Jakelin Liz y Henry Martínez
Ciclo Sons de Brasil. Voz Em Bossa –
Centro Cultural BOD, Sala Experimental
(Septiembre 3, 2017)
La pequeña sala estaba colmada. La hora de inicio ya había pasado sin señas de los laureados Henry y Jakelin. Sobre el escenario una linda mesita de los años 50, un sofá y otra mesa, sobre la cual había un LP, dispuesta más cerca del público. La sala a media luz ya nos decía que estábamos por presenciar algo íntimo. Sabíamos que seríamos transportados a la década de los 50 y todos pacientemente, aguardábamos.
Ya casi media hora después, el legendario compositor hizo su aparición y pronto se sentó en la silla tras saludar para luego tomar su guitarra. Un poco después Jakelin hizo su entrada preguntándole a Henry si tenía mucho tiempo esperando, excusando su retardo. Ese performance sería lo que estábamos por ver el resto de la noche.
Genial ocurrencia, sin dudas, preámbulo de los complejos y característicos acordes de ese subyugante género que es el bossa nova y que inició por allá en los años 50 con “Chega de Saudade” –no más tristeza– del legendario compositor Antonio Carlos Jobim con letra de Vinicius de Moraes y que tiene en la interpretación de João Gilberto la más representativa o al menos la más popular. Así dicen las malas lenguas.
“Corcovado” e “Insensatez” fueron los dos temas que abrieron el concierto tras los cuales Henry y Jakelin saludaron al público con especial afecto y un poco de humor, dejando ver que todo se trataba de un “ensayo”. Un tercer tema, “Por causa de vocé” en clave de sol, permitiría a estos dos ejecutantes hablar un poco de Antonio Carlos Jobim y Newton Mendoça, refiriéndose a ellos como una gloriosa dupla del género.

Vino entonces el momento para que Jakelin, con ese humor que por naturaleza se desprende de los maracuchos, nos contara algunas anécdotas sobre la historia de los temas a interpretar que en esta parte fueron “Garota de Ipanema” y “O barquinho«. Sobre este último nos contó como Roberto Menescal y Ronaldo Boscolli se quedaron varados en un bote, dando esto motivo para componer una canción al accidentado suceso.

Tras esas dos canciones el dúo interpretó la hermosa pieza “Rosa” que Jakelin dedico a su amiga Clararrosa Perffetti, presente en la audiencia. No podía faltar el gran compositor brasilero Iván Lins quien compuso junto a Vittor Martins “Doce presença”. Ya hacia el final, luego de dar los créditos y agradecimientos correspondientes, Jakelin y Henry pusieron la guinda con “Dora» (mujer osada y destacada en su época) del destacado compositor brasilero Dorival Caymmi. Y final y simbólicamente “Chega de saudade”.
Si bien el concierto fue un tanto extenso, aproximadamente dos horas o un poco más, tuvo esa rara característica de “que largo… pero aquí me quedo”. Así que siendo un poco osado y variando el proverbio, bien podría decir: “nunca es mucho cuando la dicha es buena.” ¡Y que dicha!





