The Bee Gees y varios
Saturday Night Fever: The Original Movie Sound Track
RSO/Polydor. 1977. Inglaterra/EE UU
En la historia de la música asociada al cine hay una buena cantidad de bandas sonoras históricas, pero ninguna ha llegado a las cotas de popularidad que aquella que acompañó a la película de John Badham, “Saturday Night Fever”, estrenada el 14 de diciembre de 1977 y que lanzó a la fama al actor John Travolta en el papel de Tony Maneiro. Esa película epitomizó una época de desenfreno, hedonismo y promiscuidad, justo antes de la era del SIDA. Ya la escena del disco music era una realidad que contagiaba a las juventudes de América y Europa, pero esta película y su banda sonora fue el detonante para su impacto planetario y consolidación estética. El modelo del Travolta bailarín, sus movimientos y estética, fue imitado por miles de jóvenes y 40 años después su impacto e influencia aun se nota. Pero también la discoteca como centro de relaciones públicas, epicentro de la vida nocturna y plataforma para la figura del DJ, se hizo relevante. Las réplicas de la discoteca neoyorquina (Studio 54 al frente) se multiplicaron en muchas ciudades, incluyendo Caracas con la icónica City Hall en el recién inaugurado C.C.C.T.
Nada de eso sería igual sin la música que acompaña a ese drama musical, responsabilidad que recayó principalmente en la agrupación de los hermanos Barry, Maurice y Robin Gibb, a petición del manager Robert Stigwood. El grupo estaba en medio de una apretada agenda, y en un fin de semana encerrado en el famoso estudio Château d’Hérouville en Francia concibieron las canciones que muy pronto pasarían a formar parte del inconsciente colectivo. Fue llamativa la mimetización que adoptó The Bee Gees, cuyo sonido y gran éxito estuvo ligado principalmente a las baladas melódicas y las maravillosas armonías vocales producto de las privilegiadas voces de los tres hermanos, un sonido que se internacionalizó a partir de su tercer disco lanzado en 1967, el primero que lanzaban desde Inglaterra, luego de abandonar Australia.
La llegada de los Bee Gees a la banda sonora fue, si se quiere, algo tardía y ocurrió en el proceso de post-producción de la película. El compositor David Shire, responsable de la orquestación, había intentado componer temas bailables, sin éxito. En las conocidas escenas de discoteca Travolta bailaba música de Stevie Wonder y Boz Scaggs, que luego no formarían parte de la banda sonora. Los temas “If I Can´t Have You”, “Night Fever” y “More Than a Woman” fueron las primeras que el grupo mostró al productor Bill Oakes, quien fungió como supervisor o curador del contenido de la banda sonora. La primera fue finalmente cantada por Yvonne Elliman y la tercera aparece en el disco en dos versiones, la de sus autores y la de Tavares. Otro exitoso tema fue “How Deep is Your Love?”. Aún faltaba la pieza más emblemática, titulada originalmente “Saturday Night”, un título que fue desechado por haber sido utilizado por otras bandas. La reescribieron y bautizaron para la posteridad como “Stayin’ Alive”.





Para completar el aporte de los Bee Gees a la banda sonora fueron incluidas “Jive Talkin’” y “You Should Be Dancing”, dos piezas que habían sido parte del disco Main Curse (1975) y que contribuyeron grandemente al espíritu del filme. Otros nombres emblemáticos de la era disco fueron escogidos: KC & The Sunshine Band con “Boogie Shoes”, Kool and The Gang con “Open Sesame” y el épico tema “Disco Inferno” de The Trammps.





El álbum en la categoría de banda sonora más vendido de la historia permaneció al tope de las listas de ventas en Norteamerica por 24 semanas seguidas entre enero y junio de 1978, para un total de 120 semanas en la lista Billboard, hasta 1980. En Gran Bretaña permaneció por 18 semanas seguidas en el primer lugar.
El impacto e influencia en la cultura de masas ha sido de grandes proporciones. 40 años después la fiebre del sábado por la noche ya no solo es un activador de la nostalgia entre aquellos que vivieron el momento, sino un fenómeno socio cultural multi generacional que ha impactado la música, el cine y la moda.
Juan Carlos Ballesta



