Inicio Ahi estuvimos Cimafunk: funk, sudor y sexualidad en Noches del Botánico

Cimafunk: funk, sudor y sexualidad en Noches del Botánico

Cimafunk Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T

Uno de los artistas con mayor proyección de Cuba y toda Latinoamérica ofreció un frenético concierto en Noches del Botánico

Cimafunk
Concierto en Real Jardín Botánico Alfonso XIII, Universidad Complutense, Madrid
Noches del Botánico

(Julio 17, 2022)

Una de los recientes fenómenos surgidos de Cuba, uno de los países más musicales del mundo, es Erik Alejandro Iglesias Rodríguez, quien desde 2017 adoptó el nombre artístico de Cimafunk, tomando la primera parte de “cimarrón”, el término dado durante la era colonial al esclavo que se escapaba y nunca más era capturado, así que podía experimentar una relativa sensación de libertad.

Cimafunk es pura adrenalina, sexo, sudor, baile, picardía caribeña. A nadie parece importar el contenido sexista y machista de sus letras, porque lo hace con gracia y contagia. En el Caribe no existen los códigos europeos de la corrección política y el cuidado lenguaje inclusivo, o al menos no de la misma manera.

Para apreciar plenamente a Cimafunk, hay que conocer la idiosincrasia del cubano, ese que a pesar de las penurias experimentadas durante décadas, no pierde el sentido del humor ni la capacidad de resiliencia.

Cimafunk no toca temas álgidos de contenido político o ideológico, vive en la isla y es arriesgado meterse en ese territorio, lo suyo es el doble sentido sexual con metáforas ligadas a la cocina, la comida, la cultura popular.

La fiesta comenzó con el latin funk “Caramelo”, cuya letra dice en parte: “Yo vengo con to’ / Pa’ las mikis, pa’ las frikis, pa’ las hipis / Pa’ las que les gusta el vacilón / Yo vengo con to’ / Pa’ que pruebes y no te arrepientas / La melcochera se formó / Yo vengo con to’ / To’ to’ to’ to’ to’”. Una declaración de principios desde el mismo comienzo.

Ahí estaba Cimafunk con su descarnada actitud libidinosa dispuesto a todo.

Una banda de altura sostiene un nivel de frenetismo bestial, que permite a Cimafunk no bajar nunca las revoluciones, ni los quiebres de cintura ni los deslizamientos de pies. Cimafunk, más allá de los referentes locales y latinoamericanos, tiene tres que resaltan: James Brown, Prince y George Clinton.

Su look setentero lo refuerza: camisa blanca, pantalones negros ceñidos y acampanados, gafas a lo Elton John. Cierto aroma a Lenny Kravitz de vez en cuando afloraba.

Cimafunk Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T
Cimafunk Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T
Cimafunk Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T

Cimafunk pisó Madrid en medio de “El Alimento World Tour”, una gira de soporte a su reciente segundo disco, El Alimento (2021), que proyecta su figura a la estratósfera.

Lo acompañan Raúl Zapata Suri (batería), Mario Gabriel Mesa Meriño (percusión), Ibanez Hermida Marrero (bajo), Diego Barrera Hernández (guitarra), Arthur Luis Álvarez Torres (teclados, piano), Miguel Enrique Piquero Villavicencio (percusióz, voz y bailes), y la fantásticas coristas encargadas de los metales, Katerin Llerena aka Katy Cacao (saxo) e Ilarivis García Despaigne aka Hilaria Cacao (trombón).

Con el público entregado -muchos cubanos residentes en Madrid cerca del escenario- el concierto fue un no parar. El nuevo tema “Cocinarte” mezcló el son cubano, el funk y el hip hop.

A ritmo de bolero con el piano de protagonista (con pinceladas de “Dos Gardenias” de Antonio Machín) comenzó “Póntela”, que poco después se transformó en un disco-funk, otro de los vericuetos bailables mejor explotados por Cimafunk. Ya no quedaba duda sobre la inspiración setentera por todos los flancos.

Cimafunk Noches del Botánico
Arthur Luis Álvarez. Foto: Óscar Ribas T

En la misma tónica siguieron con “Rómpelo”, un temazo sudoroso en el que canta (en el disco lo hace con Lupe Fiasco): “Dale Rómpelo / Mueve tu cuerpo en el piso / De una manera intelectual / Rómpelo / Aquí todo el mundo en lo suyo / No te me vayas a acomplejar / Rómpelo / Hoy terminamos temprano, en la mañana / Rómpelo / La madrugada es tuya, haz lo que te de la gana”.

Un tema que en la era disco hubiera sido un jonrón con cuatro en bases. Gran participación de las coristas/vientistas.

Cimafunk Noches del Botánico
Katy e Hilaria Cacao. Foto: Óscar Ribas T

La fiesta colectiva siguió con “Te quema la bemba”, que mezcla guaguancó con merengue y funk y tiene una de las letras más explícitas sin decirlo del todo: “Ya son las tres de la mañana / Y el hambre no se quita con nada / No sabia que comiendo eras tan brava / Ese apetito tuyo no me lo esperaba / Dale machuca los ajos pa’l mojo de la yuca / Que seguimos cocinando / Si la carne no ablanda, no importa, machuca / Hasta mañana sazonando / Que bien se come caliente / Ay mamita sopla que la salsa está caliente / Que bien se come caliente / No te me pongas golosa / O te quemas la bemba”. Pura poesía ardiente.

Musicalmente arrollador, el siguiente tema, “La Papa”, siguió hurgando en los placeres de “comer”: “Traigo la dieta que tu cuerpa necesita, ah / Cómetela / Ya está condimentá’ / Prueba y tú verás que rica / Cómetela ahhhhh / Por qué tú andas por ahí pasando hambre / Cómetela / Deja ya la timidez yo estoy aquí pa’ alimentarte / Cómetela / La papa, cómetela

Los solos de bajo, de trombón y saxo, sobre un ritmo disco funk a todo trapo, hicieron de “La Papa” uno de los momentazos mas bailados por el público, mientras Cimafunk nos recordaba más que nunca a Prince.

Cimafunk Noches del Botánico
Hilaria Cacao. Foto: Óscar Ribas T
Cimafunk Noches del Botánico
Katy Cacao. Foto: Óscar Ribas T

Después de semejante descarga, era lógico que el ritmo descendiera. La balada “Salvaje”, dedicada a la gente de su tierra (Pinar del Río), fue solo una isla en medio del desborde de energía. Durante el performance experimentó algunos gallitos que hasta ese momento no le habíamos escuchado con tanta claridad.

El largo tema “El regala’o se acabó”, con gran trabajo de las coristas, fue otra mezcla estilística donde afloran influencias de Irakere, Los Van Van, Willie Colón o incluso las incursiones más caribeñas de Desorden Público.

“Tremendo calorcito, no?. Tomen agua y muevan la cintura. Eso lo quita todo”, dijo con su cadencioso acento cubano, antes de anunciar “Beat con Flow”, el pegadizo tema que el productor australiano Mista Sanova incluyó en el compilado Havana meets Kingston (2022), en el que Cimafunk pedía “relaja la cuerpa”. Algo de ska se cuela en la parte del tema, gracias sobre todo a los vientos.

Sin pausa, continuaron con “el blues ‘Apretao’”, un funky midtempo en la que dice: “esa carne que tienes al lao, aprietalá”, “déjate llevar por mí”… Diego Barrera tuvo su momento con un solo de guitarra de espíritu rockero. Continuaron sin descanso, aumentando el tempo, con “Relajao”, otra declaración de intenciones con la pregunta: “¿tu quieres funky?”. Y en una breve pausa del huracán, lanza: “Madrid, esto está muy ricooooo”.

Cimafunk Noches del Botánico
Diego Barrera. Foto: Óscar Ribas T

El tramo final del concierto fue, como cabía esperar, pura candela. Siguió el funky-dub pachanguero “Paciente” -no muy lejos de Los Amigos Invisibles– en la que canta: “Ya tengo preparao el sofá / Hoy pa tu casa no te vas / Terapia contigo, terapia contigo /  De un par de técnica nuevas / Quieras o no quieras / Hoy vas a comerte lo que sea / Deja que te coja lo que anda / Arroz con vianda / Chicharrones con puré de malanga / Tu te enfangas / A ti te encanta la pachanga / Ven pa’ que adobes esta carne anda / Lo que tu quieres no se quita con pastillas, que va / A tí hay que abrirte la consulta to los días / Que mal tu estás/ Tu eres una paciente / Mi paciente

Con ese himno de extracción caribeña (dancehall, merengue, calipso…menciones a “Que será lo que quiere el negro” de Wilfrido Vargas), “Me voy”, pretendió despedirse, pero ante semejante fiesta, eso era imposible.

Y claro, con ese llamado de la letra, “Me voy pa’ mi casa (Conmigo es una noche diferente) / Igual si me llama, yo voy pa’ la tuya / Si tú llamas (Pa’que tú entiendas) yo voy / (Mamá, si tú quieres yo voy pa’ la tuya) / Si tú lo quieres, yo te o doy / Pa’ darte el chucu chucu chucu cocktail / Chucu chucu chucu chucu mamá”, una jauría de mujeres enloquecidas subió al escenario y casi aplican la letra en medio del “Dámela dámela dámela dámela dámela / Oh sazónalo sazónalo / Dámela dámela dámela dámela dámela / Arriba el lío caballero, mira / Bum chiqui tiki pum ti / Taka ti pum bi travi pum ti bum ta / Piki ti ti tam zum ta / Tugu tugum cas cas cas cas”.

La locura…el desnalgue dirían otros caribeños.

Faltaba “Funk Aspirin”, el tema que hizo con George Clinton, de absoluto aroma setentero en plan Funkadelic/Parliament.

El cierre fue con “Alabao”, fue otro discurso directo: “Alabao, nos fuimos down / Otra noche cimarrona / Déjame el cuerpo suda’o / Pide, pide que yo pago / Esta noche quiero darte, negro / Lo que Dios me ha da’o

Cimafunk Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T
Cimafunk Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T

La puesta en escena de Cimafunk es mucho más elocuente y salvaje que sus grabaciones y vídeos. Es el Cimafunk real, el lascivo, el cimarrón cabrío.

Para él, un artista emergente del Caribe hay un mérito agregado en estos tiempos en los que pareciera haber fórmulas asociadas con lo latino comprobadamente exitosas comercialmente: no hurga en el reguetón ni en el trap.

Gran mérito para este cubano que, por ahora, sigue operando desde la isla.

Juan Carlos Ballesta