Pony Bravo: el retorno de la ironía y la psicodelia polirrítmica

Pony Bravo: el retorno de la ironía y la psicodelia polirrítmica

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Pony Bravo

Veranos de La Villa

Jardines bajos del Puente de Segovia, Madrid

(Julio 17, 2019)

 

Desde que descubrimos en Caracas hace ya 10 años al cuarteto sevillano, no hemos dejado de seguir su evolución, esperando cada nuevo disco. De aquel primer álbum, Si Bajo De Espalda No Me Da Miedo Y Otras Historias (2008), al presente, el grupo se convirtió en uno de los grandes referentes de la escena española. Sin embargo, llevaban ya demasiado tiempo sin regalarnos un nuevo disco, aunque no han estado ausentes de los escenarios.

El cuarto disco, Gurú (2019), llega después de un silencio discográfico de seis años y la salida del guitarrista/baterista Javier Rivera. Daniel Alonso (voz, teclados), Darío del Moral (batería, secuencias) y Pablo Peña (bajo, guitarra) son ahora el núcleo creativo, ayudados en directo por Raúl Pérez en guitarra, bajo y teclado, productor e ingeniero de los discos, que no hay duda debe conocer bien las canciones, pero tiene trabajo por delante para lucir seguro y engranado en directo. Seguramante durante la presente gira ocurrirá esa sinergia.

En el set solo hubo cuatro temas del nuevo disco, de un total de once. “Relax y Rolex”, “Loca mente”, “Rey Boabdil” y “Totomami”, y como siempre ha ocurrido en sus discos, el paseo va del krautrock, al dub, al afro beat, al funky, todo teñido de psicodelia y aires aflamencados. Son piezas con alto potencial.

Alonso, casi siempre fumando mientras cantaba, sigue mostrando su personalidad ubicado en la esquina izquierda, con una cierta actitud displicente calculada pero efectiva, parte del sello distintivo del grupo. Peña es lo contrario, suele ser el único que se mueve por el escenario, retorciéndose sobre si mismo y bailando mientras toca el bajo o la guitarra. Del Moral ahora tiene mucho más trabajo, tanto como baterista como manejando secuencias y efectos, tal como hace en Fiera junto a Peña.

De sus fenomenales discos anteriores hicieron un repaso representativo, comenzando con el gran dub “Pumare-ho!” y una versión más krautrockiana de la alucinógena “Noche de Setas”, auténtico clásico del rock español del siglo 21, ambas de Un gramo de fe (2010).

Del primer álbum, escogieron la estupenda “El rayo”, con su ritmo de pony galopando. Y luego la hipnótica “Ninja de fuego”, que como siempre envuelve con su psicodélica atmosfera a medio camino entre The Doors y Manolo Caracol.

Del disco De palmas y cacería (2013), escogieron tocar dos temazos de fina ironía, “El político neoliberal” y “Mi DNI”, mientras que el cierre no podía ser otra pieza que la catártica “La Rave de Dios”. Estupendo cierre luego de los conciertos de Cheeto´s Magazine (crónica aquí) y Derby Motoreta’s Burrito Kachimba(crónica aquí)

Aunque nunca se ha ausentado, Pony Bravo vuelve fuerte a las carreras. Apostamos de nuevo a ganador.

Juan Carlos Ballesta (Texto, fotos y video)