Inicio Ahi estuvimos José Delgado (Sala Rómulo Gallegos, Caracas) (Marzo 30, 2016)

José Delgado (Sala Rómulo Gallegos, Caracas) (Marzo 30, 2016)

José Delgado en el Celarg
Foto: Juan Carlos Ballesta

Sala Rómulo Gallegos, Caracas

(Marzo 30, 2016)

Cada nuevo disco del cantautor caraqueño (ahora despojado de su segundo nombre, Alejandro) ha conllevado un ambicioso concierto de lanzamiento con una nutrida banda de músicos y un equipo multi disciplinario de bailarines, actores, técnicos de audio, tarima, iluminación, grabación de videos, publicidad y relaciones públicas.

Para el showcase de Algo, repite el mismo teatro que utilizó para su antepenúltimo disco A pedal y bomba (2010), que ya tiene las butacas bastante vencidas por el tiempo. Estaba convocado para las 6 p.m., pero comenzó con más de una hora de atraso, por razones que nunca explicaron.

Con la sala repleta, el show comenzó con la proyección del videoclip del tema que da nombre al disco (“Algo”), una excelente pieza visual dirigida por Pedro Mercado que acompaña a uno de los mejores temas del álbum. En seguida de abrirse el telón salió Delgado, ataviado de forma sencilla con un jean gris y una camisa negra (que luego dio paso a una franela negra), en contraste con la vestimenta del guitarrista Luis Germán Aponte con chaqueta de terciopelo negro y zapatos de vestir -el más visible de la banda- o el teclista Sam Hernández con pajarita blanca.  El resto del grupo estuvo sobrio para la ocasión: Abelardo Bolaño (batería), Carlos “Nené” Quintero (percusión), Raimundo Pineda (flauta, piccolo), Werlink Casanova (trompeta), Julia Roth (trombón), Andrea Lovera (coros), Chris Gómez (coros) y Edwin Arellano (bajo y dirección musical), a quien sorprende ver en el rol de bajista conociendo su papel de guitarrista en Los Sinvergüenzas y otros proyectos. Una banda muy poderosa de músicos de alto calibre, que hizo una interpretación muy correcta, sin sobresaltos, pero que no nos produjo la misma sensación de complicidad y calidez del que hasta no mucho fue su núcleo: Pancho Montañez (batería), Víctor Morles (teclados) y Dionisio López (bajo). Quizá por ello José Alejandro lució algo solo en tarima, a lo que se unió que su voz no estaba en la mejor noche.

El disco tiene de todo. Respecto a los anteriores recorre más ritmos latinos, especialmente salsa y bugalú, y menos trova, y también menos swing. “Mi poder” y “Prender fuego y esperar” abrieron el repertorio, y a pesar de la fidelidad de buena parte de la audiencia, no conectaron tanto. Solo era cuestión de tiempo.

Sin embargo, con la balada “Si me miras tu” (que en el disco interpreta con la colombiana Marta Gómez) tanto él como el público comenzaron a sentirse más cómodos. En la parte trasera superior del escenario se dispuso de una especie de balcón para algunas puestas en escena, como en esta canción en la que Kimberly Arocha bailó en una especie de cabaret. El problema fue que la ubicación demasiado elevada, fuera del foco de atención, daba la sensación de lejanía.

Antes del siguiente tema, Delgado hizo una introducción sobre lo que significa salir 45 días de gira por Europa (algo que ha hecho bastantes veces financiado por entes del Estado, incluso después de este concierto), aderezando la explicación con lo que significa el sentimiento de “homesick” que le sobreviene avanzada el tour, hasta desembocar en el vuelo de regreso donde un “ángel” (en forma de aeromoza) aparecido en la nocturnidad trasatlántica le ofrece “coffee and tea”. Si bien es un ameno cuento, ya se lo hemos oído contar varias veces de la misma manera desde aquella presentación en el Fimven de 2014 antes de Kevin Johansen, con lo cual ya no suena tan espontáneo. Más adelante, al momento de presentar a su equipo y dar los agradecimientos, José insistió en autodenominarse como artista independiente, pero los hechos demuestran que no es tan así.

La salsa “Soy de esta ciudad” es el tipo de canción amor-odio que provoca una ciudad como Caracas con sus múltiples contrastes y que invita al baile. Para “Las malas lenguas” invitó al fantástico arpista Eduardo Betancourt, quien también interpreta la canción en sus conciertos. “El Rey” fue de los mejores momentos, con el telón cerrado y solo Delgado con la guitarra (una faceta que domina muy bien) y a su extremo derecho el trompetista dándole una especie de bienvenida a Gabriel Agüero Mariño en el rol de El Rey.

“No te vayas lejos” y “Cuestión de segundos” precedieron al contagioso tema “Alacrana”, otro de los coqueteos directos con la salsa. Se despidió con “Cuando todo vuelva el centro”, un tema con una letra algo críptica que podría interpretarse de varias maneras.

Regresó al escenario para tocar “Algo” y cerrar un concierto que dejó satisfechos a algunos y a otros no tanto. En todo caso, a pesar de su talento, no superó a los dos anteriores showcases, ambos reseñados en Ladosis

Juan Carlos Ballesta