Yorkston • Thorne • Khan, encuentro sinérgico entre culturas (Sala Cuarta Pared,...

Yorkston • Thorne • Khan, encuentro sinérgico entre culturas (Sala Cuarta Pared, Madrid) (Marzo 19, 2018)

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Yorkston Thorne Khan
Foto prensa Domino Records

Yorkston • Thorne • Khan

Everything Sacred + Neuk Wight Delhi All-Stars

Sala Cuarta Pared, Madrid

(Marzo 19, 2018)

 

Dentro del ciclo “Músicas infinitas” se presentó el trío conformado por el escocés James Yorkston (guitarra, voz y nyckelharpa o arpa sueca), el inglés Jon Thorne (contrabajo, guitarra y voz) y el indio Suhail Yusuf Khan (sarangi y voz), para brindar una selección de piezas de su primer trabajo Everything Sacred (2016),  así como de su más reciente disco Neuk Wight Delhi All-Stars (2017), título que engloba el lugar de origen de los tres músicos: East Neuk of Fife en la costa sureste de Escocia, la famosa Isle of Wight al sur de Inglaterra, y New Dehli, capital de India

En una atmósfera espiritual y acorde con el XXVII Festival Internacional de Arte Sacro que se lleva a cabo en Madrid durante febrero y marzo, pudimos disfrutar de un formidable concierto en el que el trío interpretó una decena de temas que se pasearon por canciones folk tradicionales del Reino Unido e India, composiciones plasmadas de vivencias personales de los músicos que incluyen magníficos temas de inspiración y origen sufí.

El público, que llenó la sala, se entregó en silencio absoluto a cada tema, con la atención de quien asume que asiste a un evento sacro, cosa que agradeció especialmente Khan en algún momento del concierto subrayando que era su primera vez en Madrid y reconociendo la energía especial que se percibía en la sala. Ni los clicks de cámaras profesionales se escucharon, intimidación que también nos contagió.

Tras la primera pieza instrumental compuesta por Yorkston, “Blues Jumped the Goose” (del primer disco), en la que pasaron de un ambiente otoñal a la tormenta en casi 10 minutos, ejecutaron la pieza de su último disco, “The Blues You Sang”, en la cual el escocés canta mientras se balancea tocando la guitarra marcando un fluido diálogo musical con sus compañeros, para terminar con la voz de Thorne a dúo.

Es indudable que los tres vibraban en la misma frecuencia, con los ojos cerrados en la mayoría de los temas. Y nosotros con ellos. Thorne, casi de la misma altura que su instrumento, ejecuta el contrabajo descalzo situado en el centro del escenario, mientras que Kahn sentado sobre una plataforma (a la usanza india) a la derecha, toca magistralmente el sarangi lubricando los dedos en una bolsita roja llena de talco, encendiendo el pedal de efectos de cuando en cuando y echando mano al teléfono móvil varias veces, un misterio con el que nos quedamos. Yorkston fue presentando casi todas las canciones, contando sus historias, mientas bromeaba con cierta timidez con sus colegas y el público, como cuando se refirió a Thorne como una combinación de Gandalf, Santa Claus y Pie Grande. Más adelante bromearía con el clima escocés pensando que en España sería una maravilla y podría ir a la playa, encontrándose en esta época casi con la misma condición; o cuando anunció que tendrían a la venta los CDs y que aprovecháramos antes que entrara en vigencia el Brexit, un comentario lleno de crítica a los ingleses, siendo que los escoceses votaron por quedarse en Europa. Thorne sonreía, quien sabe si con cierto sentimiento de culpa.

En el siguiente tema, “False True Piya”, Yorkston comienza cantando acapella y luego Kahn canta en hindi esta canción sobre un amor arrasado compuesta por él, para culminar la pieza cada uno vocalizando en armonía. Es una pieza llena de tensión.

A continuación Yorkston dice que están viejos y deben sentarse para abordar la pieza tradicional “Everything Sacred”, que da título a su primer disco, para la cual utilizó ese maravilloso instrumento tradicional sueco que es el nyckelharpa (arpa sueca), para engranarse con los otros dos músicos en armonía y con la fluidez que marcó toda la velada. En ella la voz principal fue de Thorne, cuya frase “I´m not ready to die” se nos queda grabada. Al final Yorkston reconoce ejecutar el arpa sueca con el respeto de quien no es experto pero logrando que funcione para dialogar musicalmente con el sarangi.

Llegó entonces la maravillosa “Little Black Buzzer”, del excéntrico poeta y cantautor Ivor Cutler, con esa distintiva frase cantada por Yorkston que dice “I’m sitting on top of the world and my bum is cold” (Estoy sentado en lo alto del mundo y mi culo está frío). James ejecuta de nuevo el arpa sueca, aunque esta vez lo manipula con el arco como un violinista folk en medio de divertidas onomatopeyas de los dos músicos británicos y la improvisación rítmica de Kahn en el clásico estilo indio que emula las sonoridades del tablá al tiempo que gesticula con los brazos y manos impulsando su voz. Reminiscencias de Incredible String Band revolotearon en la sala, aunque sin el espíritu hippie del dúo de Heron y Williamson.

Jon Thorne

Hay que destacar el trabajo de Thorne, quien marca cada pieza con su soberbio contrabajo el cual con frecuencia hace recordar al gran Danny Thompson, en especial en la primera época con Pentangle, cuyos guitarristas Bert Jansch y John Renbourn ejercen también influencia importante. Quizá por ello está ubicado en el medio, fungiendo de punto de equilibrio.

Yorkston Thorne Khan
Foto por Javier de Noguera

Con la formación de guitarra, contrabajo y sarangi, tocados todos con arco, abordaron una pieza corta de espíritu mántrico en la que destacó la voz de Kahn, puerta de entrada a sus dos momentos estelares representados por dos poemas sufí de la región del Punjab hechos canción por él. “Sufi Song” se transforma en un éxtasis devocional con un poema que el músico indio cuenta ha tenido un gran impacto en su vida y musicalidad. Con esa gestualidad en las manos tan característica en muchos músicos indios y pakistaníes (con Nusrat Fateh Ali Khan al frente), hace  evidente la percepción de que la música los conecta con lo divino. La atmósfera contemplativa que había acompañado todo el concierto inundó la sala y nos envolvió por completo.

Yorkston introdujo  la pieza “Broken Wave (A Blues for Doogie)” con la dedicatoria a su compañero Doogie Paul, contrabajista de la formación James Yorkston and the Athletes que murió en 2012 a la edad de 40 años y con el cual había compartido 15 años de creación  musical.

El concierto cerró con el infaltable encore, “One More Day (Jon’s Song)”, una pieza sencilla y evocador,a con Jon a la guitarra y voz principal.

Todo encaja y funciona en la inspiración común que logran un Yorkston con origen en el indie folk, un Thorne proveniente del jazz y un maestro del sarangi de una familia de ocho generaciones de ejecutantes como Kahn. Calidad, sensibilidad y devoción son marcas en un trío en el que Oriente y Occidente, dos culturas distintas, se unen brillantemente,  despertando el anhelo de seguir su producción de cerca y que ésta tenga continuidad.

Al abandonar la sala para encontrarnos de nuevo con el frío nocturno de las calles madrileñas, pero ya no importó. Una noche para recordar.

Mariella Rosso / Juan Carlos Ballesta