Medio siglo de la primera cachetada protopunk de The Stooges

Medio siglo de la primera cachetada protopunk de The Stooges

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Iggy Pop

The Stooges (álbum debut)

Elektra. 1969. EE UU

The Stooges fue una banda emblemática formada en 1967, considerada pionera del “garage rock” y de lo que más tarde sería el irreverente y colorido “punk”. The Stooges es también el nombre del seminal primer álbum de este grupo que se caracterizó por un sonido cargado de mucha energía y aunque técnicamente poco elaborado, estaba interpretado con desatada y explosiva furia.

The Stooges fue además la banda del excéntrico Iggy Pop (James Newell Osterberg Jr.), referente de una música con un sonido al cual él mismo se ha referido como “explosivo e industrial”. Comprensible símil dado su origen en el centro occidente norteamericano, específicamente la ciudad de Ann Arbor, Michigan, no tan distante de la industrial Detroit.

La agrupación fue creada por Ron Asheton en la guitarra, Scott Asheton en la batería, Dave Alexander en el bajo e Iggy como principal protagonista en la voz. Todos meno Iggy, ya fallecidos. Esta primera impronta, que cumple 50 años, es un hito del hoy llamado protopunk y que también tuvo en el disco Out of Jams (1969) de la banda MC5 otra preciada piedra angular, pero esa es otra historia.

Los primeros ocho escupitajos de Iggy y sus Stooges

Este álbum, posicionado 185 entre los 500 álbumes más influyentes del rock por la revista Rolling Stone en 2003, fue producido por el legendario John Cale (quien acababa de dejar a Velvet Underground) para Elektra Records. Cale también participó como invitado especial en la viola de “We Will Fall” y cascabel en “I Wanna Be Your Dog”, ésta última uno de los dos sencillos del álbum. El otro, la mordaz “1969”, una de las más elocuentes “guitar songs” del rock.

La sencilla portada es una fotografía del cuarteto tomada por Joel Brodsky. La seriedad de los rostros de los integrantes del grupo poco o nada dice de la música de nuestro celebrado disco, aunque sí refleja el “look” de la época.

Nos inicia en este viaje “1969” con el wah-wah de Ron cautivándonos de inmediato y Pop contándonos que “OK es 1969 en todo Estados Unidoss, otro año para ti y para mí, otro año sin nada que hacer”. Pop pareciera expresar un estado de hastío o hartazgo pese a que ese año tuvo cargado de relevantes hechos, entre ellos la llegada del hombre a la Luna. Ron hace un interesante trance con su guitarra que se mantiene en esa vibra hasta el final.

Luego, The Stooges nos ofrece la cuasi mono-cordal  “I Wanna Be Your Dog” donde Pop nos dice: “Tan confuso, te quiero aquí, en mi habitación, te quiero aquí, ahora estaremos cara a cara y me acostaré aquí en mi lugar favorito”.  La guitarra distorsionada de Ron es nuevamente el elemento central. La metálica textura de su sonido nos atrae tanto como la cascabel de Cale mientras Iggy Pop insistentemente clama por “ser tu perro”.

La tercera pieza es una excepción de una parte de la tradición de The Stooges en aquella época, temas breves y extensas improvisaciones. Esta vez el cuarteto nos ofrece una especie de mantra con el reiterativo verso “Oh, ji, ram, ja, ram, ja, ja, ram”. Así es la ritualista “We Will Fall”, un oscilante sonido de fondo y un incidental wah-wah en el cual Ron Asheton nos va haciendo cómplices de esta ceremoniosa composición junto a Iggy Pop. La cíclica canción pareciera, además de un mantra, una suerte de canon vocal. Es un hipnótico trance dentro del repertorio del álbum.

Luego, el cuarteto contrasta con la roquera y sencilla “No Fun”: “Sí, aburridos mis amigos, sí, aburridos mis amigos, al carajo mis amigos, se han ido, uno a uno se han ido”. El grupo va de lo aburrido a lo “cool” en “Real Cool Time” (Un instante realmente grato), donde Iggy dice: “¿Puedo visitarte esta noche?, ¿puedo visitarte esta noche?, ¿qué crees que quiero hacer?, ¡eso es! La música es un claro ejemplo de ese metálico e industrial sonido al que se refiere Pop. Asheton va fraseando detrás de la voz de Pop. El resto de la canción lo lleva Ron.

 “Me tomaste del brazo y quebrantaste mi voluntad, me hiciste temblar con emoción, me tomaste del brazo y caminamos calle abajo hacia una serena canción. Es la aletargada “Ann”. También es la oportunidad de Scott Asheton para demostrar sus dotes como baterista. Su aplastante sonido junto al de la guitarra de Ron nos atrae con desespero hacia el final.

Not Right” le sigue con similar temperamento, pero esta vez Ron Asheton toca un efectivo “solo” que en ciertos aspectos recuerdan las alianzas de Eno y Fripp. En la letra, Pop nos expresa una frustración amorosa. Al menos hacia eso pareciera apuntar.

Culmina esta interesante obra discográfica con “Little Doll” (Muñequita), una canción más alentadora sobre las aventuras amorosas de Pop y sus amigos. “Muñequita no te puedo olvidar, fumando un cigarrillo, reina de mi vida, la más bella que jamás haya visto”. Nuevamente los hermanos Asheton nos perturban con el denso sonido de los tambores y la sofocante guitarra. No me refiero negativamente a ellos, más bien a la honestidad de su trabajo en búsqueda de una identidad que ya estaba definida. Una música enteramente orgánica y sacada de las entrañas de estos cuatro, entonces, jovencitos. Dave Alexander, el más circunspecto del grupo, es el umbral del final de esta opera prima.

Retrospectivamente el álbum The Stooges se tiene bien ganada su fama, no sólo como pionero de un género y cultura que ocuparon la atención de muchos de nosotros hacia mediados de los 70. Junto a bandas como MC5, The New York Dolls y Television, The Stooges se erige con esta placa como una de las fuerzas más inspiradoras y una poseedora de un sólido comienzo. Nunca el “garage rock” fue tan atractivo. Años más tarde, Sex Pistols, Spacemen 3, The Jesus and Mary Chain y un largo etcétera dejarían en claro la notable influencia de este disco y en general de Iggy & The Stooges.

Leonardo Biggot