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Crafty Hands: la obra cumbre de Happy The Man

Happy the Man

En septiembre de 1978 fue publicado el excelente segundo disco de la subestimada pero muy relevante banda estadounidense de progrock

Happy The Man
Crafty Hands

Arista Records. 1978. EE.UU.

 
Es mi impresión que esta excelente banda no ha tenido todo el reconocimiento que merece. Tal vez sea su aparente inconsistencia pero la música de este grupo formado en 1973 en Harrisonburg, Virginia, tiene ese mágico elemento prog que atrae de inmediato.

El fraseo en los teclados y las guitarras, los fills de la batería, la identidad individual y colectiva, y la fusión de varios ingredientes adoptados de otras corrientes musicales como son el jazz, la música clásica y en muchos casos la música étnica.

Tal vez eso, junto a la pasión por el progrock británico, haya sido lo que impulsó al guitarrista Stanley Whitaker y al bajista Rick Kennel a formar Shady Grove junto al teclista David Bach. Por esos mágicos caminos del destino Kennell dio a Whitaker los contactos del baterista Mike Beck y el cantante/flautista Cliff Fortney.

Lo que sería la primera encarnación de Happy The Man nacería con la incursión del saxofonista/pianista Frank Wyatt. Finalmente en 1977 vio la luz el homónimo álbum debut

Crafty Hands fue grabado entre diciembre de 1977 y enero de 1978 bajo la producción de Ken Scott, cuyas credenciales incluyen a Procol Harum, Elton John, The Beatles, Mahavishnu Orchestra y Pink Floyd, entre otros.




El teclista Kit Watkins y el baterista/percusionista Ron Riddle, pasarían a ser parte de esta primera etapa (1973-1979). La banda se reactivaría en el año 2000 para continuar hasta el presente como un cuarteto que incluye a Rick Kennel , Stanley Whitaker, el teclista David Rosenthal (Rainbow, Billy Joel) y el baterista/percusionista Joe Bergamini, cofundador de la banda prog 4Front.

Este álbum, casi enteramente instrumental, abre con la pieza “Service With A Smile”, un corto tema para el estándar prog, compuesto por Ron Riddle y Greg Hawkes (The Cars). Esta galáctica composición tiene en las manos y el clavicordio de Kit Watkins las primeras notas que conforman el tema inicial y que luego cede espacio a la guitarra de Stanley Whitaker para construir la segunda parte con delicada maestría.

La dilatada base rítmica le da una equilibrada forma a esta composición que es seguida de “Morning Sun” pieza melodiosa de Watkins que contrasta con la anterior. Es un tema de sonoridades hermosas construida por Kit y donde Whitaker tiene también una acústica participación.




“Ibby It Is” continua el repertorio con un sonido tubular y unas acentuaciones que en algo recuerdan a Yes. Compuesta por Wyatt, esta composición abre espacios dentro de un mundo sonoro dinámico. El Moog es parte de ese multi-colorido trance. El solo de guitarra al final deja deseoso por más, pues resulta un poco abrupto.

“Steaming Pipes” sorprende con las castañuelas, dando con ello un aire ibérico. Watkins se exhibe con gran maestría.

El set sigue con otra hermosa composición llamada “Wind Up Doll Day Wind”, la única cantada de todo el repertorio que en parte dice: “Comercio frío en la risa / Jade fresco en la noche / Intercambiamos imágenes en la matriz / Finos hilos de realidad, sueño y visión / Comienza el día de las muñecas de cuerda / Exhibición vertiginosa de caprichos / Cruzando la calle hacia la caja Mi caja…tu caja / Casa de muñecas robada de fantasía

Luego sigue la menos elaborada pero elocuente “Open Book”, pieza de aires barrocos con las teclas y la flauta dulce. Hay un detalle recurrente que sorprende a mis oídos.

Los dos temas finales son obra de Kit Watkins. “I Forgot To Push It”, tema fast-tempo con Wyatt en el saxo. Guitarra y teclados forman un tramado por donde se cuela una riqueza sonora apta para demostrar la precisión de los ejecutantes.




A esa pieza de algo más de tres minutos le siguen los seis minutos de The Moon, I Sing (Nossuri), uno de los más atractivos y ligeramente misteriosos finales del progrock.

Happy The Man representa un de los capítulos más interesantes del progrock norteamericano, que en términos generales debe considerarse tardío respecto a lo ocurrido en Gran Bretaña y el resto de Europa.

Demos marcha atrás para revivir las astutas manos de Happy The Man

Leonardo Bigott


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