Quentin Gas y Los Zíngaros: la nueva sangre del rock psicodélico andaluz

Quentin Gas y Los Zíngaros: la nueva sangre del rock psicodélico andaluz

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Quentin Gas
Si hay una mezcla explosiva e hipnótica es aquella que mezcla rock con psicodelia, cadencias arabescas y algunos elementos adicionales de origen étnico. En ese universo hay unas pocas bandas actuales de alto nivel entre las que destaca el cuarteto sevillano, Quentin Gas y Los Zíngaros, que con apenas dos discos demuestra tener un horizonte amplio. Caravana es el segundo disco, uno de los mejores de 2017 en España y ya se encuentran a punto de grabar el tercero. Han sido nominados a los Premios MIN e invitados a tocar. Su primera gran salida de Europa se concretará muy pronto. Sobre estos y otros temas su líder Quintín Vargas conversó con Ladosis.
Juan Carlos Ballesta

 

Sevilla es una de las ciudades musicalmente más importantes de España, cuna de muchos nombres que han enriquecido y expandido el horizonte de la música de raíz flamenca y arabesca, mezclándola con jazz, rock, electrónica y otras corrientes contemporáneas. No ha sido ni es un camino fácil. El mundo del flamenco, que abarca mucho, posee puristas que arrugan el ceño con casi todo lo que se escapa a los cánones tradicionales.

En los años 70 se produjo la primera gran expansión y el flamenco dejó de ser un coto cerrado. Una nueva generación de músicos andaluces que vivían los años en que el rock creaba nuevos paradigmas y la psicodelia aún reinaba, se atrevieron a fundir ambos mundos y con ello generaron la base de nuevas formas de entender la música tradicional. Grupos como Smash, Triana, Imán Califato Independiente o personajes como Gualberto, Camarón de la Isla, Paco de Lucía o Enrique Morente, aportaron atrevimiento y aventura.

En el siglo 21, la capital andaluza sigue aportando maravillas. Grupos como Pony Bravo han revolucionado el lenguaje del rock andaluz, pero no son los únicos. Uno de los mejores nuevos exponentes es Quentin Gas & Los Zíngaros, proyecto liderado por el guitarrista, cantante y compositor Quintín Vargas, quien durante años ha liderado la banda Los News.

Los beneficios de la globalización son notables y tangibles. Estando en Caracas el contacto con Quintín se produjo a raíz de la inclusión de Caravana en nuestra lista de los Mejores 150 discos de 2017, así como en el recorrido por lo mejor de la geografía española del pasado año en el programa Acto de Fe. La era 2.0 permitió poco después, ya en Madrid, contactarnos para coordinar una entrevista y sin preverlo nos encontrábamos asistiendo a la grabación de Los Conciertos de Radio 3, el famoso programa que desde hace años presenta grupos en vivo y que se emite por Televisión Española. El reto lo enfrentaron con cierto nervio, pero lo superaron con creces. Unos días después, asistimos a su fantástica presentacipon en la Sala Berlanga.

La ocasión fue ideal para conversar con Quintín, quien trabaja en la construcción de un sonido distintivo junto a sus amigos músicos.

Las preguntas de rigor son ¿Cómo prefieres que se pronuncie tu nombre? ¿De dónde proviene?

Q: ¡Pues como quiera cada quien! Hay gente que lo pronuncia en español, tal como se lee, lo cual podría ser lógico. Pero yo prefiero que suenen la “u” y la “e”, como pronunciamos nosotros Quentin Tarantino (risas). Yo me llamo Quintín y hace años quise ponerme un nombre artístico y lo que hice fue jugar con mi nombre y apellido que es Vargas. Con el nombre jugué al rollo inglés y el apellido lo corté y dejé solo “gas”. Total, Quentin Gas.

¿Cuándo nace la idea del proyecto?

He estado tocando con otro grupo de punk rock llamado Los News durante años y las canciones que compongo para ese grupo tienen una métrica, una estructura y una energía que sigue el formato canción. Desde incluso antes de Los News me ha gustado todo tipo de música y todas las canciones que no tenían cabida en ese grupo las iba dejando de lado, pero sin olvidarme de ellas. Me decía “algún día” voy a grabarlas. Cuando comencé a mezclar cadencias flamencas si ya me dije que debía crear otro proyecto y así nació Big Sur, el primer disco que publicamos en 2016. Ese fue el inicio de este proyecto, y no era tan parecido al sonido de Caravana, era más experimental.

Hay diversas influencias en Quentin Gas

Yo pensaba al principio que el proyecto iba a irse por mis gustos por el folk inglés. De hecho en Big Sur hay canciones así, es un disco muy experimental. Pero me di cuenta que todo artista debe tener su voz propia. No es fácil, eso te llega. Por eso Caravana tiene otras influencias que son parte importante de mis intereses musicales, como la psicodelia de Tame Impala o Temples.

Se percibe también la presencia del krautrock más psicodélico, el de Amon Düül II o Agitation Free. Es una mezcla de los códigos de la psicodelia original mas dada al jamming, con la psicodelia actual.

Si, evidentemente. Hay elementos de Can y otras bandas del krautrock, como hay también de Pink Floyd. Me gusta experimentar con los ritmos, mezclar esos dos mundos, lo clásico con lo moderno, con las influencias flamencas. Me gusta también The Horrors.

Las influencias étnicas también están presentes, no solo andaluzas sino del norte de África, Turquía.

Sí, la base de nuestro sonido es que compongo en esas tonalidades arabescas. Todo lo que tenga melodías árabes y deje flamenco me interesa y me inspira.

Que tanto hay en tu música de aquellos pioneros de la fusión entre el rock y el flamenco como Smash, Triana, Gualberto, Imán…

Lo que más me ha influido de aquellas bandas es la libertad que tenían para crear, sin limitaciones. Eso definitivamente inspira.

Cuando esas bandas se tomaron libertades, en momento en que aún el flamenco era un coto cerrado, los puristas se escandalizaron. ¿Cómo lo sientes ahora?

Pues mira, ¡no sé qué decir!. Creo que ahora es hasta peor, los puristas nunca cambian. Te sorprenderías de gente muy joven, por debajo de los 20 años, con una mente tan purista que es difícil de creer.

Cuando Enrique Morente hizo el disco Omega con Lagartija Nick algunos lo tacharon de traidor. Ahora muchos lo hacen con El Niño de Elche.

A Rosalía la tratan como si estuviera cometiendo un delito. A Rocío Márquez también. Para muchos el flamenco tiene que ser de un modo y ya está y si lo cambias solo un poco ya no vale. Pero siempre habrá artistas y bandas que se atrevan a otras cosas. Son aquellas bandas como Triana, Alameda, y gente como Las Grecas, de las que no podemos olvidarnos, los que han permitido muchas cosas. Ella eran rumberas pero detrás había una instrumentación de rock muy interesante.

El rock ha contribuido grandemente a difundir el flamenco. Ustedes están ahora dentro de ese puñado de grupos que están realizando grandes discos y directos, desde varias ciudades, junto a Melange, Mohama Saz…

Están también Los Planetas, desde su visión indie. A principios de siglo su labor fue tremenda para los que solo escuchaban música indie y llegaron ellos y empezaron a meter palos flamencos y muchos comenzaron a aficionarse. Con La leyenda del espacio lograron mucho. También Pony Bravo. Por eso no creo que estemos haciendo algo original, pero si le doy mi matiz y punto de vista. ¡Desde Joy Division nadie hace nada original! Y solo fueron dos discos.

¿Cómo ha sido la acogida de Quentin Gas & Los Zíngaros en España?

Hemos tocado mucho a lo largo y ancho de España, de arriba abajo, en festivales, en salas. Hemos estado también tocando en seis ciudades de Marruecos gracias al Instituto Cervantes. Nos fue muy bien. Se suponía que la gira terminaba en diciembre y la hemos extendido en 2018 y casi se va a pegar con el próximo disco que comenzaremos a grabar muy pronto. También hemos ido interesando cada vez más a los medios. Reconozco que el primer disco quizá fue un poco precipitado, pero necesitaba liberarme.

¿Cómo evalúas la evolución?

Al principio éramos solo Jorge Mesa, el baterista, y yo. Como una especie de White Stripes o Black Keys aflamencado. Pero luego me di cuenta que las composiciones para Caravana eran más complejas y necesitaban mejor producción, así que comencé a contar con teclados y le dije a José Vaquerizo. Definitivamente ha habido una gran evolución.

¿Cuáles son tus sueños actuales?

Tengo dos. Uno es el sueño adolescente de tocar en Glastombury, Coachella o incluso Primavera Sound. Y el de adulto es el de la gira extensa bien producida, dentro y fuera de España.

¿Les es posible en este momento vivir de la música?

Yo intento vivir de ella. Por ahora hay conciertos donde repartimos y otros que no. Pero lo que estoy es invirtiendo mi vida, mi tiempo, mi energía. Necesito estar dedicado al 100% para poder cosechar. Ahora mismo sobrevivo con un objetivo trazado. No puedo parar, ya estamos montados en el siguiente disco y en verano comenzaremos ese nuevo ciclo. José (Baquerizo), también sobrevive, toca con Los Escarabajos, un grupo de versiones de los Beatles que es bastante conocido en España. Con él viaja  un montón. Scott, el bajista, es como yo, vive por y para la música. Sin embargo, desde que conozco a Jorge (Mesa), siempre ha tenido un trabajo paralelo y se ha pasado de uno a otro, siempre estresado porque no podía con todo. Él es un tío super trabajador, pero su situación es ejemplo perfecto de que es incompatible la música si la quieres llevar bien con otro trabajo.

¿Con quienes estás trabajando en pro de conseguir lo anhelado?

Acabamos de fichar con Everlasting Records y eso nos tiene muy contentos. Hemos estado con con nuestro manager José Gallardo, uno de los directores del Festival Tomavista de Madrid. También nos ayuda Tali Carreto del Monkey Week. Así que se une el equipo de Everlasting.

He notado que tú mismo llevas las redes sociales del proyecto

Pues sí. La gente me dice que estoy todo el día pegado al móvil pero si no lo hago yo no la hace nadie. Hay algunas personas que piensan que las redes no sirven para nada, pero es lo contrario. Si uno mantiene vivas las redes, alimentándolas con fotos e información relevante, te va conociendo gente. Incluso hay personas que creen que ya estamos en un nivel superior al que en realidad estamos y nos dicen “ya la estáis petando…¡cómo vais!” Yo no engaño, solo pongo las cosas que nos pasan, pero las redes tienen ese poder si uno las utiliza bien y con frecuencia.

¿Hacia donde se dirige la caravana de Quentin Gas?

A recorrer el mundo y dar a conocer nuestra música.