Inicio Discos “Boarding House Reach”, el disco disruptivo de Jack White

“Boarding House Reach”, el disco disruptivo de Jack White

478
Jack White

Jack White

Boarding House Reach

Third Man Records. 2018. EE UU

 

Han dicho que Boarding House Reach de Jack White es un desvarío. La crítica, en general, ha desdeñado el tercer álbum como solista del músico estadounidense.

Sin embargo, este trabajo, marca un punto de inflexión en la carrera como solista del compositor. Es una obra contundente, retadora y vigorosa que se distingue claramente de las dos producciones anteriores: Blunderbuss (2012) y Lazaretto (2014).

Boarding House Reach comienza con el tema “Connected by Love”, que sirve de pertinente introducción son sus reminiscencias a hard rock y blues, así como el góspel que se escabulle entre notas; una especie de tributo a un legado del que es imposible desligarse.

Ahora, a partir de “Why Walk a Dog?”, Jack White inicia la efervescencia que paulatinamente muestra los elementos diferenciadores. Una canción lenta, casi balada, que halla en la guitarra el instrumento que la lleva al clímax. Luego, “Corporation”, la tercera, termina de demostrar el cariz del disco, disruptivo y con ansias de diferenciarse. En Boarding House Reach, White deja atrás las etiquetas a través de la experimentación sonora, los sintetizadores como recurso bien aprovechado para tal fin. Otras muestras son “Abulia and Akrasia”, “Hypermisophoniac” y “Ice Station Zebra”, extrañas para algunos, pero muy bien logradas.

El disco vira en “Over and Over and Over”, un guiño a lo que se conoce y espera de Jack White. No en vano es uno de los sencillos promocionales del álbum. Luego retoma la senda disruptiva, sin abandonar el protagonismo de la guitarra, uno de las principales fortalezas de White, uno de los mejores guitarristas en su género. “Everything You’ve Ever Learned”, “Respect Commander”, “Ezmerelda Steals the Show” y “Get In the Mind Shaft” son esas canciones que caracterizan este trabajo en su propósito de romper con lo hecho anteriormente por el compositor.

La crítica ha sido injusta con Boarding House Reach, pero confío en el que tiempo lo reivindicará. Es un disco que si bien pretende diferenciarse de lo hecho, temáticamente es bastante nostálgico y por momentos melancólico. Reminiscencias de viejas relaciones, los recuerdos de la niñez, la experiencia de la rutina como padre y algunas obsesiones, forman parte de las letras de este álbum, que cierra con dos temas más clásicos, y a la vez tristes: “What’s Done is Done” y “Humoresque”, este último contiene una letra escrita por Al Capone.

Humberto Sánchez Amaya

@HumbertoSanchez