Tributo a Jacob Do Bandolim, el encanto del choro brasileño (CC BOD)...

Tributo a Jacob Do Bandolim, el encanto del choro brasileño (CC BOD) (Agosto 27, 2017)

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Tributo a Jacob Do Bandolim

David Peña &  Pedro Marín

Coros en Tributo a Jacob Do Bandolim

Centro Cultural BOD, Sala Experimental, Caracas

(Agosto 27, 2017)

 

Cuando se unen fuerzas musicales de la calidad y estatura artística de David Peña (Ensamble Gurrufío), Pedro Marín (Caracas Sincrónica), Carlos Rojas Zoccolo (Pimenteira Brasil), Luisana Pérez (Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas) y un novel, discreto y aplomado bajista, Iván Peña, el resultado no puede ser menos que excelente, sobre todo si el motivo de la reunión es rendir tributo a un personaje como el brasilero Jacob Do Bandolim (1918-1969), icono, junto a Pixinginha, del género del choro.

El quinteto conformado para este homenaje presentó un repertorio de trece temas que incluyó, además de composiciones de Bandolim, temas de Waldir Azevedo, Paulinho de Viola, Pixinginha y otros de igual relevancia dentro del género.

Los dos primeros temas del concierto fueron composiciones del músico homenajeado, “Noites Cariocas” y “Vibracoes”.  Un momento de reflexión me asalta al escribir y la sencilla razón es que recordar tan impecable ejecución, me deja sin adjetivos. Está la sección rítmica de Iván y Carlos en la cual el joven bajista puntuó el ritmo con mesura, sin alardes y con la precisión del trabajo requerido. Carlos, veterano ejecutante del pandeiro, daba el toque picante sobre el que siempre reposan las melodías de la música brasilera. Si bien el choro –chorinho– expresa cierto pesar o lamento, no deja de transmitir alegría por esa rítmica pegajosa que ha sido una huella indeleble, solo, tal vez, más prudente, dentro del bossa. Y ni decir de la maestría de alguien que era a mis oídos y conocimiento uno de los más prominentes contrabajistas del país. “Zancudo”, como es efectivamente conocido David, acompañó a Pedro de manera magistral con las progresiones de los complejos acordes y alteraciones  empleados en la guitarra de siete cuerdas.

Tributo a Jacob Do Bandolim Tributo a Jacob Do BandolimLa tarde continuó con “Brasilerinho” de Walmir Azevedo, “Cochichando” del inmortal Pixinginha, “Choro negro” de Paulinho De Viola y “Santa Morena” de Bandolim. En estos temas el grupo siguió desplegando una música gratificante y compleja que mantuvo a los asistentes en silencio total durante cada interpretación ¿Qué más puede pedir un músico? Ciertamente no estamos ante un enlatado sino música de la más elevada concepción espiritual en manos de músicos que tocan música y no sólo el instrumento. Al término de este segmento David tomó el micrófono para hablar un poco sobre el choro instrumental y el cantado, lo cual fue el preámbulo para que Luisana Pérez interpretara “Barracao de zinco” de Oldemar Magalahaes y Luiz Antonio y “Lamentos” de Pixinginha y Vinicius de Moraes. En ambas demostró la buena dicción y emotividad necesarias para atraparnos desde la primera nota hasta la última.

Tributo a Jacob Do BandolimTributo a Jacob Do BandolimTributo a Jacob Do BandolimLa excelsa cantante/fagotista venezolana vivió dos años en Brasil, ampliando así sus excelentes dotes vocales en el género además de ornamentar con su fagot la calidez y ese aire de saudade esencial en esta música. En “A ginga do mané”, “Carinhoso” y “Doce de coco” –Bandolim, Pixinguinha, Bandolim– la agrupación continuó asombrándonos con su sensibilidad y una vez más, en los dos primeros, Luisana volvió a encantarnos con su voz.

Ya hacia el final, David compartió un poco más sobre la vida y obra de Jacob, relatando los últimos minutos en vida del consagrado músico brasilero quien falleciera el 13 de agosto de 1969 de un infarto, tras haber pasado una velada con Pixinguinha. El relevante hecho fue el motivo para la interpretación de “Aquela mesa” compuesta por Sergio Bittencourt –hijo único de Bandolim– y para el cual Luisana nos envolvió  nuevamente con su hermosa voz y una letra que narraba aquella ocasión de la cual fue testigo su autor.

Receita do samba” sería la última pieza antes del bis. Vale la pena destacar, además de la impresionante técnica de estos músicos y sobre todo, la sensibilidad, que no tuvieron prácticamente tiempo de ensayo, lo cual dice mucho del veterano conocimiento del género que poseen estos virtuosos. ¡Ya quisiera yo escuchar un CD del  Quinteto DPPM! Ojalá así sea.

Leonardo Bigott  (texto y fotos)

Tributo a Jacob Do Bandolim