Inicio Reportajes Carlos Talez: redimensionando la música venezolana

Carlos Talez: redimensionando la música venezolana

Al ver su estampa uno creería que es un personaje de esos nacidos y criados en cualquiera de las costas venezolanas de Miranda, Aragua, Carabobo o Vargas al calor de los tambores afro venezolanos. Y, en efecto, creció en una costa pero no exactamente de las más populares, porque a uno le dicen Palmarito y se puede pensar en el estado Apure, pero resulta que Carlos Talez nació en esta población que es costa, sí, pero está ubicada en el estado Mérida, en ese pedacito de salida que tiene ese estado hacia el Lago de Maracaibo por el sur.

Germaín Coronado

@germainllanero

 

Carlos Talez creció en Palmarito, estado Mérida, entre chimbangueles, gaitas de tambora y cantos ancestrales, para convertirse años después en un embajador de la música afro descendiente, especialmente en Europa donde reside desde hace algunos años.

Percusionista, cantante, arreglista, visionario e investigador de la cultura de los tambores provenientes de África y desarrollados con su propio sonido en Venezuela, Talez es un referente del Sistema Nacional de las Culturas Populares.

Actualmente se encuentra grabando el segundo disco de su discografía con su propia orquesta, con la que sigue explorando sonidos de vanguardia y tradición tras haber pertenecido a proyectos como Huracán de Fuego y Tazajo Tamboo, entre otros.

Desde Madrid, España, Carlos expresa en esta conversación sus ideas sobre la fusión de nuestra música y su visión sobre la industria musical venezolana, así como la tesis de re-educación musical.

Leímos en un portal sobre sus ideas respecto a la música venezolana y quisiéramos saber a qué se refiere cuando dice que “nuestros maestros no nos enseñaron a mezclar la música”. ¿Cree usted que si hubiese sido al contrario estaríamos olvidando las raíces o tergiversando la tradición como sostendrían los puristas? ¿Cómo balancear esto?

Sería una falta de responsabilidad conmigo mismo afirmar algo tan impredecible cómo lo es el futuro. Lo que sí puedo decir es que de haber fusionado nuestra música venezolana años atrás con otras del mundo como lo fue en el inicio de nuestro mestizaje, no habría significado su muerte ni nada por el estilo, ya que nosotros somos producto de una gran mezcla y por ende nuestro folclor. No olvidemos que su esencia ha sobrevivido adaptándose a las necesidades y en especial, desarrollándose a través del tiempo.

Ejemplo son la música brasilera, la colombiana y la cubana, entre otras.

En cuanto a nuestros respetados puristas, tienen una de las tareas más difíciles en estos tiempos que corren, ya que son ellos los encargados de mantener y preservar nuestras costumbres y tradiciones.  En mi caso personal, solo soy un recreador de todo lo que he podido investigar y aprender.  No me considero  folclorista. Mientras ellos sean firmes y al mismo tiempo abiertos, todo funcionará para bien, más no deben ser «secuestradores» de nuestro folclor ya que esa es una actitud negativa que ha sido una de las causas por las que nuestra música no se conoce fuera de nuestras fronteras.

¿Cuál sería su propuesta en este sentido para que la música Venezolana evolucione?

Claro está que cuando haces una fusión, habrá elementos que se tengan que sacrificar de ambas partes, pero mi propuesta muy personal es que al unir nuestra música  con otro género, por ningún medio renunciar a que el protagonista de esa mezcla sea mi tambor afro venezolano, garantizando así su máxima expresión y esencia.

En estos últimos años, tenemos que reconocer que se ha sentido esa apertura de la música venezolana hacia el mundo, con la proyección de diferentes artistas y cultores en su búsqueda incansable de otros sonidos y experiencia a través de los instrumentos. Lo que se ha logrado actualmente con el cuatro venezolano y la música clásica es muy importante. Ya podemos reconocer su presencia en los diferentes géneros modernos.

Carlos Talez

¿Cuál sería el problema de la falta de proyección de la música venezolana (si lo asumimos así), sea en su esencia más pura o ya mezclada, evolucionada, de vanguardia y exportable?

En nuestro país desde hace mucho tiempo venimos presentando una falta de valoración de lo nuestro, sin ser conscientes que la música venezolana tiene una capacidad de proyección inmensa, pudiendo estar a la altura de cualquier género musical. Conocemos y nos dedicamos más a interpretar el arte de otros países, teniendo como consecuencia que cuando ese artista sale de nuestra fronteras, no tiene las herramientas básicas para fomentar lo nuestro en cualquier planteamiento musical o artístico que se proponga, reduciendo sus proyectos a fusiones basadas en otras tendencias y dejando aparcados los géneros venezolanos por falta de credibilidad en ellos.

A esta situación se le suma la falta de interés y apoyo de las instituciones gubernamentales para que los artistas y cultores tengan la oportunidad de difundir su arte dentro y fuera del país. Se dificulta así una proyección nacional e internacional de nuestras músicas.

Es obligatorio para que esto cambie a mejor, que haya mecanismos permanentes que permitan fomentar lo nuestro  a través de festivales, conciertos, encuentros, intercambios talleres etc. Por otro lado, tenemos que empezar a educar a los más pequeños, pero en especial, reeducar a los más grandes, ya que somos actuales responsables del futuro de nuestra música venezolana.

Hablemos de sus próximos planes musicales.

Actualmente me encuentro terminando mi próximo trabajo musical en Madrid. En esta oportunidad sigo indagando en el infinito mundo de la música, con el fin de conseguir nuevos sonidos capaces de aportar y ampliar nuestra música venezolana.

Mi próximo viaje a Venezuela lo realizaré muy pronto, ya que procuro estar siempre en contacto con mi tierra, para seguir investigando y estar al día con las nuevas tendencias musicales de mi amado país.

La música y el tambor afro venezolano ha sido un trabajo lleno de muchas bendiciones,  ya que en él se refleja la evolución no sólo de mi cómo exponente sino la de nuestro tambor.

¿Cuál es su opinión acerca de la labor del CENDIS? (Centro Nacional del Disco)

Es una de las tantas  instituciones con la cual estaré siempre agradecido, más no en deuda, ya que es un ente público y como tal nos pertenece y está en la obligación de cumplir con los objetivo para los cuales fue creado al servicio del pueblo venezolano, especialmente para los cultures y creadores.

Dicho esto, creo que se han perdido los objetivos fundamentales. Soy de los que piensa que no vale con hacerle la producción musical a un cultor y que el 99% sea para uso nacional y personal, y posiblemente, apenas un 1%  sea para exportar, siempre y cuando el artista tenga la oportunidad de salir o gestionar sus discos. Sin duda, seguimos cometiendo los mismos errores del pasado con la música venezolana.

Mi humilde opinión es que tiene que haber una plataforma, no que sirva como representante de un artista, sino como promotor de toda nuestra música, con miras a exportarla. Para esto, las herramientas básicas son: plataformas digitales (Internet), festivales internacionales en diferentes países, ferias y encuentros de música (World Music), y una de las más importantes, educar a nuestros artistas y cultores para acabar con ese mito de que  la música venezolana solo nos pertenece a nosotros.

Y finalmente tomar en cuenta que la única verdad es que la música es libre y por tal motivo no le pertenece a nadie,  es de todo aquel que la quiera adoptar y hacer suya.

carlos t