Una de las más exitosas bandas escocesas de la historia y piedra angular del post punk en su vertiente más épica, llegan al festival madrileño
¿Quién no recuerda canciones como “Don’t You Forget About Me”, “Promised You A Miracle” o “Alive and Kicking”? .
También arrancaron del post punk los valencianos La Plata, quienes podrían – por edad – ser sus hijos, aunque llevan tiempo desmarcándose para abrazar sonidos electrónicos de vanguardia. Su directo también es ejemplar.
SIMPLE MINDS en Noches del Botánico
Sesenta millones de discos avalan la trayectoria de los escoceses Simple Minds, uno de los grupos más longevos y exitosos de entre todos los que nacieron tras la eclosión punk británica, aunque ellos en realidad fueran precursores del mejor post punk.
Álbumes como Sons and Fascination/Sister Feelings Call (1981), New Gold Dream (81-82-83-84) (1982) o Sparkle in the Rain (1984) cimentaron la leyenda de una banda que se codeó a mitad de los ochenta con U2 en lo más alto de las listas de éxitos merced a su sentido expansivo, multicromático y ligeramente épico de entender el pop.
La voz de Jim Kerr y la guitarra de Charlie Burchill han sido siempre su santo y seña, y aún lo siguen siendo en directos en los que muestran un estado de forma encomiable, encarando con plena vitalidad las cinco décadas de carrera ininterrumpida, tal y como muestra el directo New Gold Dream. Live From Paisley Abbey (2023), su última entrega discográfica.
LA PLATA em Noches del Botánico
Son una de las bandas valencianas con mayor proyección de entre las surgidas en la segunda mitad de los 2010, y han mostrado una encomiable progresión, desde aquellos fogonazos de magnético post punk, veloz y conciso, en el que podían localizarse rastros de Joy Division, Décima Víctima, Ceremonia, The Chameleons o Siouxsie & The Banshees, hasta los brotes de electrónica de vanguardia de sus últimos EPs.
Hicieron antes un espléndido cameo, con canción propia incluida, para la serie de televisión “La Ruta”, pero que nadie piense que van a estancarse en una mullida zona de confort, porque el quinteto valenciano es inquieto, melómano y exigente consigo mismo, como pocas bandas recientes.



