Inicio Sin categoría La cuenta regresiva que hizo despegar a Midnight Oil hace 35 años

La cuenta regresiva que hizo despegar a Midnight Oil hace 35 años

580
Midnight Oil

Midnight Oil

10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1

Sprint Music / Columbia. 1982. Australia

 

Para el momento de la edición de éste, el cuarto disco, la banda de Sidney aún estaba por lograr el reconocimiento masivo. Sus tres discos anteriores, Midnight Oil (1978), Head Injuries (1979) y Place Without a Postcard (1981), habían reflejado solo en parte el poderío de su sonido en vivo. Con el tercero pudieron lograr sus primeros éxitos, “Don’t Wanna be the One” y “Armistice Day”, pero su impacto era todavía limitado. Hasta ese momento la banda y su manager mantenían una agria relación con los medios, con reseñas más bien negativas y sin poder entrar en el circuito radial de mayor sintonía en Australia.

Todo cambió a partir de 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1. En plena era del new wave y el synth pop, este disco grabado en Londres representó una interesante expansión del sonido de Midnight Oil, en lo que tuvo que ver el productor Nick Launay, quien había trabajado con The Jam, XTC, Peter Gabriel, PiL, Gang of Four y The Birthday Party.

Ese cambio se nota desde el arranque, con el tema “Outside World”, dominado por los teclados de Jim Moginie, los redobles de batería de Rob Hirst y la voz de Peter Garrett. El tema se concatena con “Only The Strong”, con su potente sonido rockero que sería el sello de identidad, en este caso con la guitarra de Martin Rotsey y la salvaje voz de Garrett liderando y la gran base rítmica que completaba el bajista Peter Gifford.

El lado A continuaba con “Short Memory”, una crítica a “la represión imperialista”, tema de corte relativamente calmado. “Red About It” es uno de los éxitos del disco, con un poderoso riff de guitarra. “Screaming in Blue” es el tema más estilizado, con reminiscencia de su época previa a la formación de Midnight Oil cuando funcionaban con el nombre Farm y poseían influencias del rock progresivo.

El lado B lo comienza “US Forces”, un tema de naturaleza acústica que aborda el tema de la injerencia de Estados Unidos en muchas problemáticas del mundo. La canción más conocida del disco y una de las más emblemáticas de la banda es “Power and the Passion”, sin duda con todos los ingredientes para trascender. Es seguida por la balada “Marlinga” y luego el interesante tema, “Tin Legs And Tin Mines”, que podría recordar a la banda neozelandesa Split Enz. El cierre del disco es con la acelerada “Somebody’s Trying To Tell Me Some”, con elementos también del progrock, especialmente por el bajo distorsionado y la angulosa guitarra. En la versión en vinil finalizaba en una especie de loop infinito, solo cortado si se levantaba manualmente la aguja.

Este disco significó el definitivo despegue de Midnight Oil, que comercialmente alcanzaría altas cotas de popularidad internacional con Diesel and Dust (1987) y Blue Sky Mining (1990). Han pasado 35 años de esta cuenta regresiva que inició el camino al Olimpo de una de las bandas más importantes y representativas de Australia, la cual en este 2017 ha retornado con energía a los escenarios.

Juan Carlos Ballesta