Yordano pilotando con emoción el Tren de los Regresos (CC BOD) (Nov...

Yordano pilotando con emoción el Tren de los Regresos (CC BOD) (Nov 25, 2017).

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Yordano

Yordano

Centro Cultural BOD, Caracas

(Noviembre 25, 2017)

 

Describir un concierto actual de Yordano resulta complicado. En su caso se mezclan sensaciones poderosas, tanto las que tocan lo personal como las que se imbrican con la nostalgia de una sociedad que perdió el rumbo. La mezcla de emociones se percibe en la audiencia, muchos asiduos admiradores que no pararon de cantar y que además añoran la Venezuela que vio surgir a Yordano y otros cantantes de su generación, pero también los sentimientos de solidaridad, respeto, cariño y admiración por un cantante que ha reflejado como pocos los últimos 40 años que nos ha tocado vivir y enfrentar.

Apenas unos días antes de visitar Caracas, Yordano lanzó un mensaje en redes sociales, al límite de las emociones, sobre la necesidad de abrir una nueva campaña para recaudar fondos destinados a ayudarlo en su costoso tratamiento. En esos escasos segundos confesaba querer vivir. Sus miles de fans se conmovieron y miles de mensaje se sucedieron.

La operación de trasplante de médula ha sido un proceso complejo. Su maravillosa reaparición el pasado año en el Aula Magna fue una noticia celebrada no solo por la audiencia que llenó la emblemática sala, sino por millones. Desde entonces, ha seguido presentándose en diversas ciudades de América y Europa, en casi todos los casos con recintos a reventar. Es el triunfo de un ser humano especial, cuyas canciones son parte del inconsciente colectivo de varias generaciones y que ahora funcionan con un añadido emocional de mayor impacto. Lo de Caracas ha sido algo fabuloso. ¡Seis conciertos en cuatro días! Ventura Producciones también merece aplausos, toda la gira en su responsabilidad.

El sábado 25, la segunda fecha, sufrió un notable retraso de dos horas, pero la gente esperó sin desespero. A las 7 de la noche la conocida periodista y locutora Ana Vaccarella, quien pasó hace poco por un proceso similar de trasplante de médula, hizo la emotiva y esperanzadora presentación. En seguida salió la sensacional banda compuesta por Eddie Pérez (guitarra, coros y dirección musical), Nelson Sardá (batería), William Velázquez (bajo), Carlos “Nené” Quintero (percusión) y los dos coristas, Thalía Samarjian y Edgar Sibada, quienes cantaron con mucha emotividad “Hallelujah” de Leonard Cohen. Avanzado el concierto, Yordano explicó que esa fue la primera canción que escuchó al despertarse después de la operación. Luego de la estupenda interpretación, apareció el protagonista, se sentó en el taburete del que solo se paró al final, agarró su guitarra Gibson ES-137, se colocó la armónica y de inmediato comenzó a cantar “Vivir en Caracas”, de su primer disco Negocios son Negocios (1982), una canción poética inspirada por una ciudad dicotómica, capaz de lo mejor y lo peor.

El repaso por sus grandes éxitos siguió con tres temas de alto impacto: “Hoy vamos a salir”, “Muñeca de lujo” y “Chatarra de amor”. Yordano habló con el público, dijo que había agarrado una gripe y que no nos sorprendiéramos si en algún momento se soplaba la nariz. Y lo hizo, y por supuesto la gente rió.

El repertorio escogido estuvo compuesto básicamente por canciones de su etapa de éxito en los 80. De hecho, salvo la canción nueva que compuso con José Luis Pardo, “Una vez más”, que había estrenado el pasado año en el regreso al Aula Magna y utilizado como nombre de aquella gira, el resto pertenece a los discos Negocios son Negocios (1982) (3), Yordano (1984) (7), Jugando conmigo (1986) (3), Lunas (1) y Finales de siglo (1990) (2). Extrañamente no hubo nada de sus discos recientes, de tanta calidad como aquellos aunque las canciones sean menos conocidas.

Hubo de todo, baladas sensibles como “Lejos”, “No queda nada” o el bolero “Otra madrugada”, tema de la exitosa telenovela “La Dama de Rosa”, a las más festivas como “Bailando tan cerca” (en la cual Eddie Pérez sustituyó en gran forma con su guitarra a los metales ausentes), “Manantial de corazón” o “Madera Fina”, en la que Thalía Samarjian hizo las veces de Trina Medina de muy buena manera. También abordó el merengue de velocidad media, “Media Luna”.

Si hubiera que mencionar dos momentos verdaderamente álgidos no hay duda que fueron “Perla negra” (que canta primero como solista, con tenue instrumentación, y en la segunda parte Pérez hace un memorable solo de guitarra durante el cual Sardá también se luce) y la poética “Días de junio”. Ambos temas fueron incluidos inicialmente en el disco debut y luego regrabados para el álbum Jugando conmigo. En ambos casos, Yordano pidió al público que lo ayudara, pero realmente no hacía falta esa petición porque prácticamente todo el teatro canto las canciones de principio a fin con gran emoción y devoción. Son canciones inmortales que pueden ser escuchadas una y otra vez.

Hubo un corto segmento, justo después de “Días de junio” dedicado a las versiones. La primera que abordaron fue la particular adaptación de “Stand By Me” de Ben E. King, a la que Yordano le escribió una letra en español y bautizó como “No toquen esa canción” (que en realidad muchos mencionan como “No la toques más”). Luego versionaron la emblemática “Querida” de Juan Gabriel, que el año pasado había realizado a dueto con Colina. Esta vez fue Samarjian la que asumió la contraparte, haciéndolo muy bien.

El cierre del concierto fue con “Locos de amor”, mientras algunos pedían “Por estas calles”, que sin duda no era la forma más positiva de cerrar un show lleno de esperanza, respeto, gran empatía y de inolvidables canciones. El gran ausente fue el teclista Hildemaro Álvarez, pero en estos shows Eddie Pérez estaba destinado a asumir las ausencias y lo hizo con maestría.

Agradecidos con la entrega de Yordano, quien proyecta una cierta fragilidad mientras al mismo tiempo destila ganas de seguir al pie del cañon. Qué duda cabe el poder revulsivo y sanador que tiene la música y muy en especial sus canciones. El tren sigue hace Nueva York y Miami. Ha sido un año sumamente activo que lo ha

Juan Carlos Ballesta

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