Una noche de shoegaze y dream pop con Berlina y Soft Science...

Una noche de shoegaze y dream pop con Berlina y Soft Science (Madrid / Sept 28. 2018)

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Soft Science

Soft Science (+ Berlina)

Trash Can Club, Madrid

(Septiembre 28, 2018)

 

Como preámbulo al festival Madrid es Ruido a realizarse en noviembre, la productora Indypendientes conformó este interesante cartel con dos bandas que exploran de diferente manera los terrenos del shoegaze: la madrileña Berlina y la californiana Soft Science.

A las puertas de lanzar su segundo LP, el cuarteto Berlina, conformado por las envolventes murallas guitarreras y voces de Alfonso Herrero y Sergio Amor, y la potente base rítmica de Sylvain Bertelli (bajo) y Toni Valverde (batería), ofreció un fantástico set de siete temas, demostrando el crecimiento y solidez de su sonido, que recoge influencias de grupos emblemáticos del shoegaze inglés de comienzos de los 90 como Ride, Chapterhouse, Catherine Wheel o Pale Saints. Entre los temas de Desértico (2016) -disco que fue producido por Miguel Cabezalí de Havalina, con el que hay afinidades estilísticas-, dejaron deslizar un par de pinceladas de lo que viene. A juzgar por lo visto en tarima, Berlina va a escalar unos cuantos peldaños. “Renacer”, “Desértico”, “Tu voz sumergida”, “Modelos y utopías” y “Tiempo y transfiguración” (de su homónimo single de 2013), conformaron el repertorio -además de dos nuevas-, que fue creciendo en intensidad. De hecho, al final quedamos con ganas de más. Lástima que no hubo tantos asistentes, porque Berlina apunta alto.

Unos minutos más tarde se montaron en tarima los integrantes de Soft Science, que habían estado tranquilamente disfrutando de Berlina. Su estética confunde. Los gemelos Levine, Ross en la guitarra y Matt en teclados, fungen como el núcleo instrumental a partir del cual se construye el sonido del grupo, lo cual es complementado por la vocalista y también fundador, Katie Haley, de vestimenta recatada y tímido comportamiento. Completan la formación actual el baterista de larga barba –quien parece de una banda de southern rock-, Tony Cale, y la bajista Becky Cale, que entró recientemente en sustitución de Mason DeMusey, quien tenía responsabilidades también en la composición.

El set de trece canciones estuvo conformado principalmente por material de su reciente disco Maps (2018) y en menor medida del anterior, Detour (2014). Con un tema de éste, “Nothing”, dieron comienzo, aún con cierta inseguridad. En seguida se adentraron en las nuevas canciones con el primer cuarteto de ellas: “Sooner”, “Still”, “Undone” y “Maps”, mostrando que sus influencias se mueven en un amplio terreno que va del dream pop al shoegaze al sunshine pop. Por su sonido orbitan referencias de The Sundays, Lush, Stereolab, Ride (en “Undone” son muy obvias), Cardigans, Cocteau Twins, The House of Love, Slowdive…La guitarra envuelve y la voz endulza, esa es la formula. Les falta, eso sí, más actitud y mejor comunicación. No obstante, cuando hace falta algo más de veneno, Ross Levine sube la intensidad. La sorpresa fue Becky Cale, quien con su sonido, coros y presencia, hizo grandes aportes. “Feel” de Detour es la más rockera, si cabe el término con Soft Science, y de ese mismo disco “Blue” se mueve entre House of Love y Teenage Fanclub.

De nuevo centrados en Maps, tocaron “Breaking”, de aroma ochentero y definitivamente el tema gancho del disco. “Apart”, en cambio, es más sosegado, con una guitarra que explota hacia la parte final. Con ecos de Stereolab y The Jesus and Mary Chain, “Diverging”, cerró la revisión del reciente disco. Otra pieza de exquisita melodía es “Light” de Detour, con la que se despidieron. Sin embargo, aun tenían la sorpresa de “I Don´t Know Why I Love You”, una versión del clásico tema de The House of Love que reafirma la influencia de de la banda británica, especialmente en Ross Levine que sin duda ha recibido grandes dosis del sonido de las guitarras de Terry Bickers y Giy Chadwick, sin cuya voz la interpretación queda huérfana de melancolía.

Con timidez agradecieron, se despidieron, recogieron sus instrumentos y bajaron a compartir con los asistentes y a vender su mercancía. Soft Science nos dio la impresión de ser una banda con mucho que decir pero con ciertos límites autoimpuestos.

Juan Carlos Ballesta (Texto y fotos)