desata con su guitarra, es su hermano Peter Jr el que lleva el peso con una línea de bajo fantástica.

Se retiraron, pero era obvio que faltaba aun algo más. Ante la admiración de una audiencia que no dejó un solo hueco en El Sol, el bueno de Perrett regresó con sus músicos para regalarnos un encore intenso que comenzó con la infaltable e infalible “Another Girl, Anotther Planet”, la canción que lo acompaña desde hace 41 años y que sigue sonando vital. De aquel recordado debut de The Only Ones de 1978 tocaron también la inmensa “The Beast”, que sonó repotenciada cuatro décadas después gracias a una grandiosa parte final que es toda de Jamie.

Cuando esperábamos que cerrara con “I Want Your Dreams” -el actual single de Humanworld– Peter anunció que terminarían con una versión y de inmediato comenzó a sonar “What Goes On”, clasicazo del homónimo tercer disco de The Velvet Underground, que este año cumple 50 años. Siete minutos de intensidad que dejó a todos satisfechos y reafirmó que el regreso de Peter Perrett no es un espejismo.

Juan Carlos Ballesta