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Cranes: canciones de seductora y siniestra fragilidad

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Cranes

La agrupación inglesa formada en 1985 por los hermanos Jim y Alison Shaw sigue manteniendo intacto su seductor sonido dream pop, goth y shoegaze

En el mundo de la música 35 años es suficiente tiempo para que las modas y estilos aparezcan, triunfen y caigan luego en la categoría de nostalgia. Por eso resulta un mérito cuando un grupo puede sobreponerse a las etiquetas y mantener un sonido vigente durante todo ese tiempo. Tal es el caso de la banda inglesa Cranes, formada en 1985.

Mas de una decena de discos y buena cantidad de singles y EPs conforman una discografía fantástica, ubicada entre el dream pop, el shoegaze y el goth.

Juan Carlos Ballesta

Cuando en 1985 los hermanos Alison Shaw (voz) y Jim Shaw (batería, guitarra, bajo, teclados) deciden formar Cranes en Portsmouth, Inglaterra, sus influencias musicales provenían del dark-rock, pero con el paso de los años fueron ampliando y variando la paleta sonora, primero con el shoegaze (pop contemplativo) y luego con electro pop, dark-folk y aires goth.

Aunque Cranes había editado el cassette Fuse en 1986 y tres años después el mini álbum Self Non Self (1989), junto a Mark Framcombe (guitarra) y Matt Cope (bajo), no fue hasta que firmaron con el sello Dedicated, para entonces a la cabeza del movimiento indie, cuando el grupo comenzó a trascender.

Los EPs Espero e Inescapable, ambos de 1990, fueron las primeras señales con la discográfica, una relación que se extendió por los siguientes siete años

Gracias a Wings of Joy (1991), con excelentes críticas a ambos lados del Atlántico, Robert Smith les ofrece abrir los conciertos de la gira mundial de The Cure, un hecho que los expuso ante un público masivo.

Aprovechando ese gran momento se publicó Forever (1993), otro estupendo esfuerzo en el que las densas guitarras se encargaban de arropar la voz de Alison. Convertida en una banda de culto, Cranes prosiguió con Loved (1994), en el que incluyeron algunos toques con mayor vocación melódica.

Tras un breve descanso, el grupo regresó con la edición limitada, Tragedy of Orestes and Electra (1996), inspirado en la historia “Les Mouches” (Las Moscas) del existencialista francés Jean-Paul Sartre, un disco de dramática belleza que presagiaba algunos cambios.

Fue grabado durante el mismo período que Population 4 (1997) se convirtió en el primer gran punto de inflexión con la retirada de Cope, el paso de Jim Shaw de la batería a la guitarra líder y el cambio de Francombe de la guitarra al bajo. El sonido, más melódico y menos oscuro, mostraba a una banda decidida a no anclarse en su pasado.

El magnífico compilado EP Collection, Vol 1 & 2, se publicó también en 1997, completando un período sumamente prolífico tras el cual siguió un silencio de cuatro años, unido a nuevos cambios.

Al núcleo de los Shaw se unieron Paul Smith (bajo) y John Callender (batería), pero sólo para las presentaciones en vivo. Cranes volvió a a su conformación primigenia, la de dúo.

El resultado fue Future Songs (2001), una bocanada de aire fresco para una banda a la que muchos daban por desaparecida. La frágil pero sensual voz de Alison seguía siendo el sello distintivo del grupo, pero esta vez Jim se encargó de toda la instrumentación, con nuevas influencias provenientes del folk, los soundtracks y el electro-pop.

Mientras concebían un nuevo álbum, fue editado Live in Italy (2002), un documento que dejaba claro que el sonido en directo de Cranes también poseía el encanto de sus trabajos en estudio.

Los hermanos Shaw siguieron refinando y redimensionando su sonido hasta llegar a Particles and Waves (2004), una verdadera exquisitez construida a base de loops de guitarras, atmosferas y gentiles ritmos electrónicos y la hipnótica y aniñada voz de Alison Shaw, una especie de Lolita de la música pop.

Alison Shaw
Alison Shaw por Claudia Picone. Cranes en Rock in Roma, julio 2012

No cabía duda que el crecimiento de Jim Shaw como compositor e instrumentista era cada vez más notable. Las diez sosegadas y melancólicas composiciones que componen aquel octavo álbum, demostraban que Cranes todavía era capaz de sorprendernos con un disco de insospechada belleza. El disco tuvo un hermano instrumental.

Aunque el grupo sigue activo y nunca anunció disolución, la última señal discográfica hasta ahora es Cranes, un disco de título homónimo publicado en 2008.

El sonido de Cranes atrapa sin remedio, gracias a una magistral mezcla de luminosidad y oscuridad, el cual nos conduce de lo siniestro a lo sensual con especial maestría.


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