La Pequeña Revancha
Galería Abracaracas, Centro de Arte Los Galpones, Caracas
(Noviembre 19, 2016)
Hay costumbres que se agradecen porque lejos de convertirse en rutina son en realidad un placer que bien dosificado se convierte en necesidad para el alma. Es el caso de los conciertos íntimos que durante este segundo semestre de 2016 se han venido realizando en la Galería Abracaracas, bajo la denominación “Escapismo” y con la curaduría del músico Il Gimón, quien además prepara para cada ocasión una atractiva selección musical que sirve de adecuado preámbulo al grupo de turno. El de esta ocasión puede ser escuchado clickeando aquí.
El agradable espacio es ideal para disfrutar de la cercanía y calidez de propuestas de pop exquisito y emotivo, así como de la actitud relajada que propicia la atmósfera que el propio público, sensible a este tipo de propuestas, impulsa.
Este ha sido un año importante para La Pequeña Revancha por la edición de su segundo EP, Pasos sincopados, y el lanzamiento del videoclip del tema “Yo era el Sol”. Sin embargo, llevaban unos meses sin presentarse y por ello está “reaparición” fue muy bien recibida con asistencia de cercanos seguidores. La sorpresa fue ver a Claudia Lizardo (voz, guitarra) y Juan Olmedillo (voz, guitarra), las almas motoras de LPR, acompañados por primera vez del bajista Neptalí Avilán y el percusionista Álvaro Casas (a quien hemos visto en meses recientes con Recordatorio, Presidente y Yei).
Once temas conformaron el repertorio, y extrañamente tocaron más (seis) del primer EP, Falsos Hermanos (2013), que del nuevo (cinco). Abrieron con “Espejo”, “Sin voz” y «Barato», que sirvieron para romper el hielo. Esos tres temas de su primer trabajo sonaron un poco distintos con cajón, instrumento que de vez en cuando producía una especie de latigazo en las cornetas que mantuvieron a Claudia algo preocupada.
“La pequeña revancha” fue la primera que tocaron del nuevo álbum, seguida de la estupenda “La fiesta del señuelo”. Tanto Juan como Claudia estuvieron muy conversadores, relajados, contentos por estar tocando de nuevo, bromeando con el carácter melancólico de casi todas sus canciones.
A propósito de ello, Juan, al que ni siquiera un pequeño problema con un cable lo sacó de su estado de ánimo, explicó que cuando uno está alegre está más ocupado de disfrutar que de escribir canciones.
“Yastá”, la “ canción alegre” de Pasos sincopados y “A mi pesar” siguieron en el orden. Luego Juan anunció “Rosa de Montecarmelo”, dedicada a su abuela Rosa Olmedillo, nacida en ese pueblo del estado Trujillo. Fue bueno escuchar “Cama de cemento”, que tenían cierto tiempo sin interpretar en vivo.
La parte final del show fue la mejor. Tanto “Yo era el Sol” (con el cajón sustituyendo la secuencia rítmica) y “Apache” con la guitarra slide a plenitud, sonaron muy bien. Ambas son canciones perfectas.
No podemos decir que haya sido la mejor presentación de La Pequeña Revancha ya que hubo algunos detalles de audio y una sutil inseguridad con los nuevos músicos, pero fue sin duda un cálido y emotivo encuentro con esta esencial agrupación del pop independiente venezolano actual.
Juan Carlos Ballesta



