Inicio Ahi estuvimos Okills: una noche perfecta (Teatro de Chacao, Caracas) (Sept 22, 2016)

Okills: una noche perfecta (Teatro de Chacao, Caracas) (Sept 22, 2016)

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Okills

Okills

Teatro de Chacao, Caracas

(Septiembre 22, 2016)

Misión cumplida. Lleno total. Más de dos horas de concierto. Recorrido por buena parte de los temas de ambos discos. Excelente performance. Buenas luces. Fantástico ambiente y respuesta del público. Invitados de altos quilates. Gran sonido (gracias Otto Márquez de Mikott). Una noche inspirada en la que Alberto Arcas, cantante y casi único vocero del grupo, no se cansó de agradecer por haber llenado el teatro, por el cariño mostrado, así como tampoco perdió chance de hacer énfasis que ellos son en México embajadores de Venezuela, a la que llevan siempre en el corazón. Un único detalle, quizá desapercibido para el público pero muy molesto para tomar buenas fotos: las maticas que se ubicaron en primera línea de tarima.

Resultado: una noche perfecta. El esfuerzo mereció la pena y ahora vuelven a CDMX pletóricos y listos para emprender la gira latinoamericana y la siguiente etapa en este proceso de continuo crecimiento y paulatina consolidación en el mercado mexicano y la región.

Desde el comienzo quedó claro que sería una jornada especial. La larga ausencia probó que no hizo mella en su público, todo lo contrario. Con “Gritarte” dio comienzo el concierto, un tema que aderezaron de calipso. Arcas (voz principal, guitarra acústica, cuatro y acordeón), Leonardo “Kmarón” Jaramillo (guitarra eléctrica, coros), Carlos José García (guitarra eléctrica), Kevin Yousef (bajo) y Alejandro “Drito” Bautista (batería, coros), estuvieron acompañados en buena parte de los temas por Armando Lovera (percusión), Joel Martínez (trombón) y Gerald “Chipi” Chacón (trompeta), una sólida formación que robusteció las canciones.

Siguieron con “Querido loco”, otra del primer disco, Reiniciando transmisiones (2012), y tras ella “Centimos”, el primer acercamiento a América Supersónica. El primer cantante invitado de la noche fue Luis Irán, que hizo una intensa interpretación de “Si me ves”, uno de los éxitos de su debut, la cual unieron al famoso y emblemático riff de “(I Can´t Get No) Satisfaction” de los Rolling Stones, que el año pasado cumplió 50 años. Tras esa momento intenso la banda terminó de asentarse y así tocaron “Humano”, ya en control de todo. Alberto, aprovechaba cada silencio entre canciones para agradecer y maravillarse del público y antes de lo previsto se aventuraron con “Tiempo”, su puerta de entrada a México y sin duda uno de los mejores temas de pop rock venezolano actual. La concatenaron con “Después” y tras ella invitaron a Bettsimar Díaz para que ayudara a presentar la estupenda versión que Okills hizo del tema de Simón Díaz, “El alcaraván”, ave que cuando pasa, se dice, anuncia que alguna mujer está embarazada. Sonó muy bien.

El momento más flojo de la noche y sin duda innecesario fue “Omemegu”, que en el disco cuenta con la participación de cinco músicos de la MAU (Jorge Glem, Álvaro Paiva, Diego “El Negro” Álvarez, Luis Freites y Manuel Rangel) y que aquí fue interpretada únicamente por Arcas, Bautista (cajón) y Lovera (maracas). El mood cambió completamente cuando el grupo volvió a entrar y al ritmo de una cumbia apareció bailando descalza Alessandra Abate de La Pagana Trinidad para cantar “Funcional” (voz que en el disco es de Laura Guevara). Estupenda intervención.

El grupo y el público siguieron su particular conexión con “Nube” y sobre todo con “Menos tú”, que trajo consigo la aparición de Horacio Blanco, como siempre muy aplaudido, quien fue sorprendido por los músicos cuando hicieron un breve silencio para arrancar con “Tiembla” de Desorden Público. De inmediato Blanco se apoderó del escenario y puso al público a mover las manos de un lado a otro mientras mostraba su satisfacción. Con la audiencia ya eufórica se adentraron en el segmento final del concierto que incluyó tres temas esenciales de América Supersónica, “Asesina”, “Baldor” y la muy pegadiza “Lo mejor, lo peor”.

Okills superó las expectativas y seguramente el público supero las de ellos. Una sinergia evidente. Estamos seguros que más pronto de lo que ellos mismos piensan, les va a llegar el reconocimiento masivo en México y por efecto dominó en otros países también.

¡Hasta la próxima!

Juan Carlos Ballesta