Neil Peart (1952-2020): adiós al baterista de los mil y un recursos

Neil Peart (1952-2020): adiós al baterista de los mil y un recursos

484
Neil Peart

En cualquier ámbito de la vida hay referentes ineludibles. Dentro de la música cada especialidad posee nombres con peso específico y sello distintivo propio y que construyen un legado histórico que los convierte en piedras angulares.

El canadiense Neil Peart fue no solo un baterista excepcional que nunca paró de aprender y reinventarse, sino que además fue un letrista fundamental y un cronista con mucho que contar. Deja un cuerpo de trabajo monumental: 18 discos de estudio y 11 en directo con Rush -banda para las cual escribió la mayoría de las letras cantadas por Geddy Lee-, otros dos álbumes en tributo a Buddy Rich, siete libros de crónicas basados en vivencias y tres libros de ficción, además de cinco DVD instruccionales

Juan Carlos Ballesta

La unión a Rush el 29 de julio de 1974, cinco días después del último concierto del baterista original John Rutsey y dos semanas antes del comienzo del primer tour por Estados Unidos, fue el punto de inflexión en la vida de Neil Peart y en la de sus dos compañeros Geddy Lee (bajo, sintetizador, voz) y Alex Lifeson (guitarras, teclados).

Su entrada al grupo se produjo luego de una poco convincente audición en la que Peart apareció en shorts y con los tambores trasportados dentro de botes de basura. Después de discutirlo, Alex y Geddy, decidieron incluir a Neil, con su notable influencia británica proveniente de varios bateristas, pero sobre todo del gran Keith Moon (The Who).

Neil PeartLos primeros devaneos de Neil

Neil había vivido un tiempo en el efervescente e inspirador Londres a comienzos de los años 70 cuando tenía 18 años, sintiéndose atraído por el llamativo estilo del baterista de The Who, pero también por otra serie de grandiosos bateristas como John Bonham (Led Zeppelin), Phil Collins (Genesis), Michael Schrieve (Santana), Ginger Baker (Cream, Blind Faith) y Bill Bruford (Yes, King Crimson). De éste último probablemente haya tomado la técnica de golpear el cuero y aro del redoblante simultáneamente, además de hacerlo con el lado más grueso de la baqueta para un impacto más sólido.

No mucho tiempo antes, a los 14, había logrado que sus padres le compraran su primera batería, haciendo su debut en público unos meses después en el acto navideño de su colegio en St. Johns Anglican Church Hall en Port Dalhousie. Poco después se presentó con su primer grupo, The Eternal Triangle, aportando una composición llamada “LSD Forever” y su primer solo en directo.

Tras varios años tocando con diversas bandas, Neil decidió probar suerte en Inglaterra para convertirse en un músico profesional. Dieciocho meses después, desilusionado por no haber logrado el objetivo, regresó a Canadá.

Su estancia en Londres lo acercó a la literatura de la objetivista ruso británica Ayn Rand, que puede verse reflejada en muchos de sus primeros textos para Rush, en especial, “Anthem» de Fly by Night (1975) y «2112» de 2112 (1976).

Ese concepto de la filosofía objetivista -menospreciado por muchos filósofos- apunta  a que la realidad existe independientemente de la conciencia, que los seres humanos tienen contacto directo con la realidad a través de la percepción sensorial, que cada quien puede alcanzar el conocimiento objetivo de la percepción a través del proceso de formación de conceptos y lógica inductiva, y que el propósito moral adecuado de la vida de una persona es la búsqueda de la propia felicidad.

Esto sería importante en la futura visión política de Neil, que si bien nunca comulgó totalmente con partidos políticos, su posición cercana al liberalismo (como confesó en 2005) lo ubicó en un terreno de centro izquierda en el que abogaba por las libertades individuales y la igualdad social. Muchos quisieron ubicarlo en el lado conservador o llamarlo “rockero republicano”, asociándolo al Partido Republicano estadounidense, pero Neil dijo que los republicanos estaban lejos de las enseñanzas de Jesucristo.

Neil Peart Neil PeartDel hard rock al progrock

Flight By Night (1975), Caress of Steel (1975)  y 2112 (1976) conforman la trilogía inicial de Peart con Rush, discos en los cuales ya su estilo marcaba ciertas diferencias, aunque todavía dentro del lenguaje del hard rock.

Fue a partir de A Farewell to Kings (1977) y Hemispheres (1978) que el sonido de Rush comenzó a incluir estructuras más elaboradas y preciosistas, que sirvieron para que la batería de Neil se convirtiera en un elemento diferenciador, así como también sus letras. Coincidía también con la inclusión de sintetizadores y guitarras acústicas.

El trío de álbumes que siguió es, sin duda, el pináculo creativo del trío. En Permanent Waves (1980), Moving Pictures (1981) y Signals (1982), Lee, Lifeson y Peart llevaron el sonido del grupo a otra dimensión, creando un estilo propio ligado al rock progresivo y al hard rock, equilibrando el inmenso virtuosismo de los tres e incluyendo elementos del momento sin perder la brújula.

Eran los primeros años 80 y de manera milagrosa, casi quirúrgica, Rush se las arregló para surfear (y nutrirse) todas las corrientes del momento como el synth pop, la new wave y el post punk, sin hablar del heavy metal, para establecerse como una entidad con universo propio, y convirtiéndose en una de las bandas con mejor directo del planeta.

La consolidación del sonido «Neil Peart»

Durante el resto de la década de los 80 y la mitad de los 90, el ritmo de trabajo de Rush fue frenético. Grace Under Pressure (1984), Power Windows (1985), Hold Your Fire (1987), Presto (1989), Roll the Bones (1991), Counterparts (1993) y Test for Echo (1996), fueron discos que hicieron crecer la base de fans, al tiempo que iban acumulando números de ventas para convertir a Rush en una de las agrupaciones más vendedoras en la historia del rock (en 2005 se contabilizaban 40 millones de unidades alrededor del mundo) y a la vez más premiadas.

Durante todo este período, se sucedieron los tours, incluyendo y perfeccionando el uso de tecnología (samplers principalmente) por parte de cada integrante para reproducir en directo algunos instrumentos usados en estudio y de paso evitar la participación de músicos adicionales.

En 1992, Peart fue invitado por Cathy Rich, hija del legendario baterista de jazz Buddy Rich, a un concierto homenaje a su padre. Neil participó pero no quedó contento con su performance, al tiempo que advertía en dicho evento los grandes progresos en el terreno del jazz de Steve Smith, ex baterista de Journey. Le preguntó su secreto y éste lo remitió al profesor Freddy Gruber, con quien comenzó a tomar clases, y en 2007, en ocasión de otro tributo a Rich, con Peter Erskine.

De aquel primer tributo, surgieron dos discos Burning for Buddy: A Tribute to the Music of Buddy Rich en 1994 y 1997, en los cuales Peart se desquitó. Neil, incluso cambió su tradicional manera de coger la baqueta izquierda para hacerlo al estilo jazzístico (aunque durante los solos regresaba al estilo “matched grip”), demostrando su gran versatilidad.

En 1997, sin embargo, la historia se trastocó.

Las tragedias personales de Peart

Nada fue igual luego del disco Test for Echo y el tour que lo siguió. Poco después de finalizado, el 10 de agosto de 1997, su única hija para entonces, murió a los 19 años en un accidente de tránsito.

Diez meses después, Jacqueline Taylor, su pareja durante 23 años moría de cáncer, un desenlace que Neil atribuyó a la depresión que le causó la muerte de su hija y que desembocó en “un lento suicidio por apatía”.

Tras esta doble tragedia Neil se tomó un largo período sabático durante el cual viajó 88.000 kilómetros en moto por Norte y Centroamérica, experiencia de la que salió su primer libro de crónicas Ghost Rider: Travels on the Healing Road.

En septiembre de 2000, le fue presentada la fotógrafa Carrie Nuttall y en 2001 se casaron. Una nueva esperanza de vida florecía para Neil y en 2002 finalmente le anunciaba a sus compañeros que estaba listo para regresar con Rush.

Últimos tres discos de Rush y despedida

Tras el retorno de Peart que se tradujo en el laureado disco Vapor Trails (2002), el ritmo creativo decreció notablemente, poníendo más énfasis en las giras. En 2005 Rush se embarcó en el exitoso Tour por el 30 aniversario.

Solo hubo dos LPs en estudio más. Snakes and Arrows (2007) y Clockwork Angels (2012), engrosaron la discografía de Rush, estableciendo en 13 discos la importante cifra de los que alcanzaron ubicarse dentro del Top 20 y un total de 27 álbumes dentro del Top 200 de Billboard.

Discos en directo, compilados y reediciones deluxe se multiplicaron en el siglo 21.

En diciembre de 2015, luego del Tour R40 por los 40 años, Neil anunció su retirada, aquejado de tendinitis y problemas de hombro. En 2016 comenzó a sufrir de glioblastoma, un agresivo cáncer que se manifiesta primordialmente en el cerebro y que durante tres años y medio padeció en silencio, en conocimiento solo de su círculo cercano.

Neil y su siempre creciente batería

Desde aquel ya lejano 1974, cuatro marcas de batería utilizó Neil: Slingerland, Tama, Ludwig y Drum Workshop (DW). En cuanto a platillos, por mucho tiempo se mantuvo con la serie A de Zildjian y el modelo china de Wuhan, hasta que a principios de los 2000 se cambió para Paragon, una línea creada por Sabian.

Hacia finales de los 70, Peart aumentó su configuración acústica con la inclusión de diversos instrumentos de percusión como, campanas tubulares, crótalos, timbales, timpanis, gongs, triángulos, bloques de madera y más, para luego a mitad de los 80 reemplazar muchos de ellos por pads electrónicos activados vía MIDI, para entonces una recién creada tecnología digital. También introdujo la batería electrónica Simmons y el sampler AKAI.

Con el tiempo, Neil llegó a su distintiva configuración híbrida 360º con base rotatoria y la mezcla de elementos digitales y acústicos.

Como Neil Peart no habrá otro baterista. Su ausencia genera un inmenso agujero y solo queda seguir admirando su obra y agradecerle infinitamente por sus enseñanzas.