“Three Imaginary Boys”: 40 años del incipiente primer paso de The Cure

“Three Imaginary Boys”: 40 años del incipiente primer paso de The Cure

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The Cure

The Cure
Three Imaginary Boys
Fiction. 1979. Inglaterra

Cuando en enero de 1977, los tres sobrevinientes de la agrupación Malice, el baterista Laurence “Lol” Tolhurst y los guitarristas Robert Smith, Michael Dempsey y Porl Thompson, decidieron rebautizar su banda con el nombre de Easy Cure, nada hacía prever que se convertiría al cabo de unos años en una de las más influyentes y trascendentes bandas de la era punk y de la historia del rock.

Con la entrada del vocalista Peter O´Toole -uno de tantos que probaron antes que Smith tomara el rol vocal- el quinteto hizo sus primeras presentaciones en el área de Crawley, su ciudad. Ya como cuarteto, en septiembre de aquel año, graban sus primeros demos para el sello alemán Hansa-Ariola, tras haber ganado una competición. Sin embargo, nada de lo grabado fue publicado.

En abril de 1978, Thompson fue apartado por diferencias en la orientación que el resto quería darle al grupo, que a partir de ese momento comenzó a llamarse The Cure. Como trío grabaron unos demos que fueron a parar a manos de Chris Parry, quien firmó al grupo para el recién fundado sello Fiction, una subsidiaria de Polydor. En diciembre de aquel año fue publicado el primer single: “Killing an Arab”, con la consecuente controversia por el provocador título, que sin embargo fue tomado de la novela “The Stranger”, del escritor existencialista Albert Camus.

Unos meses después, el 8 de mayo de 1979, vio la luz el álbum debut, Three Imaginary Boys, que fue grabado y producido por Mike Hedges y Chris Parry. La inexperiencia de Smith, Dempsey y Tolhurst, hizo que no tuvieran control ni siquiera sobre la portada diseñada por Bill Smith, que fue publicada sin su consentimiento.

The CureComo canción inicial fue escogida “10:15 Saturday Night”, el lado B del single “Killing an Arab” (dejado afuera), un tema con una batería demasiado básica y una guitarra que pasa casi todo el tiempo agazapada hasta que se vuelve protagonista a partir del minuto 2:15. Recuerda en algo al primer Ultravox. Es seguida por la minimalista “Accuracy”, conducida por el bajo de Dempsey.

Grinding Halt” es probablemente uno de los temas que mejor refleja el momento. De espíritu saltarín y pegadizo, ha permanecido fresco a lo largo de 40 años y aun provoca bailarla en pogo. Por contraste, “Another Day”, es un tema sosegado, casi una balada, que sin ser opresiva dejaba entrever lo que vendría a partir del siguiente disco.

Mucho más potente y punketa es “Object”, con algunos efectos vocales herencia de la no tan lejana era glam. Por su parte, “Subway Song”, de apenas dos minutos, es un tema mas bluesero y libidinoso en el que Smith toca armónica.

El lado B lo abre una versión de “Foxy Lady” de Jimi Hendrix, sorprendente por la manera en que se aleja de la original y la transporta a la era punk, muy a la manera iconoclasta de Devo con “(I Can’t Get no) Satisfaction”.  Con una guitarra y un bajo de lejano aroma reggae, aparece “Meathook”, a la que sigue “So What”, otro tema punk con cierta reminiscencia a Sex Pistols.

Otro tema de puro minimalismo pop es “Fire in Cairo”, con la voz joven de Robert Smith en primer plano y una sencilla pero efectiva guitarra. “It’s not You” vuelve al espíritu incendiario del punk, con un excelente bajo. El tema que da título al álbum está envuelto en una atmósfera más hedonista, con la voz de Smith algo torturada pidiendo ayuda (“help me! help me!)…El disco finaliza con la corta pieza de un minuto “The Weedy Burton”, que bien pudieron habérsela ahorrado por lo que tiene de rudimentaria.

No pasaría mucho tiempo para que Robert Smith confesara su inconformidad con el resultado plasmado en Three Imaginary Boys, tanto en el aspecto técnico como en las composiciones.

Apenas un mes después, fue publicado el single “Boys Don´t Cry”, una de las piezas emblemáticas de The Cure, la cual, junto a “Killing an Arab”, el tercer single “Jumping Someone Else’s Train” y “World War” (desechado de las sesiones del debut), fue incluida en la versión editada en 1980 en Estados Unidos con el nombre de Boys Don´t Cry.

The Cure

Han pasado 40 años de este incipiente pero necesario primer paso de The Cure y mucho ha cambiado desde entonces. Queda aquel testimonio del diamante en bruto que era la que diez años después con Disintegration (1989), se convertiría en una banda que llenaba estadios.

Juan Carlos Ballesta